El teniente coronel Javier Alonso Herranz aguarda el momento de jurar su cargo. / Kamarero
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La memoria militar de la Segovia tiene un nuevo guardián. La Sala Guadalajara del Alcázar ha acogido el acto oficial de toma de posesión del nuevo director del Archivo General Militar de Segovia, el teniente coronel Javier Alonso Herranz; a la que asistieron numerosas autoridades civiles y miliares.

Nacido en Madrid hace 57 años, aunque criado en Segovia –ciudad a la que llegó con solo un año–, Alonso Herranz ha ejercido en los últimos años de jefe de la Jefatura de Apoyo y Servicios –hasta 2015– y de subdirector y jefe de Estudios en la Academia de Artillería. Ha sido coautor de dos publicaciones militares y está en posesión de la Placa, Encomienda y Cruz de San Hermenegildo, de dos Cruces de la Orden del Mérito Militar y de una Felicitación individual.

Asume ahora la responsabilidad de dirigir una institución centenaria –creado en 1898 es el Archivo Histórico Militar más antiguo de España– con categoría de Archivo Nacional. Y lo hace “profundamente agradecido” por la oportunidad, como él mismo destacó en su primer discurso tras jurar el cargo. No en vano deberá velar por la conservación y buen uso de un patrimonio histórico que a fecha de hoy está contenido en 81.000 legajos y unidades de instalación que abarcan unos tres millones de expedientes personales, custodiados en 21 depósitos repartidos entre el Alcázar y la Casa de la Química.

“El objetivo principal es la conservación. Tenemos un legado documental muy importante, con 17 kilómetros lineales de estanterías que hay que cuidar, pero también que divulgar y en eso estamos”, explicó el nuevo director del Archivo señalando el que es uno de los grandes retos a los que se enfrenta: avanzar en la digitalización de los fondos de la institución para facilitar su consulta.

“El proceso de digitalización se encuentra en una fase que no abarca más de un 20%, queda mucho trabajo por hacer. Hay que tener en cuenta que para la digitalización externa, con escáneres y gente que sepa entender lo que estamos buscando se necesitan tiempo y fondos. Esto va a avanzar, no puedo decir en qué porcentaje y será una labor que seguramente no pueda terminarse en estos cuatro años, pero continuaremos la labor de mis predecesores, si es posible con más medios”, ha afirmado el teniente coronel.

Para ello cuentan, además, con el apoyo del Instituto de Historia y Cultura Militar del Ejército de Tierra –cuyo responsable y director, el general Enrique Bohigas Jayme, presidió ayer el acto– y el de la Subdirección de Personal del Ministerio de Defensa, la cual se está encargando de organizar cursos de digitalización para el personal del archivo militar segoviano.

Y es que las nuevas tecnologías son fundamentales para “dar luz y poner en el escaparate al Archivo ante los ciudadanos”; además de para cumplir su función social e investigadora.

Cada año la institución recibe entre 8.000 y 9.000 solicitudes documentación que no solo se limitan a los expedientes personales de los militares, sino que también abarcan temas judiciales, de material o de instalaciones. De ellas, el 80% se resuelven de manera satisfactoria.

“Tenemos una pequeña sala para investigadores, pero atendemos y llegamos a mucha más gente de manera online; estamos fotocopiando documentos y certificándolos con nuestra firma para que lleguen a cualquier parte del mundo. Además, queremos intentar que los investigadores puedan acceder a través de la web a un cuadro de clasificación para ver qué tipo de documentos tenemos y facilitarles su labor. De eso se trata la divulgación, de poner todo nuestro amor e interés”, ha dicho Alonso Herranz.

Los fondos documentales del Archivo siguen creciendo año tras año, pues continúan llegando desde los archivos intermedios las fichas personales de los oficiales y suboficiales que hayan pasado a la reserva o se hayan retirado y tengan más de 20 años de antigüedad. En cifras, los documentos que anualmente pasan a conservarse en el Archivo General Militar de Segovia se sitúan entre los 500 y los 1.000 expedientes.

Gran parte de los esfuerzos de la gestión de los depósitos se destinan a velar por la seguridad de los documentos. “No tenemos documentos que necesiten restauración porque por norma general no son tan antiguos, pero siempre hay que estar pendientes de muchas cosas. Hay que renovar los extintores, mantener una constante colaboración con los bomberos para saber cuáles son las rutas de evacuación o vigilar si hay alguna estantería tiene mucho peso y puede doblarse. También hay que agradecer la inversión que realiza el Patronato del Alcázar en la seguridad del monumento”, ha destacado el director.