La Cuadrilla Cuesta la Charca ofrece unos bailes y música en directo en la Plaza Mayor durante el pasacalles matinal. / Nerea Llorente
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Folk Segovia regaló ayer una mañana de música y diversión por toda la Calle Real de la capital. Un pasacalles que contó con cinco formaciones distintas e inundó de música tradicional, ritmos pegadizos y alegría a todos los transeúntes que se encontraron el festival a su paso desde la Plaza Mayor hasta el Acueducto.

La Escuela de Dulzaina de San Lorenzo de Jesús Costa hizo sonar sus instrumentos con ritmos castellanos llegados desde la Asociación de Vecinos de San Lorenzo, en Segovia.

La Cuadrilla Cuesta la Charca, compuesta por 32 personas y naturales de la pequeña localidad de Fuente Álamo, en Albacete, transmitió toda su energía interpretando seguidillas, jotas, fandangos o manchegos. Las castañuelas tampoco faltaron, sonando durante el baile de una jota. José, su presidente, se mostró muy feliz de poder mostrar su música y bailes en Segovia, “para un pueblo pequeño como nosotros, es un privilegio y un regalo”, afirmó con emoción.

En su primera visita a Folk Segovia, la Ronda Raíces de Chiloeches de Guadalajara divirtió a todos los caminantes con sus acordes y divertidas letras. “A la gente le ha gustado mucho, lo importante es que nos divirtamos nosotros y lo transmitamos al público”, contó la presidente de la formación manchega. La agrupación, nacida en 1999, persigue el objetivo de rescatar las tradiciones locales y relucir esa música creativa que interpretan con entusiasmo.

Manuel Pérez y su música tradicional de arraigo de Salamanca puso más colorido a la Calle Real, que también retumbó con los sonidos de gaitas y tambores de Fole Feroz, visitantes de Benavente que actuaron ataviados con los trajes regionales típicos zamoranos. Todos ellos repetirán durante la mañana de hoy, de nuevo en la Calle Real, desde las 12.00 h., en el que será el último pasacalles.

Documental histórico

Félix Contreras, estudioso y amante del folclore, presentó en la Casa de la Lectura un documental de la Metro-Goldwyng-Mayer, emitido en una cadena británica, sobre la Exposición Universal de París de 1937. Un pequeño vídeo en el que se realiza un recorrido por los pabellones de los países hasta llegar al de España, en plena Guerra Civil, y con la bandera republicana hondeando.

Ahí aparecen los protagonistas, Paulino Gómez ‘Tocino’ y Mariano Llorente, dulzainero y tamboril, actuando junto con el grupo de paloteos de Abades (Segovia), una actuación que fue gestionada por Agapito Marazuela. Contreras explicó cómo había sido tratado el documental en la televisión británica, dado que los sonidos de los paloteos y el tambor sí eran los originales, mientras que la música de la dulzaina fue sustituida por un pito más ligero.

La jornada en la Casa de la Lectura la cerraron músicos y artistas que presentaron sus trabajos más novedosos.

Ya por la tarde, se desarrollaron los tres últimos conciertos de este Folk Segovia, con una gran acogida por parte del público y los propios participantes del festival. Entavía, con su tradición y mezcla sureña; Aljibe, con sus arreglos actualizados; Babel, ofreciendo un concepto de toda la vida; y Electrogralla, llevando hasta el extremo la fusión con la electrónica.