Los Bomberos recibieron un aviso por un árbol caído. / KAMARERO
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El viento hizo ayer estragos en la capital y en la provincia. El servicio Bomberos de Segovia acumuló llamadas a lo largo de toda la tarde para atender a incidencias de todo tipo. La culpa la tuvo un viento constante de dirección sureste que azotó con fuerza la provincia. A última hora de ayer, ninguna de sus salidas había desembocado en daños personales.

La tarde empezó con la revisión de las ventanas de un edificio en la calle Cervantes. A ello siguió una farola desplazada por el viento en la avenida de la Constitución. Los bomberos segovianos recibieron también avisos por un cartel desprendido en la calle Cotera de León y la caída de ama en la calle Cantueso. Los avisos por tejos también fueron recurrentes como la alerta recibida en Doctor Gila.

En torno a las ocho de la tarde, los Bomberos recibieron un aviso por un árbol caído a la altura del número 32 del paseo Ezequiel González. No era finalmente un árbol, sino una rama de grandes dimensiones entre la tienda de fotografía Gramola y el centro comercial Mahonías. La confusión resultó comprensible porque la rama tenía más de cinco metros de largo.

Cuando el viento la rompió, cayó directamente a la carretera y derribó dos vallas amarillas que señalizaban una obra. Al llegar los bomberos, ya había sido retirada a la acera y el tráfico continuaba con normalidad. El volumen de llamadas que recibieron los Bomberos era tal que cuando una furgoneta suya pasó por el lugar del incidente y observó que el panorama no revestía gran gravedad continuó su marcha para atender otra llamada en el barrio de San Millán.

La Agencia Española de Meteorología registró rachas de 96 kilómetros por hora en la provincia de Segovia.

En la provincia

Las incidencias no solo sucedieron en la capital, sino en diferentes puntos de la provincia. Cayó un semáforo en al CL-601 a la altura de Valsaín, una valla junto a la carretera en Palazuelos de Eresma o una marquesina suelta en Cuéllar. Además, en la calle Juncal de La Lastrilla hubo un desprendimiento de un marco de ventana en una obra. En Tabanera La Luenga el viento también levantó la cubierta del frontón que cayó a la carretera que une la localidad con Carbonero El Mayor, obligando a cortar la vía para retirar los restos.