Votación en el pleno de la Diputación de Segovia. / KAMARERO
Votación en el pleno de la Diputación de Segovia. / KAMARERO

Horas antes de que comenzara ayer por la noche la campaña electoral para el 13-F, los diputados provinciales la iniciaron en el debate de las mociones del primer pleno del año, con acusaciones entre equipo de Gobierno y oposición sobre qué administración (nacional o autonómica) ha hecho más por Segovia, y elogiando o criticando el apoyo de los gobiernos de turno hacia esta provincia, dependiendo de los colores.

Los reproches y enfrentamientos que se prevén en esta campaña para las elecciones autonómicas se trasladaron ayer al pleno provincial. Populares y Grupo Mixto-Ciudadanos rechazaron las tres mociones planteadas por el Grupo Socialista. La primera cuestionaba la declaración anticipada de elecciones autonómicas en Castilla y León, calificándola de “irresponsable”, exigía a la Junta la “urgente” solución a la pérdida de profesionales médicos en el centro de salud de Arévalo, y también exigía que se garanticen las partidas para la construcción del centro de salud Segovia IV o la partida para el centro de salud de Cuéllar.

Como respuesta, la diputada liberal Noemí Otero calificó a los socialistas como una oposición “destructiva, sin iniciativa y vacía”, mientras que el portavoz del PP, José María Bravo, les criticó por “mezclar churras con merinas”. Bravo defendió la potestad del presidente para convocar elecciones, “como Sánchez hace dos años”, y aseguró que el tema sanitario “está absolutamente solucionado”, “salvo la licencia de obras del Segovia IV que debe dar el Ayuntamiento de Segovia”.

La segunda moción pedía a la Junta hacerse cargo de los gastos de personal derivados de la contratación destinada a la limpieza extraordinaria en los colegios. Y que la Diputación creara y habilitara una línea de 200.000 euros para ayudas económicas extraordinarias para los ayuntamientos por el covid. Los socialistas propusieron eliminar este segundo punto, para que la moción saliera adelante, pero ni aún así. Ciudadanos y populares esgrimieron que tanto Junta de Castilla y León como Diputación ya han concedido líneas de ayudas para los ayuntamientos durante la pandemia, añadiendo José María Bravo que “mientras, el Gobierno de España no está ni se le espera porque prometió un plan extraordinario que aún no ha llegado«.

El equipo de Gobierno tumbó también la tercera moción de la oposición que pedía la elaboración de un proyecto para acceder a la convocatorias de ayudas de los fondos europeos, en el sentido de transformar el modelo asistencial de la Diputación, en un sistema innovador y de excelencia en la atención digital. En este punto intervino el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, para afirmar que “nosotros estamos a la vanguardia y hace tiempo que superamos ese sistema asistencial del que hablan por un sistema de atención basado en la persona”.

Por otro lado, el debate continuó en clave electoral en las mociones planteadas por el PP, para exigir la rectificación del Gobierno y el cese del ministro de Consumo, Alberto Garzón por sus declaraciones sobre el sector cárnico, y sobre los controles poblacionales del lobo. Ambas fueron aprobadas por PP y Cs, tras el rechazo de las enmiendas socialistas.

Empieza el año como terminó en lo que a acuerdos se refiere.