La caza menor acaba la temporada con cifras similares al año pasado

José Luis Gómez, delegado de la Federación de Caza en Segovia, asegura que en términos generales la temporada de pérdiz ha sido mejor mientras continúa las variaciones según zonas de liebres y conejos

Un cazador, junto su perro, en busca de una pieza que cazar./ E.A.

A punto de finalizar la temporada general de caza menor (el domingo 26 de enero), toca hacer balance de estos tres meses (desde finales de octubre) de actividad cinegética en la provincia de Segovia.

Así, el delegado provincial de la Federación de Caza de Castilla y León en Segovia, José Luis Gómez San Frutos, comentó que la caza de la perdiz, en esta ocasión, “ha sido algo mejor que estos años de atrás debido a que crió mejor”. En el caso del conejo, según el delegado provincial, a causa de las epidemias que ha sufrido durante toda la temporada “ha bajado bastante pero, de todas maneras, el conejo es muy variable, donde hay mucho, han cogido mucho”. De igual modo la liebre ha sido un caso variable en el que es complicado determinar si ha sido buena o mala temporada, todo depende de la zona.

“En términos generales podemos decir que ha sido una temporada semejante a la del año pasado, pero hay pequeñas variaciones con las perdices y liebres”, explica el delegado.
En lo que se refiere a la caza mayor Gómez asegura que la situación es algo más compleja y que por ejemplo en la caza de jabalíes se ha notado un descenso que puede haber sido por la calidez de este invierno y que no ha propiciado su bajada de los montes.

Es imposible saber exactamente los cazadores que pasan por los cotos segovianos, pero se calcula que hay cerca de 4.000 cazadores residentes en la provincia que realizan la actividad durante la temporada. El delegado provincial se muestra contento que tras la modificación de la ley de caza las cosas se hayan podido regular, aunque ahora mismo la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León (FDMESCYL) presentará alegaciones al anteproyecto de ‘Ley de gestión sostenible de los recursos cinegéticos de Castilla y León’ (Ley de Caza) que, según considera, pone en peligro actividades como el senderismo, el running, la bicicleta de montaña, la recogida de setas y otros tantos usos diferentes que se desarrollan en el medio natural.

Este anteproyecto de ley no recoge cuestiones que los montañeros consideran indispensables, como un portal oficial de la Junta de Castilla y León que informe con suficiente antelación del lugar y el momento en el que existan cacerías programadas para evitar coincidencias de uso incompatible.