En la fotografía resalta el contraste entre la teja vieja comprada y la que tenía el edificio. / E.A
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La Comisión Territorial de Patrimonio no quita los ojos de la cubierta de la Cárcel Vieja de Segovia. Como ya informó este periódico el pasado día 6 de septiembre, el Ayuntamiento había decidido no colocar tejas nuevas en la cubierta ante la dudas sobre el grado de cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 53 del Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (Segovia).

Dicha normativa establece que en procesos de remodelación como el que experimenta el edificio “se volverá a recolocar la teja recuperada y a completar lo que fuera necesario con teja similar, cerámica curva”. El caso es que se decidió adquirir una partida de teja vieja procedente de las cercanías de Cuéllar, pero el material posee un color blanquecino, lechoso, que podría no respetar el color “ocre-rojizo”, del que habla el PEAHIS, y que contrasta con el resto de la cubierta como se puede apreciar en la foto que acompaña este reportaje.

El pasado 7 de septiembre, un día después de publicada la información por este periódico, visitó la obra la arquitecta encargada del control y seguimiento en nombre de la Comisión de Patrimonio, María del Carmen García-Plata. Un día después lo haría la propia jefe del Servicio de Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León, Ruth Llorente. La arquitecta ha preparado un informe en el que se recoge el grado de cumplimiento en la ejecución de la obra en relación con el proyecto y con la normativa actual. Este periódico ha podido saber que en cuanto a tipología y dimensiones de la teja –material, curvatura y grosor-, esta sería compatible con lo preceptuado para tejados de este tipo, que están formados con canal y cobija, es decir, no con el procedimiento habitual en otros edificios históricos con teja a la segoviana o solo a canal. Más dudas hay, sin embargo, en lo que se refiere a la integración cromática, por ese exceso de contenido en sales que la dota de un color blanquecino o lechoso.

Fuentes consultadas por este periódico resumen la cuestión: “a raíz del informe de la arquitecta la ponencia previa a la Comisión Territorial de Patrimonio y después la propia Comisión tendrán que valorar si se produce un efecto perjudicial o, aunque no haya ajuste cromático, se encuentra justificado el poner esta teja por las dificultades de encontrar en el mercado una partida para cobija semejante y por la posibilidad de que en un par de inviernos se matifique y adquiera esa misma tonalidad cromática”.

El tono lechoso de la teja no se debe a ningún tratamiento posterior, sino se produjo en el mismo acopio de la cerámica; fue entonces cuando pudo generar estas sales por distintos motivos. “En todo caso, tenemos constancia de que es teja vieja”, apostillan. Se aduce, además, que el problema con el que se han encontrado los contratistas a la hora de la adquisición es que la partida no podía ser de teja típica de Segovia, dado que esta, al ser colocada solo en canal, y para lograr el efecto escama, es menos cerrada que la que va en canal y cobija, que necesita una curvatura más pronunciada.

Otros miembros de la Comisión sin embargo son más tajantes: “a mí esa teja no me gusta”. La jefa de servicio de Cultura tercia en la discusión: “el asunto es complejo. Hay criterios doctrinales a la carta. En la Comisión no prevalece el juicio de una sola persona. Hay representantes de muchas disciplinas: historiadores, arqueólogos, arquitectos… Le puedo asegurar que es un debate sano el que se produce y que al final, como ocurre en todo órgano colegiado, la decisión es conjunta”.

Por su parte, el Concejal de Obras del Ayuntamiento de Segovia, Miguel Merino, se muestra sorprendido de la visita de los miembros de la Comisión: “los propios contratistas se quejaron de que la visita se produzca a dos semanas de que se vayan a quitar los andamios. No comprendo esta sensibilidad visual y esta respuesta tan inmediata cuando tenemos en la Comisión proyectos como el de pavimentación y servicios de la calle Taray cuyo comienzo de ejecución están paralizados porque no se reunió en el mes de agosto, o el de la renovación de redes de la Bajada de El Carmen que está en la Comisión desde finales de mayo”. “Me está sorprendiendo el revuelo que están ocasionando las tejas”, concluye.

Merino insiste en que “lo que había en el proyecto y se aprobó se está cumpliendo”, y que en última instancia “se tratan de tejas viejas de color ocre-rojizo”. El concejal de Obras no pudo estar en la visita de las funcionarias de la Comisión Territorial, a la que sí acudió la concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Clara Martín, y el arquitecto autor del proyecto de rehabilitación Miguel Ángel García Grande. “Por lo que me informaron, salieron satisfechos del resultado de la visita”.

La ponencia de la Comisión Territorial de Patrimonio se reunirá el próximo día 16 de septiembre, pero su resultado no será el definitivo. Dado que se trata de una obra mayor, la competente será la propia Comisión, que tiene prevista convocatoria para el día 23. Será entonces cuando se decida si la intervención en la cubierta de la Cárcel Vieja se ajusta a la normativa que protege los edificios históricos en la ciudad de Segovia. Nadie, sin embargo, contesta por qué en un edificio emblemático como este no se decidió volver a la teja en canal o a la segoviana, típico de nuestra ciudad, una vez que se decidió actuar en la cubierta.