Rio Eresma Peces Muertos Toma Muestras CHD WA0003
La falta de oxígeno por la concentración de materia orgánica y contaminantes causó la muerte de truchas. / Ricardo Moreno

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha informado de que “se puede deducir que la causa más probable de la mortandad de peces registrada en el cauce del río Eresma se debe al alivio de aguas residuales como consecuencia de las intensas tormentas acontecidas estos últimos días”. El organismo regulador de cuenca indica que se ha alcanzado esa deducción tras los primeros análisis realizados de las muestras tomadas por un equipo propio en el río.

Como ya explicó el concejal de Obras, Servicios e Infraestructuras del Ayuntamiento, Miguel Merino, la Confederación coincide en que la cantidad de lluvia caída la tarde del domingo superó la capacidad del colector y provocó, como es habitual en estas ocasiones, el alivio de parte de las aguas que transporta hasta la depuradora.

En este sentido, tras una tormenta, los sistemas de saneamiento unitario transportan una mezcla de aguas residuales —en este caso mayoritariamente fecales y una pequeña proporción de industriales— y de aguas de escorrentía pluvial. Estas últimas proceden del lavado y el arrastre de todo tipo de contaminantes de las calles, por lo que tienen una altísima carga contaminante, especialmente las primeras aguas de lluvia”, aclara la CHD.

La presencia de aguas residuales con alta concentración de materia orgánica y otros contaminantes provocó el descenso de oxígeno en el agua del río y presuntamente desencadenó la muerte de peces.

Tanto la Confederación como el Ayuntamiento mantienen un seguimiento y vigilancia ante la previsión de más tormentas. Merino insiste en que no hay que descartar una combinación de factores y recuerda que apareció sangre en el agua del río.

En cualquier caso, técnicos municipales están llevando a cabo inspecciones a lo largo del colector “por si algo no funcionara bien y no se ha detectado“, añade el edil socialista.

Medidas

La entidad estatal afirma, por su lado, que exigirá las medidas necesarias para minimizar el riesgo de este tipo de episodios en el futuro aunque admite que “tienen una componente natural e imprevisible”.