En este punto, a pesar de la falta de pavimentación y los problemas que genera la lluvia o la nieve, hay unas excelentes vistas de la ciudad. / Kamarero
Publicidad

La calle Camino de la Huerta, en el barrio de San Lorenzo, lleva en el nombre la penitencia, porque nunca se ha asfaltado y se ha quedado en eso, en camino “pero de cabras”, como dicen algunos de sus escasos vecinos. Son pocos, puede que cada vez menos porque algunas de las viviendas están abandonadas, en venta, en alquiler o simplemente cerradas pero, sin embargo, como afirma Santiago Pérez Gil, que tiene un garaje al que accede por esta vía, “pagamos nuestros impuestos como el resto de ciudadanos”.

Una de las vecinas más veteranas de la calle asegura que lleva al menos cuarenta años viviendo en este lugar, casi a las afueras de la ciudad y con excelentes vistas. Es una de las pocas vías urbanas con calzada de tierra –sin tener en cuenta los barrios incorporados y la entidad local menor de Revenga, que por su puesto tienen los mismos derechos– y los vecinos llevan décadas reclamando al Ayuntamiento tanto el asfaltado como la mejora de servicios, porque hay “un verdadero lío” de viejas redes de abastecimiento y saneamiento.

La segunda semana de julio un torrente ocasionado por el agua de lluvia de una intensa tormenta “arrasó” la calle, de nuevo y ya son tantas veces que los residentes han perdido la cuenta. “Había socavones de cincuenta centímetros, la gente mayor no podía caminar y no se podían sacar los coches de los garajes”, indican.

A los dos o tres días los servicios municipales bajaron para intentar paliar la situación echando zahorra o gravilla, “un mero parche”, dice Santiago que añade que ni siquiera utilizaron una máquina para compactar. “Con todo el dinero que se han gastado en los parches que han puesto durante tantos años ya estaría la calle asfaltada y con todos los desagües”, apostilla.

Así se ha convertido en la calle que teme a las tormentas o si no que le pregunten a una anciana que cuenta como el agua que baja por la calle topa con el porche de su casa “entra por una puerta y sale por otra –hay viviendas que tienen acceso tanto por esta vía como por la calle del Terminillo–, de ahí que tenga habitaciones donde reina la humedad.

La construcción de la Autovía de Pinares –que comunica Segovia con Valladolid– agravó el problema porque el agua de lluvia no se ha canalizado de forma adecuada, de manera que no solo entra por esta calle convertida en un auténtico río, sino también en viviendas y empresas –entre ellas una carpintería– situadas en la curva próxima a la rotonda que distribuye el tráfico hacia la citada A-601 (vía La Lastrilla) o hacia la N-110 por la carretera de Riaza.

Apoyo

La Asociación de Vecinos ‘La Parrilla’, del barrio de San Lorenzo, apoya desde hace décadas a los vecinos de esta calle en sus reivindicaciones y su actual presidente, Félix Maroto, explica que es muy probable que el colectivo dirija algún tipo de escrito al Ayuntamiento, similar a los presentado en los últimos años por vecinos en el registro municipal y en el defensor de la Ciudadanía.

El concejal y portavoz de Podemos en el Ayuntamiento, Guillermo San Juan, que es del barrio y participó el año pasado, como un vecino más, en el diagnóstico que ha servido para elaborar el Plan Estratégico de San Lorenzo promovido por la Asociación de Vecinos, tuvo conocimiento directo de este problema e indica que en esta calle hay gente mayor, con problemas de movilidad en una vía que cada cierto tiempo se convierte en inaccesible para ellos y también familias con niños pequeños, alguna encabezada por trabajadores inmigrantes, por lo que alerta de la posibilidad de que si no se actúa pronto, y de una forma integral para recuperar la zona, “corre el riesgo de convertirse en un gueto, con subalquiler, situaciones al límite de la Ley, etc.”.

Inventario

El pleno del Ayuntamiento aprobó en abril, a iniciativa del PP, la elaboración de un inventario de calles sin pavimentar en el municipio, ya que los populares alegan que el consistorio está obligado a poner fin a esta situación por la Ley de bases de régimen local.