Una profesora, con la mascarilla, explica las instrucciones de higiene de manos a sus alumnos./ EL ADELANTADO / ARCHIVO

Los colegios están resistiendo bien las embestidas del coronavirus. Han resultados espacios de convivencia más seguros de lo que se temía y la comunidad educativa segoviana, que integran cerca de 30.000 alumnos de enseñanzas no universitarias y sus familias y 3.000 profesores y trabajadores de centros, han dado una lección de responsabilidad. El primer trimestre ha acabado con buena nota en materia de seguridad y protección frente al Covid-19 pero en esta disciplina se aplica evaluación continua y hay que seguir llevando las tareas al día para llegar al verano con éxito.

La apertura de las aulas en septiembre causaba pánico a los padres, abuelos, vecinos, docentes e incluso se llegó a transmitir a los mismos estudiantes. Se extendió el  temor de que las escuelas y los institutos fueran focos de cultivo del virus y los niños multiplicaran su transmisión. De momento, y siempre con la prudencia que impone esta pandemia, los peores pronósticos no se han cumplido.

La red provincial de centros docentes ha llegado a las vacaciones de Navidad sin tener ninguna de sus 1.350 aulas cerrada por Covid el día 22 de diciembre y sin que haya sido necesario “cuarentenar” ningún centro completo entre los meses de septiembre y diciembre.

El primer trimestre escolar se ha cerrado con un balance de 28 casos acumulados. Un total de 22 alumnos han dado positivo, entre un grupo de cerca de 25.000 estudiantes de colegios e institutos, y seis profesores, según muestra la Junta de Castilla y León en su portal abierto de datos sobre la evolución del coronavirus. La incidencia de casos en la red segoviana es la segunda más baja de la Comunidad. Segovia tiene una ratio de 0,09 por ciento de positivos entre los escolares, y León, 0,06 por ciento.

En conjunto, y según informa Europa Press, solo el 0,15 por ciento de los escolares de Castilla y León —de un total de 346.522— han dado positivo por Covid-19, con Palencia y Burgos con los porcentajes más altos (0,31 por ciento), al tiempo que se han confinado un 0,18 por ciento de las aulas.

En cuanto al confinamiento de las aulas, noviembre ha sido el mes más complicado. En septiembre se cerraron 14 clases en los centros segovianos; en octubre fueron 19; en noviembre se llegó a 21; en diciembre se bajó a cuatro, y se iniciaron las vacaciones de Navidad con las 1.350 aulas de la provincia libres de sospecha.

Felicitación colectiva

Las razones por las que los colegios y los institutos se han convertido en un fortín resistente al coronavirus parecen estar en que los niños y adolescentes son menos transmisores del virus que los adultos y en la eficacia de los protocolos de prevención aplicados en los centros, según apuntan sanitarios y docentes. Todos los sectores de la comunidad educativa se congratulan de la escasa incidencia de la enfermedad que se ha dado en este primer período del curso y resaltan el esfuerzo realizado conjuntamente por familias, alumnos, profesores, personal de los centros, equipos directivos y autoridades educativas, aunque con alguno matices y propuestas de mejora. Este esfuerzo ha sido aplaudido tanto por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, como por el vicepresidente Francisco Igea y la consejera de Educación, Rocío Lucas. “Gracias a la comunidad educativa por vuestro compromiso e implicación. Habéis dado un ejemplo de cómo la precaución y la colaboración ayudan a frenar la Covid”, ha apuntado Fernández Mañueco. Francisco Igea destacaba, recientemente en rueda de prensa, el “trabajo extraordinario” realizado por los docentes que han demostrado que “no solo somos un sistema educativo de calidad y equitativo”, sino que además “es responsable y seguro”.

El director provincial de Educación, Diego del Pozo, también se ha pronunciado en este sentido elogiando a  equipos directivos, profesores, personal laboral, alumnos y familias. “Entre todos superamos los miedos iniciales y supimos concentrar los esfuerzos en sacar adelante un curso escolar sobre el que muchos vaticinaban los más negros presagios. Sin duda alguna, este esfuerzo colectivo tiene su reflejo en la baja incidencia del Covid en las aulas, lo que me permite afirmar que los colegios e institutos son, hoy por hoy, lugares seguros”, señalaba el director provincial en una carta dirigida a la comunidad educativa. Más aún, Diego del Pozo piensa que “si en la calle se respetasen las normas igual que se hace en los colegios, seguramente los datos serían distintos”, según ha manifestado a esta redacción.

En todo caso, el titular provincial de Educación sabe que no se puede caer en triunfalismos. “Tenemos que volver a las aulas el 11 de enero sin bajar la guardia porque el virus va a seguir estando ahí en enero, en febrero y en marzo. Depende mucho de todos —manifiesta Diego del Pozo—que la situación y los datos que tenemos ahora se mantengan en el segundo y en el tercer trimestre y que podamos llegar al mes de junio sin aulas confinadas y con la satisfacción del deber cumplido”.

Diego del Pozo ha descartado retrasos en la reanudación del curso y la incorporación de nuevas medidas debido a la subida vertiginosa que está teniendo la incidencia del Covid -19 en las últimas semanas en Segovia. Se mantendrá la distancia de seguridad, el funcionamiento de los grupos burbuja, el desdoble de clases, el uso de la mascarilla entre los mayores, la aplicación de gel en las manos, la ventilación de las aulas, la desinfección de los espacios, y el resto de instrucciones ya en cumplimiento.

Las medidas aplicadas ante la situación de pandemia por el Covid-19 durante el curso 2020-2021 también llegan a los servicios de transporte y comedor. Los usuarios tienen plaza fija, se controlan las entradas y salidas, se marcan las distancias y se ha reforzado la contratación del personal. Todos los autobuses llevan un monitor, de forma que este curso hay 171 acompañantes cuando el pasado había 90; en comedores se han sumado 80 a los 190 que ya había para poder hacer desdobles de grupos.

 Sindicatos

La lectura que han hecho los sindicatos regionales del primer trimestre es positiva, aunque con matices, según recoge Europa Press. Por una parte reconocen que la incidencia de la Covid-19 es “menor” de la que en un principio esperaban, pero entienden que ha sido debido más al “enorme esfuerzo” del personal docente y los equipos directivos y del “gran comportamiento” de los alumnos y las familias que a las medidas aplicadas por la Junta.

En CSIF siguen pensando que la mejor medida hubiera sido “reducir ratios” y plantean realizar un segundo cribado entre los docentes para que el retorno a las aulas sea más seguro. CCOO advierte de que la situación se puede complicar porque a partir de ahora va a ser “muy duro” estar en clase seis horas sin moverse y con las ventanas abiertas. Desde UGT señalan que tras un inicio caótico, el engranaje ha funcionado cuando los protocolos han quedado “claros” y después de que profesores y equipos directivos “metieran horas y horas” para que todo saliera bien. Distintas fuentes sindicales recriminan la lentitud con que se han ocupado las plazas de los desdobles y las sustituciones.