La Diputación acoge botijos artísticos de Ismael Peña

El Patio de Columnas mostrará hasta el próximo mes de agosto la exposición ‘La piel del agua’, una selección de 40 piezas, entre ellas la que Salvador Dalí regaló al folclorista segoviano

Las piezas están decoradas por artistas españoles. / NEREA LLORENTE
Las piezas están decoradas por artistas españoles. / NEREA LLORENTE

Desde ayer y hasta finales del mes de agosto, el Patio de Columnas de la Diputación de Segovia dará cobijo a la muestra ‘En la piel del agua’, una selección de botijos decorados por artistas españoles del último siglo que el folclorista segoviano Ismael Peña se ha encargado de coleccionar a lo largo de su trayectoria profesional. El acto de inauguración de la exhibición, que tuvo lugar ayer, estuvo encabezado por el presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ángel de Vicente, por el diputado de Cultura, Juventud y Deportes, José María Bravo, y por el propio artista. De esta forma, las piezas ya están puestas a disposición de la mirada de cuantos quieran acercarse al Palacio Provincial.

La exposición se caracteriza por la gran variedad de diseños y artistas que han dejado su huella sobre estos elementos. Así, está compuesta por botijos hechos de cristal, botijos reconvertidos en ‘máquinas de beber’, como el decorado por Roberto Fernández Soravilla, botijos que son el reflejo de que ancha es Castilla, como el pintado por el palentino Chema Manzano, botijos coloridos, como el aportado por Eduardo Úrculo o el donado por Antonio Mingote, o botijos carentes de color, pero con trazos igualmente históricos, como el ilustrado por Forges o el regalado por Salvador Dalí, que preside la exposición. Fue precisamente este obsequio que le hizo el pintor en los años 60 el que animó al segoviano a reunir más piezas de este tipo. “Teniendo uno, fue empezar a andar”, aseguró.

Todos forman parte de una selección de 40 botijos, de una colección de más de un centenar, que el folclorista guarda con mimo en su casa junto a otras colecciones de 1.200 instrumentos de música, 2.700 juguetes, 600 trajes, 700 encajes y 1.200 objetos vinculados a la vida tradicional castellana. Para Peña, al botijo se le podría considerar “el refrescamemorias, a ver si así nos acordamos de que, además de esta colección, hay otras realizadas por un segoviano de corazón”.

No faltan tampoco en la muestra escogida para ser expuesta los botijos que se han encargado de reinterpretar artistas segovianos como José Luis López Saura, quien asistió a la inauguración, o el dibujante Antonio Madrigal, quienes han sabido dar otra óptica a un elemento que, como señalaba el presidente de la Diputación, “ha caracterizado a la sociedad del medio rural, tanto en Castilla como en el resto de España”. A su vez, de Vicente destacó que “nunca ha entendido de clases sociales, pues al igual que podemos encontrarlo a la sombra de cualquier tierra de labranza, también podríamos situarlo a la entrada de cualquier patio señorial andaluz”.

Realizados por diversos autores, de los que Peña guarda un buen recuerdo, ahora parte de los botijos de los que dispone el folclorista están juntos en la exposición. De ahí que haya querido resaltar que “están todos unidos, que es lo más bonito que podemos hacer alrededor de un botijo”.

Su uso, su asa, su boca y pitorro lo hacen inconfundible. Por ello, el presidente de la institución provincial también reconoció el valor añadido que le han otorgado todos y cada uno de los artistas que están representados a través de las obras que han confeccionado sobre los botijos. Como indicaba Peña, “generosamente y amistosamente han dibujado, han plasmado, han pintado e incluso en alguna ocasión han roto… en definitiva, han hecho lo que han querido con ellos para ir conformando la colección”.

Aunque hacía meses que la Diputación e Ismael Peña habían iniciado las conversaciones para organizar esta exposición, la pandemia obligó a retrasar su puesta en marcha hasta este mes de junio.