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Nadie mejor que los niños para encarnar la ilusión y la posibilidad de hacer realidad cualquier fantasía con sólo un disfraz. Por eso, el carnaval segoviano les cede gran parte de su tiempo para que puedan expresar su alegría y su creatividad, con la secreta esperanza de que algún día ellos puedan recoger el testigo carnavalero de las generaciones  que les precedieron y que comienzan a dar signos de un cierto cansancio.

El desfile de las comparsas infantiles llenó ayer las calles del centro histórico en el breve trayecto entre el Azoguejo y la Plaza Mayor. Bajo los arcos del Acueducto se congregaron cerca de una decena de comparsas procedentes de centros educativos y asociaciones, a las que se sumaron las secciones infantiles de las comparsas oficiales del Carnaval, – Semaforitos, Semifusa, Vacceos, Chirigoteros, Para Que tu lo Bailes- que demostraron las distintas formas de interpretar la alegría de estas fiestas.

Quizá abrumados por el numeroso público que les rodeaba, los niños iniciaron el desfile cohibidos y más pendientes de padres, abuelos y tíos que con sus teléfonos móviles trataban de grabar y fotografiar el momento; pero a medida que avanzaban en el trayecto y con la inestimable colaboración de las charangas ‘Gurugú’ y ‘La Chicuelina’, se fueron desinhibiendo y consiguieron disfrutar de la fiesta.

Las propuestas de disfraces de las comparsas fueron para todos los gustos. El AMPA del CEIP ‘Elena Fortún’ optó por transformar a padres y niños en un bosque rodeado de nubes con un cierto tinte ecológico, y el grupo del Colegio Alcázar fue mucho más explícito en su mensaje erigiéndose como ‘Los guardianes del planeta’ haciendo suyos los objetivos medioambientales y sociales de la Agenda 2030. Desde ‘Pasitos’, la propuesta fue subacuática, transformando en hombres rana a padres y niños, y el CEIP Diego de Colmenares homenajeó al mundo del circo recreando a sus personajes más singulares. Por su parte, la Escuela Infantil La Senda eligió a Lewis Carroll y ‘Alicia en el País de las Maravillas’ para su fantasía carnavalera, y el Colegio San José se transformó en un particular ‘loroparque’ con coloridas aves, mientras que desde el colegio Villalpando ofrecieron un espectacular y colorista ‘payasada’ con trajes, sombreros y globos.

Mención especial merecen los esforzados padres, madres y niños de Encinllas, que año tras año se esfuerzan en afinar su ingenio para participar en el carnaval segoviano. En esta ocasión, trajeron una espectacular fantasía china con un enorme dragón que sorprendió y agradó al numeroso público congregado.

Al llegar a la Plaza Mayor, chicos y grandes disfrutaron de una gran chocolatada ofrecida por la Asociación de Cocineros, y la animación musical continuó hasta primeras horas de la noche.

Por la mañana, decenas de niños mostraron su particular visión del carnaval en el concurso infantil de dibujo, y los mejores trabajos serán premiados el próximo Domingo de Piñata.

Treinta sanciones por orinar en la calle el sábado

El inicio de las fiestas de carnaval el pasado sábado puso a prueba el control de la Policía Local realizado tanto en el desfile como en la posterior fiesta musical que hubo en la Plaza Mayor. El resultado del control policial arrojó la formulación de 30 denuncias a la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana por orinar en la calle, así como el control de acceso de bebidas alcohólicas. De este modo, los efectos de la ‘tardebuena’ comienzan a dar fruto.