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Los técnicos de la diócesis analizarán en profundidad el documento presentado ante el Gobierno. / KAMARERO

La diócesis de Segovia estudiará nuevamente cada una de las 79 incidencias registradas en otros tantos inmuebles atribuidos a la diócesis en el informe sobre bienes inmatriculados que la Conferencia Episcopal entregó al Gobierno, que recoge un total de 407 bienes inmatriculados en la provincia; con el objetivo de aportar “una solución adecuada en cada caso”.

En una nota de prensa, la diócesis explica que este catálogo y sus incidencias ya fueron comunicadas “en su momento” como respuesta a la solicitud que le hizo la Conferencia Episcopal, y señala que “en muchos casos, los bienes atribuidos por el informe son difícilmente localizables y en otros no consta certificación de inscripción por parte de la Diócesis. No obstante, se estudiará nuevamente cada caso para aportar una solución adecuada”, detalló el comunicado.

En lo que concierne a la Diócesis de Segovia, el listado completo de bienes inmatriculados en el periodo de 1998 a 2015 fue publicado hace más de un año en el portal de transparencia de la página web de la Diócesis. Además, detallaron que ayer la Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española hizo público el Informe sobre Bienes Inmatriculadas, por la Ley Hipotecaría de 1998 a 2015. “Este informe surge a partir del listado remitido por el Gobierno al Congreso de los Diputados, en febrero de 2021, en cumplimiento de la PNL de 17 de febrero de 2017 sobre los bienes inmatriculados por la Iglesia Católica en el periodo 1998-2015”, subrayaron.

Asi, el documento recoge un total de 407 bienes inmatriculados por la Diócesis de Segovia, de los cuales 81 registran alguna incidencia, aunque desde la diócesis se señala que dos de ellas ya se han resuelto, en los casos de una duplicidad detectada en un inmueble en Revenga y el cambio de titularidad por una venta en La Higuera.

Por otra parte, el comunicado subraya que, en su momento, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, subrayó que las inmatriculaciones que ha hecho la Iglesia católica “se han producido al amparo de una situación legal”, reconociendo que la Iglesia ha inmatriculado sus bienes conforme a la legalidad. No obstante expresa su voluntad de mantener la colaboración con las instituciones públicas y remarca que “no pretende poner a su nombre nada que no le pertenezca”.

Un listado para analizar con detenimiento

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha revisado el listado de casi 35.000 bienes inmatriculados por la Iglesia entre 1998 y 2015 y, tras depurar la información, reconoce 32.401; numerosas fincas rústicas, viviendas, locales y alguna ermita, afirma, no deberían estar en ese catálogo. Además del millar de bienes sobre los que no reconoce la titularidad, el informe apunta que otros 1.500 no deberían aparecer en el listado porque fueron inmatriculados antes de 1998 o porque llegaron a manos de la Iglesia por otra vía.

Aunque ya la ley hipotecaria de 1946 permitía a la Iglesia registrar a su nombre bienes inmuebles con un procedimiento más sencillo del exigido al resto de personas físicas o jurídicas, en 1998, con el PP en el Gobierno, la norma se reformó y le permitió registrar también templos de culto, con lo que las inmatriculaciones se aceleraron. Según la revisión de los obispos, 608 bienes asignados a la Iglesia no han podido ser identificados por las diócesis por la falta de información, o porque les resultan desconocidos.

En el caso de Segovia, existen alrededor de sesenta bienes -fundamentalmente “edificaciones de una planta”- inscritos en el registro de Sepúlveda con el Obispado de Segovia como titular y que la diócesis no puede identificar porque faltan datos, repartidas en localidades como Perorrubio o Matabuena, donde el volumen de edificaciones adjudicadas a la iglesia casi alcanzan la totalidad de las existentes en ambos municipios.