El PEAHIS contempla la demolición de este edificio de viviendas de la calle de Gascos. / Nerea Llorente
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Si para muchos vecinos de la calle de Gascos, y en general del barrio de San Lorenzo, la instalación del ascensor que salvará el desnivel con la avenida Vía Roma –actualmente en ejecución– va a suponer una auténtica revolución por la mejora que supone en accesibilidad, el Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia (PEAHIS) plantea a medio plazo, en el horizonte del bienio 2026-2027, una intervención urbanística que cambiará de forma muy importante la imagen de la zona y prevé incluso la demolición de un bloque de viviendas. Los propietarios serán compensados con otras en un nuevo edificio que se construirá en una parcela situada entre la calle del Soldado Español y la avenida de Padre Claret.

No es un proyecto novedoso pero el grueso de la población desconoce el alcance completo de esta intervención que se plantea en el PEAHIS como Actuación de Regeneración Urbana.

En este sentido, afecta a más de treinta propietarios en la calle de Gascos –incluyendo una propiedad en proceso de investigación cuando se redactó el plan–, y en torno a una veintena en la calle del Pozo. La superficie total de la intervención supera los 7.200 metros cuadrados de suelo, de los que en la actualidad 2.056 están construidos y suman 16 viviendas, almacenes y garajes.

El nombre de Gascos procede de los repobladores de Segovia llegados desde francia en la Edad Media

Una de las consecuencias del proyecto es que el número de viviendas se elevará a 72, aunque la mayor parte se corresponde con el edificio que se construirá en el solar de Soldado Español, que en su mayor parte es de propiedad municipal, en torno a 2.000 metros cuadrados. De las 57 nuevas viviendas, 17 estarán en la calle de Gascos y 40 (de protección oficial) en Soldado Español.

La inversión total estimada asciende a 9,3 millones de euros, incluyendo el valor del suelo (2,67 millones), el coste de construcción (4,84 millones) y los gastos de urbanización (1,78 millones).

La viabilidad del proyecto está garantizada, según señala la memoria vinculante del PEAHIS a partir de una estimación de los ingresos por venta de viviendas que supera los 10,3 millones de euros.

Esta actuación contempla la demolición de un edificio completo, el situado en el extremo de la calle de Gascos, junto a la plaza de la Artillería o plaza oriental del Acueducto. Con la entrada en vigor del PEAHIS ayer martes, este inmueble ha pasado a estar fuera de ordenación y su superficie figura como espacio libre público.

Plazos

Aunque su ejecución no es prioritaria hasta el 7º y 8º año desde la entrada en vigor de este plan urbanístico (en este caso para 2026 y 2027), la memoria vinculante indica que “en cualquier caso… el proyecto de regeneración urbana deberá presentarse en el plazo máximo de dos años desde la aprobación definitiva del PEAHIS”.

También se ha establecido que el plazo máximo del deber de urbanización puede extenderse otros seis años más, sin perjuicio de las eventuales prórrogas que puedan solicitarse; en definitiva, toda la intervención podría alargarse al menos hasta 2033.

La finalidad de la misma es dar solución a esta zona de la calle de Gascos considerada como “área urbana vulnerable, que sufre procesos de abandono, obsolescencia y degradación del tejido urbano o del patrimonio edificado”, teniendo en cuenta además que se encuentra en el entorno del Acueducto y, por lo tanto, dentro del Conjunto Histórico Parcial de calles y plazas a lo largo del monumento romano.

Itinerario histórico

El plan habla de la barrera que supone el actual remate de la calle de Gascos, en la zona centro de la ciudad, la más emblemática por la presencia del Acueducto, y propone recuperar “el itinerario histórico”, aunque sea desde trazados diferentes a los originales, que servía para comunicar el Azoguejo con el barrio de San Lorenzo, a través del conocido como camino de Bernuy.