El grupo de jotas Las Zarrizuelas, de Aguilafuente, durante su actuación en el Festival. / Nerea Llorente
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La Plaza Mayor acogió en la tarde de ayer, y por séptimo año consecutivo, el ‘Festival del Talento Segovia’, que organiza la Asociación de Desarrollo y Diversión Rodina, en colaboración con el Ayuntamiento de la capital. El evento nació en 2012 con el objetivo de visibilizar el talento de gente anónima –principalmente extranjera– que dedica su tiempo a la música, la danza o el teatro, pero que están fuera de la esfera mediática o no son profesionales.

“Muchas veces a nuestro escenario salen talentos que actúan por primera vez en su vida en un ambiente así. Es un espacio donde damos posibilidades a gente valiosa y nueva, sin experien; así como a artistas grandes que no son conocidos en España o en Segovia. Es la idea fundamental del Festival del Talento”, asegura la presidenta de la Asociación Rodina, Veselina Marinova.

En esta edición, han sido tres los grupos participantes que han llenado de música, danzas y folklore la plaza segoviana. El primero de ellos, y en representación de Rodina, fue el encabezado por las nuevas generaciones de la Asociación; menores que se han incorporado en los últimos meses a sus actividades y que realizaron su primera actuación en un escenario grande.

También con integrantes muy jóvenes, llegó desde Londres el grupo invitado Anita Dance Studio, que por primera vez actuaban en el extranjero y que brindaron al público segoviano sus destrezas y conocimientos de la música clásica, latina y contemporánea.

Por último, y representando la cultura tradicional de la provincia y aportando veteranía al Festival, tomó el escenario el grupo de jotas de Aguilafuente, Las Zarrizuelas.

“Queremos visibilizar distintos tipos de culturas. Desde que empezamos hemos tenido actuaciones de ‘capoeira’, de folklore, de ‘air dance’, de danza oriental, danza del viente, danza tradicional flamenca; también gente que recitaba poesía, músicos que venían a interpretar sus diferentes estilos nacionales. Cualquier tipo de talento tiene espacio en nuestro escenario y esperamos que siga siendo así”, explica Marinova.

Integración

Más de 300 personas participan en las actividades que cada año realiza la asociación de origen búlgaro Rodina en favor de la integración de los vecinos extranjeros de la ciudad.