Dos turistas observan el expositor de una tienda de recuerdos de la calle Marqués del Arco. / Rocío Pardos
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La caída de la ocupación hotelera el pasado mes de julio –el último del que ha ofrecido datos el Instituto Nacional de Estadística– ha sido algo más acusada en los hoteles de la capital que en el conjunto de la provincia. En este sentido, de los 24.645 viajeros alojados ese mes, algo menos de la mitad, 12.252, lo hicieron en establecimientos de la ciudad.

En relación con el mismo mes del año pasado, en el conjunto de la provincia se produjo una reducción de casi un 51% pero en la capital la bajada fue del 60%.

En la Empresa Municipal de Turismo pero también en otras privadas del sector como las de hostelería, venta de recuerdos, visitas guiadas, etc., tienen claro que los visitantes este verano proceden mayoritariamente de Madrid (casi el 50%) o de provincias vecinas. Los extranjeros que vienen lo hacen porque tienen residencia en la costa de Levante o en Madrid.

En cuanto a la estructura del sector, el pasado julio el número de hoteles abiertos en la provincia ascendía a 99, que son 32 menos que en el mismo mes de 2019. En la capital segoviana permanecieron abiertos 26 de los 45 registrados por el INE en julio del año pasado, por lo que en torno a dos tercios de los establecimientos hoteleros cerrados en la provincia tienen sede en la ciudad.

El grado de ocupación medio en la provincia fue en ese mismo periodo del 30,82% (frente al 44% de julio de 2019) pero en fines de semana se elevó hasta el 42,66 (frente al 58%). Los hoteles que abrieron en la capital de la provincia muestran porcentajes algo superiores aunque lejos de los del verano pasado. Así, la ocupación media fue del 47,52% (frente al 61,09%) y la de fines de semana del 59% (fue del 79,86% en julio de 2019).Un buen dato es que la estancia media, tanto en la provincia (1,80 días por viajero) como en la capital (1,72) es superior a la de ciudades como Valladolid (1,55), Ávila (1,62), Burgos (1,39), Cáceres (1,31), Murcia (1,53), Salamanca (1,45) o Toledo (1,50).

Segovia sigue entre el centenar de puntos turísticos que el INE recoge por su relevante número de viajeros alojados en hoteles, y está situada cerca de la mitad del ranking de julio, superando en turismo nacional a ciudades como Tarragona, que es Patrimonio de la Humanidad, Vitoria o Castellón, entre otras.

Bien, el turismo rural

A diferencia de lo ocurrido con la ocupación hotelera, los establecimientos de turismo rural de la provincia experimentaron en julio un crecimiento tanto en el número de viajeros como en el de pernoctaciones, en relación con el mismo mes del año pasado. Según los datos recogidos por el INE, la provincia sumó 10.345 viajeros con un total de 26.484 pernoctaciones frente a los 9.330 y 22.820, respectivamente, de 2019.

Este incremento se debe al alza en el turismo nacional, que ha crecido tanto en personas alojadas como en noches por persona, elevándose la estancia media a 2,56 días por persona, frente a 2,45 del año anterior. Por el contrario, se ha registrado un fuerte descenso de los viajeros extranjeros en el turismo rural de la provincia. Si en julio de 2019 fueron 434, este año la cifra se ha reducido casi a la mitad.

A pesar del aumento de viajeros la oferta de plazas fue inferior, en torno a 200 menos que en julio y el INE estima que abrieron 403 de los 425 abiertos hace un año.