Alfonso Reguera durante su etapa de concejal. / Kamarero
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La Audiencia Provincial de Segovia ha admitido parcialmente el recurso de apelación interpuesto por la defensa de Alfonso Reguera contra la sentencia del Juzgado de Instrucción Nº4 de Segovia, en la que se condenaba al exconcejal por un delito leve de amenazas a un policía, hechos acontecidos durante la inauguración de las Ferias y Fiestas de San Juan y San Pedro de 2018. El tribunal ratifica la condena a Reguera, pero rebaja de 240 a 100 euros la cuantía de la indemnización que el exedil de Urbanismo debe pagar al agente.

Cabe recordar que los hechos condenados se produjeron en la noche del día 22 de junio de 2018 en la Plaza del Azoguejo, cuando el Policía Local afectado se encontraba prestando servicio de acompañamiento a la Corporación, junto a otros efectivos del Cuerpo.

“En tales circunstancias –relata la sentencia del juez de primera instancia–, el concejal Ramón Muñoz-Torrero se dirigió al Policía Local con el fin de saludarle. Hecho este que molestó al denunciado, Alfonso Reguera, recriminándoselo como consecuencia de estar molesto por unos acontecimientos ocurridos en un Pleno del Ayuntamiento en los que había participado el denunciante. Ante tales acontecimientos, el agente le dijo al denunciado que se estaba equivocando. Y Alfonso Reguera, en presencia de las personas referidas, se dirigió al Policía Local y le profirió la siguiente expresión “si no llevaras ese uniforme, te daba dos hostias y te partía la cara”.

Como consecuencia de tales hechos, el agente sufrió trastorno de adaptación, empleando en su curación 8 días de perjuicio personal básico, sin presentar secuelas posteriores.

Por dichas amenazas, el Juzgado de Instrucción Nº4 de Segovia impuso a Reguera la pena de una multa de 40 días, a razón de una cuota diaria de 12 euros, así como el pago de una indemnización de 240 euros al agente de la Policía Local.

Ahora, la Audiencia Provincial, que rechaza la petición de nulidad del juicio solicitada por la defensa de Reguera, rebaja la cuantía de la indemnización argumentando que “a la vista de lo dicho y tomando en consideración que el perjudicado es un agente de la policía municipal con más de treinta años de experiencia, una persona de cuya profesionalidad no cabe dudar, el hecho de recibir una amenaza como la producida en el curso de un acceso de ira, no cabe entender que le pueda causar una grave repercusión, pues sin duda a lo largo de su prolongada carrera desafortunadamente se habrá enfrentado a situaciones más difíciles, y seguro que de mayor peligrosidad para su integridad física, lo que sería difícilmente compatible con una personalidad que se ve seriamente afectada por tan nimia amenaza”.