Catedral Inauguracion Organo Evangelio KAM2533
García Rivilla, en el acto de inauguración de la restauración del órgano del Evangelio. / KAMARERO

Con más de 30 años al servicio de la Catedral –de los cuales diez ha ejercido como deán y presidente del Cabildo entre 2009 y 2021,- Ángel García Rivilla afronta desde noviembre el que será su tercer y quizá definitivo periodo al frente de los destinos de un templo que conoce y ama. Para el veterano sacerdote, que el pasado año celebró sus bodas de oro como presbítero, asumir un nuevo periodo de mandato en la Catedral supone “mantener el espíritu de servicio al que estamos llamados los sacerdotes que estamos en la Catedral, y a uno de nosotros nos toca ser la cabeza visible, siempre desde el criterio evangélico de que el más grande es el que más sirve, tal y como ya nos ha dicho en reiteradas ocasiones el papa Francisco”.

En estos tres últimos años, ser deán de la Catedral no ha sido una empresa fácil. La crisis sanitaria del Covid-19 ha marcado de forma indeleble la actividad en todos los órdenes de la vida, y la seo segoviana no se ha sustraído a la repercusión que ha tenido tanto en el ámbito religioso como en el social, cultural y económico”.

Así, señaló que la pandemia “ha sido un gran parón que nos ha demostrado que nosotros, que nos creíamos el ombligo del mundo, hemos visto lo poco que somos, y que la vida no depende de nuestros sueños ni de nuestros proyectos”.

De este modo, señaló que una de las enseñanzas que deja para el futuro es que “programar a largo plazo no es muy conveniente, tenemos que ir paso a paso y vivir el día a día”, y está dispuesto a aplicarla en cuanto al diseño de lo que será la actividad cultual y cultural del primer templo de la diócesis en los próximos tres años que los estatutos del Cabildo marcan como periodo de gobierno.

El valor patrimonial e histórico que atesora la Catedral compromete la actividad del Cabildo, ya que el mantenimiento y conservación de sus bienes es una de las principales tareas a las que se dedica. Por ello, García Rivilla señaló que el programa de proyectos relacionados con la restauración o la reparación en capillas, elementos arquitectónicos y obras de arte se mantendrá, aunque el buen ritmo emprendido en los años anteriores a la crisis sanitaria se verá lógicamente ralentizado.

El drástico descenso en el número de visitantes debido a las medidas sanitarias ha reducido sensiblemente los ingresos con los que se sostiene el templo, y el Cabildo decidió emplear sus remanentes en el mantenimiento de la plantilla de trabajadores, a los que no se les ha aplicado ninguna medida laboral durante la pandemia. “Es evidente que parte del haber que teníamos se ha gastado en las nóminas de nuestros empleados, ya que consideramos que estamos cumpliendo una función humanitaria, y el remanente se ha reducido sensiblemente”, explicó el deán.

García Rivilla señaló que la labor del Cabildo será la de “discernir” sobre aquellos proyectos que tengan una mayor urgencia atendiendo a criterios técnicos, y se irán llevando a cabo con arreglo a la disponibilidad económica y a la progresiva recuperación de los ingresos procedentes de las visitas si la situación sanitaria mejora de forma definitiva. “Lo que está claro es que algo haremos, y discerniremos con transparencia sobre todo lo que haya que hacer, pero habrá que esperar un poco”, indicó.

El deán también destacó el esfuerzo realizado por los trabajadores de la Catedral, que han vivido el cierre del templo al público y su paulatina apertura como “un tiempo de desierto y de silencio, pero muy fecundo, en el que han aprovechado para actualizar y renovar sus conocimientos para mejorar la atención a quienes visitan el templo, sean creyentes o no lo sean”.

Mirando hacia atrás, señala con orgullo la puesta en marcha de proyectos que han consolidado a la Catedral como referencia cultural y turística, tales como la apertura al público de la torre a través de visitas guiadas o la del museo bajo claustro, que ofrece una selecta y exclusiva selección de obras de arte de las que disponía ya el templo.

Sobre este aspecto, indicó que ambas iniciativas “han sido una gracia, que nos ha servido para poder tener un elemento diferenciador tanto en la torre como en el museo, con el que hemos sido capaces de poner todos los valores patrimoniales al servicio de los demás”.