Patricia Barba psicologa
Tras terminar sus estudios de Psicología, Barba se especializó en Mindfulness (atención plena). / P.B.

Su mayor ilusión es que los padres comprendan la importancia de “parar”. Solo así podrán “apreciar” el momento que están viviendo. La segoviana Patricia Barba cree que se han de dejar a un lado los problemas del pasado y del futuro. Y centrarse en el presente. “La infancia es la base en la que se construye el mundo”, sostiene. Es “su” frase. La repite a menudo. Esta idea también es la base del primer cuento infantil que acaba de publicar: ‘Luca y la mariposa’.

Desde pequeña, su sueño ha sido escribir un libro. Pasó a tener otras responsabilidades. Ahora se ve reflejada en su hija. A sus ocho años, es una apasionada de la literatura. Gracias a su entusiasmo, se lanzó. Con sus estudios de Psicología Positiva y Mindfulness, el nacimiento de su sobrino Luca le dio el empujón que necesitaba. A él le dedica el cuento. “Quedó tan bonito”, que la gente de su entorno le animó a publicarlo.

En el libro cuenta la historia de una mariposa que capta la atención de un niño. Parece un relato simple. No lo es. Luca, el protagonista, se limita a observarla. Para ello se toma un tiempo. Con esto intenta demostrar la importancia de vivir el momento presente: uno de los principios básicos del Mindfulness (atención plena).

A partir de su profesor de Psicología de Bachillerato, que era “maravilloso”, y de varios libros que le recomendó, se despertó su interés por esta rama del conocimiento. Por aquel entonces, él se convirtió en su motor e inspiración.

Se especializó en Mindfulness. Consiste en llevar un estilo de vida enfocado en el presente: en el aquí y ahora. Una de las técnicas es la meditación. También el fomento de actitudes positivas “que llevan hacia un camino de mayor nobleza y humildad”, explica Barba: no criticar, no enjuiciar, ser amable. Esto trata de aplicarlo en su día a día. No es una terapia, “es una forma de vida”, declara. “Para poder explicarla y llevarla a cabo, tienes que vivirla”, afirma. La práctica y la forma de estudio es muy experiencial. Esto le ha ayudado a regular sus niveles de estrés y de ansiedad y a gestionar sus emociones.

El Mindfulness es todavía un campo por explorar. Más aún en la provincia de Segovia. Aunque no nuevo: “Existe desde hace más de 2.500 años, proviene de la religión budista”, proclama Barba. La psicología se distancia de la religión. Y se basa en “lo que se ha demostrado científicamente”.

Barba ha perdido la cuenta de los cursos que ha hecho. Realiza talleres y extraescolares en las que imparte nociones de meditación y yoga y, sobre todo, trabaja la educación en positivo.

Uno de sus objetivos primordiales es que los niños se conviertan en “personas sanas”. No solo a nivel físico. También mental. Que sepan entender las emociones. Que comprendan su cuerpo. Y cómo actuar ante diversas situaciones. Esto lleva implícito algo que ahora parece impensable: deben dejar a un lado las pantallas. “Esto fomenta el entendimiento con sus padres”, garantiza. Pese a ello, reconoce que los niños necesitan límites: tiene claro que estos han de marcarse “desde el respeto, dejando a un lado las imposiciones”.

Barba no recibió este modelo de educación. Tampoco lo echó en falta. Tuvo una infancia “muy bonita”. Nació y creció en un ambiente respetuoso. “Siempre hemos podido conversar abiertamente sobre muchos temas”, recuerda. Sus padres “no le dieron la importancia que debían a estas emociones”. Fue por falta de conocimiento. De ahí que ahora trate de ayudar a los más pequeños a construir su base.