Una máquina excavadora, este lunes sobre los escombros del que fue centro ‘okupa’ La Tormenta. / E. A.

“Se ha preparado una gorda en el barrio”, afirmaba Esther Santos, presidenta de la Asociación de Vecinos de Santa Eulalia, en noviembre de 2016 poco después de que un grupo de jóvenes ‘fundase’ ‘La Tormenta’, un centro social ‘okupado’ autogestionado (CSOA) en un edificio del barrio situado en la confluencia de las calles de María de Pablos (anteriormente Sargento Provisional) y del Convento.

Pocos días antes El Adelantado se había hecho eco de la presencia de ‘okupas’ en este inmueble deshabitado tras la colocación de una pancarta en uno de sus balcones con la leyenda ‘Dando vida a espacios muertos’.

Los jóvenes promotores de la iniciativa habían comunicado a través de una nota informativa colocada en el inmueble que su objetivo era “hacer de las ruinas un centro social para Segovia” donde disfrutar de un ocio alternativo a través de actividades gratuitas, fomentando la creatividad y el desarrollo personal y colectivo.

Advertían, además, que no iba a dar cabida al consumo de drogas o alcohol e insistían en que se trataba de un espacio inclusivo donde no se permitiría “ningún tipo de actitud o agresión provocada por el odio, la irracionalidad o simplemente que se atente contra la integridad de cualquier persona (sexismo, racismo, especismo, homofobia, transfobia…)”.

“Estamos rehabilitando y desinfectando, lo que consideramos un beneficio para el barrio”

Para justificar la ocupación del edificio, el colectivo argumentaba que el lugar era un palomar “que estamos rehabilitando y desinfectando, lo que consideramos un beneficio para el barrio”.

Pero la respuesta de la propiedad del edificio y de la mayor parte del vecindario ha sido beligerante y el CSOA, tras unos meses de relativa actividad, fue decayendo a pesar de que algunos residentes de la zona aseguren de que hasta no hace mucho se podía ver a un ‘okupa’ entrar y salir del edificio.

En mayo del año pasado la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Segovia concedió a la sociedad Distralicón la licencia urbanística de agrupación de dos fincas urbanas en una única parcela resultante, coincidiendo una de ellas con el citado centro ‘La Tormenta’. Dos meses después, el 9 de julio, la misma empresa recibió el visto bueno para la demolición de los dos edificios de acuerdo con un proyecto visado en el Colegio de Arquitectos en marzo de 2017. Esta última licencia tenía un plazo de 6 meses para la ejecución de los trabajos de derribo, que se ha apurado al máximo, ya que comenzaron este mismo mes de enero.

Una excavadora, situada sobre los escombros de lo que era ‘La Tormenta’, continuaba ayer las labores de demolición del edificio colindante. Entre esos restos quedan también enterrados los temores de algunos vecinos que pensaban que iban a tener un ‘Patio Maravillas’ en el barrio, en referencia a un mítico espacio ‘okupa’ de Madrid.

La casa okupa 'La Tormenta', enterrada en sus escombros
El edificio, cuando se fundó el CSOA en otoño de 2016. / KAMARERO