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La ciencia artillera suele emplear el tiro por elevación a la hora de abatir un objetivo para que el proyectil lanzado desde un cañón o un obús pueda sortear un obstáculo circunstancial  haciendo describir un trazado curvo en el caso de que no se pueda realizar un tiro directo sobre el objetivo.

Trasladado a la política municipal, los portavoces del PP y Ciudadanos  emplearon esta técnica en el debate suscitado ayer en  la sesión de pleno municipal en la que se llevaba a su aprobación definitiva el Plan Especial de Áreas Históricas (PEAHIS)  tras casi tres lustros de espera.  Aunque populares y naranjas habían expresado con anterioridad su intención de votar a favor de la aprobación de un plan que dota de nuevas normas urbanísticas al 43 por ciento  de la capital, sus portavoces  Pablo Pérez y Noemí Otero quisieron aprovechar el debate para  lanzar duras diatribas hacia el equipo de Gobierno formado por PSOE e IU, cuyos ediles mantuvieron su postura contraria al plan con su voto en contra.

Pérez  fue quien empleó un tono más crítico, y aseguró que el documento es “necesario pero no suficiente” para conseguir el desarrollo del recinto histórico, y lamentó que los segovianos “hayamos tenido que esperar 12 años para contar con este plan por la falta de acción de los gobiernos Socialistas, por lo que sería buen momento que pidieran disculpas a los segovianos”. El portavoz popular reprochó al PSOE que IU no aprobara el plan, y aseguró que a los socialistas “poco les importa que sus compañeros de gobierno voten en contra, y desde luego, yo no hubiera pactado con un partido que se muestre contrario a un documento vital para la ciudad, con lo que ustedes demuestran que todo vale a cambio de una paga”.

Además, señaló la circunstancia de que  los 12 votos de la oposición hacen posible la aprobación del plan y anunció la intención de su equipo de permanecer “vigilantes” en la gestión de un plan “que nace con dudas, porque no cuenta con el apoyo de una parte del equipo de Gobierno”.

Noemí  Otero valoró la necesidad de un plan para el recinto histórico que supone el desbloqueo urbanístico de una zona crucial en la ciudad que lleva regida en este ámbito por normas “que datan de 1984”, del que destacó la seguridad jurídica, la viabilidad y las oportunidades de desarrollo que ofrece para  sectores como la construcción, la hostelería o el turismo.  También se sumó a las críticas a IU, a quien acusó de “falta de responsabilidad y de compromiso” con la ciudad por no dar su aprobación al proyecto,  cuyo éxito “dependerá de la gestión de las herramientas que ofrece”.

En el blanco de las críticas de la oposición, IU volvió a reiterar sus argumentos contra el PEAHIS, y su portavoz Ángel Galindo aseguró que es  “un documento técnico con criterios políticos que no compartimos, y por coherencia seguimos oponiéndonos a su aprobación. Galindo lamentó que  PP y Ciuddanos no entendieran que en el marco del acuerdo político de Gobierno con el PSOE “firmamos 42 puntos de acuerdo, y hay que empezar a normalizar que hay y habrá discrepancias internas”, reiterando aspectos del plan como el aumento de edificabilidad , la ausencia de figuras de protección para  el paseo del Salón y la normalización de edificios irregulares como el de la Plaza del Corpus como lunares que impiden su visto bueno hacia  este plan.

Por su parte, Podemos-Equo eligió la abstención para posicionarse sobre un plan que en palabras de su portavoz Guillermo San Juan ofrece dudas en cuanto a que el aumento de edificabilidad se transforme en una oportunidad para la “turistificación” del centro histórico con la proliferación de apartamentos turísticos. Además, cuestionó que el documento sea una herramienta potencial de desarrollo, ya que  desde su punto de vista deben ser otras las que , en combinación con el plan, contribuyan a la revitalización del centro histórico.

Por parte del equipo de Gobierno, la concejala de Urbanismo  Clara Martín trató sin éxito de reconducir el debate hacia las características del plan, que definió como un documento “Sólido, consensuado y detallado para el futuro de la ciudad”. Además, precisó que su desarrollo es  “adecuado y realista con las posibilidades económicas de la ciudad, y que  a través de la racionalización de las inversiones y de los límites a las expropiaciones puede generar un superávit económico en su gestión a medio y largo plazo”.

En lo que todos los grupos políticos coincidieron fue en valorar y  elogiar la labor de los equipos técnicos  que han colaborado en la redacción del plan, así  como en el esfuerzo de coordinación realizado con la Junta de Castilla y León, que en palabras de la alcaldesa Clara Luquero –que cerró el debate- ha sido crucial para su puesta en marcha.

“Ahora habrá que aplicar políticas acorde a este planeamiento, con un trabajo intenso para conseguir los objetivos de revitalizar este entorno a través de la capacidad de gestión política”, concluyó Luquero, que invitó a los grupos políticos a participar en la futura comisión técnica de seguimiento del plan para comprobar sus avances.