Aspecto actual de dos de los bloques de la promoción que construyó la Caja de Ahorros de Segovia en 1971. / E. A.

Una comunidad de propietarios del barrio de La Albuera, una de las más grandes de la ciudad, ya que agrupa a los de las 200 viviendas de cuatro bloques residenciales construidos por iniciativa de la Caja de Ahorros de Segovia a principios de los años setenta del siglo pasado, está llevando a cabo una serie de obras de mejora, destinadas sobre todo a ganar en eficiencia energética (aislamiento, cubiertas, etc.), que han supuesto, además, un evidente cambio de imagen en una zona donde hasta hace poco predominaban las edificaciones de ladrillo rojo.

Del rojo al blanco, las fachadas de los cuatro bloques de la Caja, situados en la zona alta de la avenida del Marqués de Lozoya, tres de ellos entre esta vía y la calle de Tejedores, con acceso a los portales desde las plazas de la Caja de Ahorros, de la Academia de Artillería y del Centro Segoviano de Madrid, y un cuarto al otro lado de la avenida del Marqués de Lozoya, con acceso desde la plaza de la Igualdad (antes de la Sección Femenina), lucen ahora “como nuevas”, “más modernas” y “luminosas”, según los comentarios de varios vecinos del barrio, aunque todavía no homogéneas, ya que problemas surgidos con la constructora que ejecuta los trabajos han retrasado su finalización.

De hecho, uno de los bloques, con cinco portales y que, como los demás, suma en conjunto 50 viviendas, el situado entre la plaza del Centro Segoviano de Madrid (donde se encuentran los portales de acceso) y la plaza de la Academia de Artillería, todavía no ha sido objeto de los principales trabajos y las fachadas mantienen su aspecto original, con restos de andamios.

El edificio más avanzado, al menos a simple vista por el aspecto de las fachadas, es el situado entre la plaza de la Caja de Ahorros y la plaza de la Artillería, con acceso a los portales desde esta última.

El Adelantado ha sabido que los retrasos se deben a la falta de consenso entre la comunidad de propietarios y la constructora por el sobrecoste que esta última alega, así como otras cuestiones relacionadas con el proyecto original.

La Albuera pasa del rojo al blanco
Tres de “los bloques de la Caja’, junto a la avenida del Marqués de Lozoya, antes y después de la intervención que se está llevando a cabo desde la segunda mitad de 2021. / E. A.

Las obras comenzaron en julio de 2021 con la previsión de que estuvieran finalizadas en marzo del año pasado pero no ha sido así y los residentes se encuentran a la espera de que se solucionen los problemas con la constructora y también pendientes de la subvención que la Junta de Castilla y León pueda conceder dentro de la línea de ayudas para mejoras de la eficiencia energética.

En lo que sí coinciden aquellos vecinos donde ya se han llevado a cabo las principales mejoras en lo relativo al aislamiento de fachadas es en que las viviendas mantienen más el calor, con el consiguiente ahorro en combustible para calefacción y agua caliente.

Algunos propietarios lamentan que no se haya aprovechado para instalar ascensores, ya que se trata de bloques de cinco pisos, pero la falta de consenso de manera reiterada en los últimos años ha impedido esta mejora en accesibilidad que, por otro lado, ha permitido que otros edificios del barrio se hayan revalorizado.

Tipo de vivienda

El proyecto residencial de la Caja de Ahorros de Segovia en La Albuera comenzó en noviembre de 1969, cuando el Ayuntamiento de Segovia aprobó de manera provisional la urbanización de las parcelas para la futura construcción de 300 viviendas subvencionadas por la propia entidad en la zona sureste del barrio.

Finalmente se construyeron 200 viviendas en cuatro parcelas de alrededor de 2.000 metros cuadrados cada una, entre los 2.615 de la más grande, en la plaza de la Academia de la Artillería, y los 1.741 en la de la plaza de la Igualdad, entonces de la Sección Femenina.

Se trata de viviendas entre los 81 metros cuadrados construidos (no útiles), a los que se suman cinco metros de elementos comunes, y 68 metros cuadrados construidos, a los que se suman seis de elementos comunes. Estas últimas, más pequeñas, son las 50 situadas en el bloque edificado entre las plaza de la Igualdad y de Burgos, terreno situado junto a la avenida del Marqués de Lozoya y la calle Tours, esta última sin pavimentar y que será objeto en los próximos años de un proyecto de urbanización ya aprobado por el Ayuntamiento.

El año de construcción de todas ellas es 1971, según la ficha catastral.

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Celosías de las terrazas en el edificio original y solución adoptada con la intervención todavía no ejecutada en su totalidad. / E. A.

El portal de compra-venta de viviendas Idealista.com indica que el precio de mercado actual en este punto del barrio oscila entre 97.000 y 121.000 euros, para las más grandes y entre 73.000 y 93.000 euros para las más pequeñas, las de la plaza de la Igualdad, donde, por otra parte, el año pasado se publicaron dos anuncios de venta de vivienda y el precio medio de venta se fijó en 119.999 euros.

Este mismo portal estima que el precio medio de la vivienda en el barrio de La Albuera es de 170.747 euros (1.499 euros el metro cuadrado) aunque hay que tener en cuenta que lo encarecen las viviendas de las dos colonias de casas bajas, El Peñascal y Pascual Marín (con precios de hasta 230.000 euros o más) que, curiosamente, nacieron de promociones públicas para resolver la demanda de familias humildes que llegaban a la capital desde la provincia y en muchos casos se han convertido durante los últimos años en auténticas mansiones.

