Chane Enrique Herranz Recogida Planta Fresa KAM2213
Varios temporeros realizan labores de procesado de plantas de fresa en uno de los viveros segovianos. / EL ADELANTADO

La campaña de la planta de fresa, que estos días se encuentra en pleno apogeo, ha arrancado teniendo que adaptarse a las nuevas circunstancias marcadas por los protocolos Covid. Por fortuna para los productores son más flexibles que el año pasado, en que encontraron serias dificultades para la contratación de temporeros, por las limitaciones en los movimientos de personas, especialmente entre los distintos países.

Desde los viveros segovianos se ha valorado la apertura de las fronteras europeas este año para la llegada de más de 5.000 trabajadores que realizan las labores de procesado de plantas de fresa, donde Segovia es líder nacional.

El presidente de la asociación española de viveristas, Gustavo Herranz, recuerda que el grueso de los temporeros que llegan a Segovia proceden de Rumanía. En la salida del país, los trabajadores que tienen previsto viajar a España y a los que se contrata en origen, se someten a test o se les exigen el certificado Covid. “Este año había mucha incertidumbre sobre cómo íbamos a afrontar la campaña, después de que el año pasado se cambiaran continuamente las normas de movimientos de personas entre países”, recuerda Herranz. “También estamos viendo que hay una clara mejoría de la situación sanitaria, con baja incidencia de Covid en España”, añade el representante de los viveristas, que cifra en más de 5.000 los empleos directos creados en estos días, “además de los indirectos que conlleva nuestra actividad”.

Desde UGT, su secretario provincial, Miguel Ángel Mateo, llama la atención sobre los cambios que se han producido en las relaciones comerciales en materia de temporeros, entre España y Marruecos, de modo que ahora se requiere nueva tramitación de los permisos de residencia y trabajo. “Algunos de los que venían a trabajar acumulaban ya hasta diez años de experiencia en la campaña de la fresa, pero este año es posible que no puedan llegar”, declaraba Mateo, quien recuerda que desde el Gobierno central se han procurado nuevos acuerdos con Ecuador y Honduras que prevén la llegada de 500 trabajadores, aunque en su mayoría se desplazarán para la campaña de la recogida de la fresa en fruto de las provincias de Huelva y Cádiz. Los viveristas recuerdan que desde hace años, en Segovia son muy pocos ya los temporeros magrebíes, que han venido siendo sustituidos por inmigrantes del Este europeo, rumanos sobre todo.

Alternancia

Desde agosto del año pasado, Gustavo Herranz es el presidente de la asociación nacional, sustituyendo al también segoviano Javier Palacios, que ha permanecido 26 años al frente de esta organización. Ambos coinciden en otro problema que se ha planteado desde hace unas semanas, como es el aumento de los costes de producción. “La planta sigue igual en precio, porque se pacta previamente con el comprador, pero nos han subido todos los inputs, desde el gasóleo a los fertilizantes o la electricidad”, argumenta Gustavo Herranz.

Solo el desplazamiento de los temporeros suponía antes unos 90 euros por persona, y ahora se ha subido a 115 euros. “A ello se une el que haya carestía y encarecimiento de muchas de las materias primas que tenemos que comprar”, añaden. “En el campo está subiendo todo mucho”, dice Javier Palacios.

Sobre la campaña actual, los viveristas señalan que la superficie dedicada a la planta de fresa se mantiene estable en los últimos años, con unas 1.300 hectáreas en el conjunto de la provincia.

En cambio los rendimientos de este año se están viendo rebajados: “Son muy inferiores -detalla Javier Palacios- debido a las circunstancias climáticas”. De hecho, calcula que no se cubrirá la necesidad existente, de modo que hay más demanda que oferta de plantas. En total saldrán de los viveros de Segovia en torno a 600 millones de plantas, para ser destinadas al Sur de España y Norte de África.

Se trata del grueso de la campaña, que se denomina ‘planta en fresco’, puesto que no necesita ningún tratamiento de refrigeración y que va directamente a las fincas de destino. Castilla y León es la primera comunidad autónoma en producción de planta madre de fresa, y dentro de ella, Segovia, lo que hace que España sea líder en producción de este producto a nivel europeo y el segundo país en importancia del mundo después de Estados Unidos, que tiene su base principal en California, de donde llegan muchas de las variedades que se cultivan en las fincas de Mozoncillo, Navalmanzano, Carbonero, Chañe, Fuente el Olmo, y otras localidades segovianas dedicadas a este cultivo agroindustrial.

Los datos que avalan al sector de planta madre de fresa son muy relevantes, pues en el conjunto de la región se ubican 35 viveros productores que cuentan con una superficie de 1.450 hectáreas y una producción anual de unos 950 millones de plantas de los cuales, el 87% se destina a la producción de planta fresca y el 23% restante a la producción de ‘planta frigo’.

La producción de planta fresca tiene como destino principal Andalucía y la UE, principalmente Italia y Grecia. El 30% de la planta se envía a países terceros: Marruecos (233 millones), Argelia (10 millones), Túnez (2,5 millones), Jordania (1,8 millones) y de manera menos significativa Costa Rica, Panamá, Perú y Georgia.

En cuanto a la planta frigo, Argelia y Brasil concentran más del 60% de las exportaciones y el resto se envía a Túnez, Egipto, Marruecos, Argentina y de manera menos significativa a Uruguay, Turquía, Costa Rica, Jordania, Armenia, China y Panamá.

También algunos viveristas segovianos están experimentando con la elaboración del ciclo completo de la fresa, de modo que cultivan el fruto en invernaderos. De acuerdo con los datos oficiales de la Junta de Castilla y León, hay declaradas 38 hectáreas de producción de fresa y fresón, con un rendimiento de 15.000 kilos por hectárea, y que suponen un total de 570 toneladas de frutos rojos.