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La restauradora Eva González, el deán Ángel García y el director general Gumersindo Bueno, frente a los tejidos. / E.A

Los tres tejidos encontrados en el sepulcro del infante Pedro regresaron a la Catedral de Segovia tras finalizar un complejo proceso de restauración que se ha extendido por más de ocho meses. Las tres piezas restauradas corresponden a una túnica larga, una túnica corta abotonada y un “hatillo” alargado que recubría algunos de los huesos del infante de apenas dos años de edad, a pesar de que la leyenda que atribuía su muerte a una caída desde una de las ventanas del Alcázar señalaba que se encontraba ya en la pubertad.

Este infante don Pedro es uno de los hijos de Enrique II de Trastámara, conocido como el ‘Fratricida’ o el ‘de las Mercedes’ dependiendo de si se pregunta a sus contrarios o partidarios, primer rey de esta casa de origen bastardo en la Corona de Castilla y que ascendió al trono después de asesinar a su hermanastro Pedro I, de la casa de Borgoña. Posteriormente, esta dinastía también llegaría a gobernar en la Corona de Aragón de la mano de Fernando I ‘El de Antequera’, un príncipe castellano hijo de Juan I, vástago y sucesor de Enrique II.

Los ropajes, encontrados por sorpresa tras abrir el sepulcro del infante Pedro para la restauración de su efigie yacente en la Sala de Santa Catalina de la Catedral de Segovia, han afrontado un “proceso minucioso” para conseguir dar a las prendas el aspecto que tuvieron durante el siglo XIV.

El Director General de Patrimonio Cultural de la Junta, Gumersindo Bueno, entregó al deán de la Catedral, Ángel García, el conjunto de indumentaria medieval restaurado gracias a una intervención que se ha llevado a cabo en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León para conseguir la recuperación y conservación de estos tejidos de alto valor patrimonial.

Labores de recuperación

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La túnica corta abotonada del infante Pedro. / E.A

La restauradora textil que ha intervenido en los materiales, Eva González, explicó las labores para cada una de las tres piezas de seda que han pasado por un proceso de limpieza y de retirada de sales antes de iniciarse la recuperación de los tejidos.

La túnica corta de seda, decorada con rombos amarillos sobre un fondo azul, conserva el patrón completo con varias nesgas en el vuelo y en la parte trasera de las mangas, además de la abotonadura prácticamente completa, un elemento que ofrecerá valiosa información sobre el momento histórico, ha precisado González.

La otra túnica más larga también de seda, de color verdoso y ocre, con motivos de aves enfrentadas, rosetones y flores que se repiten por toda la prenda, con una apertura frontal con elementos de cierre y nesgas en los laterales inferiores de la túnica y en la parte trasera de las mangas.

El fragmento de tejido longitudinal de seda posee hilos entorchados dorados y unos motivos decorativos de tonos rojizos. Aunque estos rasgos ornamentales están muy perdidos, se pueden observar pequeñas flores y unas figuras que podrían ser de animales. La restauradora señaló que todas las prendas estaban en un estado muy avanzado de deterioro por el tiempo trascurrido y por las manchas de suciedad derivadas, sobre todo, de la exudación del cadáver del infante.

González señala el proceso “meticuloso” para conseguir devolver el esplendor a los ropajes, pero admitió que todavía no ha concluido el análisis histórico, por lo que no hay detalles sobre las complejidades de los tejidos más allá de su composición y morfología. “Hay que seguir investigando”, recalcó.

Por su parte, el director general consideró un “regalo” el hallazgo, que permite “conocer el pasado” y el “legado” que el patrimonio aporta a la sociedad actual. Bueno señaló que es “obligación” de administraciones como la Junta de Castilla y León “ir poniendo en valor todos estos recursos”.

El deán coincidió en la “sorpresa” que supuso este descubrimiento, para concretar que las prendas serán expuestas en la Sala de Santa Catalina de la Catedral de Segovia junto a su escultura yacente tras la restauración completa de la capilla. Respecto a cuando podrá el público disfrutar de las piezas, Ángel García no quiso precisar una fecha concreta, ya que la pandemia ha obligado a retrasar las obras que en estos momentos aún continúan en marcha.