La Albuera pasa del rojo al blanco
Estado actual del antiguo Ventorro de Chamberí, hoy en día convertido en vivienda. / E. A.

Estructura urbana del barrio

En este sentido, La Albuera nace en la segunda mitad del siglo XX, con las colonias de El Peñascal y Pascual Marín, al principio como barrio del Carmen, primera parroquia, y luego con la denominación actual, que agrupa a todo el Distrito 6 de la ciudad.

Al principio era campo. Así titularon alumnos del IES La Albuera las notas históricas del barrio del que toma nombre este centro de educación Secundaria de la ciudad dentro del proyecto educativo ‘Somos barrio’ que realizaron el año pasado. No les falta razón, esta zona de Segovia era prácticamente un descampado hasta principios del siglo XX.

La plaza de toros y, junto a ella, el edificio de La Eléctrica Segoviana (este último ya a finales del siglo XIX), eran los inmuebles referentes en la zona antes de 1900 pero es muy probable que ya existiera en su proximidad alguna fonda o ventorro, aunque José Luis Salcedo asegura que el Ventorro de Chamberí fue fundado por un hermano de la patrona de la pensión de Antonio Machado en Segovia, don Florentino Torrego, en los años veinte del siglo pasado.

En los albores del XX se construyen los depósitos de agua y junto a ellos, en lo que todavía era dehesa de la ciudad, se producen las primeras plantaciones de la Fiesta del Árbol. En esa zona se instala también en 1916 la fábrica Klein, de gomas y mangueras, y en la segunda mitad de la década de los veinte, el arquitecto Manuel Silvestre Pagola edifica un chalet en la carretera de La Granja, hoy avenida don Juan de Borbón. En los años treinta se construye el primer campo de fútbol de la Gimnástica Segoviana en la zona de Chamberí, que después de la Guerra Civil se destinó a parque de automóviles y maquinaria.

El nacimiento del barrio se produce después de la Guerra Civil, en la segunda mitad de los años cuarenta, primero con la colonia de viviendas unifamiliares de El Peñascal. Siguiendo a Manuel Sesma Sanz (‘El Nuevo espacio periférico de Segovia’), “sólo la promoción oficial de viviendas pudo suplir la falta de empleo y la demanda de viviendas baratas para la población rural menos favorecida, con necesidad de emigrar a la capital de la provincia.”

Entre 1941 y 1949 el ayuntamiento de Segovia cede terrenos municipales a la Delegación de Sindicatos con el fin de levantar viviendas protegidas.

Sesma calcula que al menos un 15% de los propietarios se construyeron ellos mismos las casas, en ocasiones con corral, para tener gallinas, por ejemplo.

Luis Carlos Martínez Fernández y José Antonio Luengo Gallego, en un estudio sobre la población y la estructura urbana de Segovia señalan que La Albuera, junto a los barrios de la Estación o Puente de Hierro, San José-Mirasierra y Cristo del Mercado, surgieron y se desarrollaron al compás del continuo aumento de la población de la ciudad, y muy especialmente en las décadas de los años sesenta y setenta. Dicen que los cuatro, sin excepción, desempeñaron la función que les fue asignada en el primer Plan General de Ordenación de Segovia (1953), la de ser los “órganos residenciales de la mano de obra inmigrante” (Sesma Sanz). Pero durante décadas destacó La Albuera, entre 1940 y 1970, con una implicación decisiva de la Obra Sindical del Hogar.

Precisamente, parte importante del primer plan general fue el ensanche de los terrenos comprendidos entre la carretera de La Granja y la zona de Chamberí, destinado a viviendas de baja altura. La Obra Sindical del hogar obtuvo unos terrenos donados por la delegación provincial de sindicatos que dividió en parcelas iguales para construir a partir de 1953 la llamada Colonia Pascual Marín, así denominada en honor al gobernador civil del momento.

Las dimensiones de cada solar se establecieron en base a un paralelogramo regular de 100 metros cuadrados aproximadamente, para incluir un espacio destinado a jardín o corral. La vivienda tipo es unifamiliar y de una sola planta. Sin embargo, aunque no se desarrolle en proyecto, se permitió la de dos plantas para dos familias si ambas lo solicitan expresamente.

Esta colonia tuvo un éxito inesperado que hizo que en los años siguientes se ampliaran las construcciones hasta edificarse 276 viviendas, de las cuales 40 no figuran en los proyectos urbanísticos.

A pesar de que aparentemente la construcción de viviendas en Segovia era continua y abundante, en marzo de 1969 se publica la noticia de que seguía siendo un problema grande en la capital y que para satisfacer la demanda era necesario construir entre 600 y 700 viviendas anuales durante un quinquenio.

Ese mismo año el Ayuntamiento aprobó de forma provisional el proyecto de urbanización presentado por la Caja de Ahorros para construir 300 viviendas subvencionadas en la zona sureste de La Albuera, limitando con ambas colonias (Peñascal y Pascual Marín) pero en dirección al río, en torno a la avenida del Marqués de Lozoya.

A partir sobre todo de los años setenta las promociones privadas sustituyen a la iniciativa pública en materia de vivienda en este barrio, con alguna excepción tras la asunción de competencias por la Junta de Castilla y León.

La Albuera llegó a ser el barrio con mayor población de la ciudad, 9.104 residentes en 1994, para bajar a principios de este siglo a 8.800 (2005) y descender por debajo de los 7.000 en los últimos años.