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Los participantes durante los primeros metros de la bicicletada que se celebró ayer sábado. / Nerea Llorente

Entre 35 y 40 personas partieron ayer pasado el mediodía del Azoguejo, inicialmente con los pies en el suelo pero con sus bicicletas de la mano, para reivindicar un sitio en Segovia y reclamar una movilidad sostenible convocados por la Asamblea Segoviana por el Clima en colaboración con el colectivo Bicicla.

El recorrido de esta bicicletada popular partió ya pedaleando desde la confluencia de la avenida del Acueducto con el paseo de Ezequiel González, junto a la Comisaría, para circular hacia Conde Sepúlveda, Obispo Quesada y llegar por la carretera de Villacastín hasta la antigua estación de ferrocarril, objeto de una de sus reivindicaciones, continuando después hacia la avenida de Juan Carlos I para cruzar hacia la de Padre Claret en dirección a la plaza de la Artillería, cuesta de San Juan y transitar por el recinto amurallado hasta la Plaza Mayor.

María Sintes, portavoz de movilidad del colectivo convocante, recalcaba en la salida que el objetivo de la marcha era poner el foco en los temas calientes de la movilidad en Segovia aprovechando la confluencia de varias circunstancias, la primera de ellas el proyecto municipal para que la ciudad cuente con un carril bici a partir del próximo otoño.

“Es una pica en Flandes en una ciudad en la que parece que la bici no tiene sitio y hay que desmontar esa concepción y plantear que lo tiene si damos facilidades para que se utilice la bicicleta en una capital que es eminentemente peatonal, porque eso lo tenemos claro”, sostenía esta activista.

En este sentido, los promotores de la bicicletada consideran que, aunque Segovia es una ciudad pequeña y accesible, establecer un carril bici que facilite los desplazamientos entre barrios o desde los barrios con puntos como el Hospital “es una gran idea, porque se trata de facilitarlo quitando algo de protagonismo a la movilidad motorizada; es decir, sobre calzada”.

La portavoz dejó claro, ante la controversia que puede existir entre algunos vecinos, que la bicicleta no va a estar en competencia con los peatones en el mismo espacio y que, por el contrario, “consideramos que va a ser un buen aliado de la movilidad peatonal porque, cuando está bien organizada, la movilidad ciclista en una ciudad lo que hace es calmar el tráfico”.

Sintes recordó que el mes pasado la movilidad urbana tuvo una buena noticia, con la entrada en vigor de una modificación del Reglamento de Tráfico de la DGT que limita la velocidad de los vehículos de motor a un máximo de 30 kilómetros la hora en más del 90% de las calles de la capital, a 20 en aquellas donde calzada y acera se encuentran a la misma altura. “Este es otro factor que facilita integrar la bicicleta en la movilidad por las calzadas”, indicó.

La participación de familias con niños en la bicicletada sirvió para que esta integrante de la Asamblea Segoviana por el Clima incidiera en la necesidad de formar en la circulación ciclista en condiciones de tráfico a niños y niñas para que aprendan a hacerlo “sin miedo y con seguridad”, como ya se hace en otras ciudades españolas y desde hace décadas en gran parte de Europa.

El tren en la movilidad futura

Uno de los temas que preocupa a la Asamblea Segoviana por el Clima es la movilidad de la ciudad con otros puntos del Estado y por eso motivo, la bicicletada puso el foco también en la vieja estación de ferrocarril de la carretera de Villacastín.

Es una pena que aunque está tan inserta en la trama urbana, tan accesible, tenga tan poca vida y utilidad. Pensamos que a largo plazo esto tiene que cambiar porque el tren va a tener un papel esencial en un contexto de cambio climático en el que se pasará de una movilidad individual a una colectiva, menos intensiva en coste energético”, afirma María Sintes, de la entidad convocante, quien insiste en “revitalizar y dar otros usos a una estación que está en un lugar estratégico”.

Contaminación

Los pasados noviembre y febrero, Ecologista en Acción hizo una campaña de medición de la contaminación por dióxido de carbono que en el caso de Segovia reveló que de 15 puntos donde se hicieron mediciones, dos de las vías que sostienen más tráfico en la ciudad, Ezequiel González/Conde Sepúlveda y la avenida de Padre Claret, ambos con centros educativos (colegios Claret y Diego de Colmenares) rebasaron los límites máximos anuales de emisiones de este contaminante que tiene efectos directos en la salud pulmonar y respiratoria en general, de ahí que esta Asamblea reclame menor protagonismo de la movilidad motorizada en la capital.