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La Dirección General de Tráfico (DGT) puso limitaciones a un total de 335 conductores segovianos mayores de 65 años con el objetivo de evitar que pusieran en riesgo su propia seguridad y la del resto de usuarios de la vía, según los datos facilitados a Efe por este departamento adscrito al Ministerio del Interior.

Cada diez años los conductores de un automóvil tienen la obligación de actualizar su licencia si quieren seguir cogiendo el coche, plazo que se reduce a la mitad para quienes hayan cumplido los 65 años y puede variar si el conductor padece algún tipo de enfermedad o deficiencia susceptible de agravarse.

Pero hay un grupo de personas a las que, ante la merma de sus capacidades, no se les permite renovar el permiso de conducir.

Por provincias, la DGT consideró no aptos a quince leoneses, trece segovianos, cinco palentinos, cinco sorianos, cuatro salmantinos, cuatro zamoranos, cuatro burgaleses, un abulense y un vallisoletano tras someterse a las pruebas de aptitud psicofísicas.

No obstante, a algunos de ellos les fue interrumpida la licencia tras desistir de continuar realizando el reconocimiento, no presentarse para ultimarlo o no aportar algún informe complementario requerido.
Pese a que ser mayor no es sinónimo de mala conducción, Tráfico advierte de que es importante ser consciente de los límites que cada persona tiene al volante, algo que no siempre se reconoce porque es doloroso perder la libertad de movimiento que concede un vehículo por el hecho de haber envejecido.

Entre las restricciones impuestas por Tráfico destaca la obligación de conducir sólo en la franja diurna, prohibiendo así que se pongan el volante durante la noche.

También está el establecimiento de un radio de circulación para un determinado número de kilómetros, por ejemplo, desde su domicilio hasta determinados puntos, lo cual es habitual entre los ‘veteranos’ que viven en el medio rural, así como el establecimiento de la prohibición de conducir en autopistas o autovías.

Asimismo, Tráfico también contempla la conducción autorizada únicamente en presencia del titular de otro permiso, así como a una velocidad limitada.

No obstante, las estadísticas muestran un descenso significativo del número de conductores mayores de 65 años que tienen limitaciones para conducir.

Es decir, en algunos casos dan ellos mismos el paso, pero otros, en cambio, se resisten a hacerlo aunque su entorno considere que pueden llegar a representar un peligro.

En un década la DGT ha retirado el permiso de conducir a un total de 342 castellanos y leoneses, 52 en un 2018 que marcó la cifra más alta de la serie.

León se sitúa a la cabeza con 106 licencias interrumpidas en los últimos diez año y le siguen de lejos las provincias de Valladolid (56), Burgos (42), Zamora (32), Salamanca (28), Palencia (27), Segovia (26), Soria (17) y Ávila (8).