casa palacio buitrago y solar
El histórico edificio se encuentra actualmente en obras de consolidación, realizadas por el Ayuntamiento de Segovia. / NEREA LLORENTE

Desde el año 1976 la Asociación Hispania Nostra vela por la protección del vasto patrimonio histórico y artístico de España a través de iniciativas de sensibilización y concienciación sobre el estado de conservación de edificios e inmuebles en riesgo de desaparición. A tal fin, puso en marcha la ‘Lista roja del Patrimonio’, que desde 2007 recoge aquellos elementos del Patrimonio Histórico español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

Cerca de 1.100 edificios, templos e inmuebles de toda índole integran esa lista, que se actualiza periódicamente con la inclusión o retirada de nuevos edificios con arreglo a los criterios de la comisión técnica encargada de realizar una lista que pone en la picota no sólo el deterioro del acervo cultural, sino también la inacción de las autoridades para su conservación.

En Segovia, cerca de una veintena de edificios tienen el dudoso honor de pertenecer a esta ‘Lista roja’, y el último en incorporarse ha sido el edificio de la Casa Buitrago, en el corazón del barrio de Santa Eulalia, que forma parte de esta relación desde el pasado 15 de junio.

En la ficha explicativa que justifica esta inserción, Hispania Nostra pone de manifiesto el estado de abandono de este edificio construido a finales del siglo XV, siendo uno de los escasos ejemplos de arquitectura civil de la época que todavía se conserva en la ciudad. Así, señala que el inmueble “está sufriendo un rápido deterioro, y presenta una seria amenaza de desaparición, acelerado en los últimos años por el abandono total del edificio”, y constata el “peligro de derrumbe” que amenaza su conservación.

La inclusión de este edificio en la lista de Hispania Nostra contrasta con las obras que el Ayuntamiento de Segovia está realizando para el apuntalamiento de sus fachadas, que comenzaron el pasado 29 de mayo y que en los últimos días han concretado la colocación de las vigas instaladas a tal fin. La obra está siendo realizada de forma subsidiaria por el consistorio, con un presupuesto de 160.000 euros.

En la provincia

El caso del edificio de Los Buitrago no es el único en la provincia. En los últimos doce meses, la lista roja ha incorporado otros inmuebles en la provincia con riesgo de desaparición, algunos de ellos de gran importancia patrimonial.

Así, el mismo día que apareció Buitrago, lo hizo la iglesia de San Medel, en Valseca, u templo del siglo XII que en 1945 fue desmantelado y que actualmente se encuentra en total estado de abandono y expoliación.

La asociación señala que la espadaña del templo “amenaza con caerse y las paredes están perdiendo piedras de la mampostería”, y precisa que “si no se actúa para consolidar sus restos, es probable que en pocos años sufra un deterioro irreversible”.

Las nuevas incorporaciones de la lista registradas en 2020 fueron la ermita de la Virgen de Pinillos en Armuña, en situación de ruina total y con un alto riesgo de desaparición de los escasos restos de un templo que en su día fue iglesia parroquial dedicada a Santiago Apóstol del ya desaparecido núcleo de población de Pinillos de Prestamero, del que la iglesia recibe su nombre, y que tuvo habitantes hasta el siglo XVIII.

De igual modo, en Castrillo de Sepúlveda la lista incorpora la Ermita de San Julián, con un estado de conservación “ruinoso y vandalizado”, según figura en la ficha técnica, y que se incluye por su valor paisajístico y patrimonial. En la actualidad, del edificio se conservan tres de sus paredes, el arco de ingreso, el acceso a una pequeña cripta y el presbiterio, realizado en sillería; y aún conserva numerosas marcas de cantería comunes al románico sepulvedano.

El Palacio del Esquileo o Palacio del Marqués de Perales en El Espinar también fue incluido en 2020, dada su importancia como Bien de Interés Cultural, ya que la asociación ha constatado su estado de “ruina progresiva” dada su situación de abandono. El histórico inmueble fue construido en 1728 por orden de la primera marquesa de Perales, y fue utilizado como casa solariega y esquileo, en el que se llegaron a esquilar cerca de 28.000 de las 74.000 ovejas que lo hacían anualmente en el pueblo.