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La Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) defendió ayer la necesidad de hacer un frente común que agrupe a todos los colectivos profesionales que trabajan en el sector económico más importante de la provincia, con el fin de defender sus intereses y propiciar la colaboración con instituciones y otros sectores productivos como el comercio.

El presidente de la AIHS, Roberto Moreno realizó ayer un repaso de la actividad de la patronal hostelera durante el pasado año, donde subrayó la necesidad de que las asociaciones que agrupan a cocineros y camareros sumen sus esfuerzos con la AIHS, al igual que otras como la que agrupa a los empresarios del turismo rural.

Moreno manifestó que esta unión haría posible que los principales agentes que integran el sector servicios en la provincia “fuéramos más potentes y tendríamos más fuerza para negociar”, y extendió esta invitación al comercio segoviano, que está viviendo una situación “muy difícil, y con quienes podríamos colaborar”.

El deseo de unidad abarca también por parte de la AIHS a los proveedores que a diario surten las despensas de los establecimientos hosteleros. Para ello hoy martes han convocado una reunión en la sede de la FES para presentar a las empresas su propuesta, así como las posibilidades de colaboración. En este sentido, señaló la posibilidad de crear canales de compras comunes que beneficien y fortalezcan el sector.

La propuesta parece llegar en un momento dulce para la AIHS, líder en afiliación a nivel regional con más de 300 socios en la actualidad, de los cuales 43 se incorporaron el pasado año. Moreno señaló que el trabajo de la patronal favorece a sus asociados la información necesaria para el inicio y el desarrollo de su actividad, así como detalles  que van desde la confección y sellado de listas de precios, hojas de reclamaciones o solicitudes de ampliaciones de horarios, ayudas o actividades artísticas.

Todo ello ha generado trabajo adyacente a la asesoría jurídica y fiscal de la agrupación, que en 2019 atendió a más de 400 consultas, y ha estado vigilante a la puesta en vigor de las nuevas normativas que afectan al sector, así como a la competencia desleal.

En cuanto a la actividad general del sector el pasado año, Roberto Moreno valoró las cifras positivas registradas en Segovia en cuanto al aumento del turismo, lo que unido al tiempo bonancible que la provincia disfrutó a lo largo de 2019 hizo que la hostelería tuviera “un año muy positivo”.  En el plano negativo, indicó que el estancamiento en las cifras de pernoctaciones sigue siendo un reto a superar, y defendió la necesidad de llevar a cabo proyectos atractivos para el mercado madrileño, con los que superar la tendencia de “ir y venir en el día” dada su proximidad con la capital.

REVISAR LA SEMANA DE LA COCINA

De cara al año en curso, la AIHS ha decidido este año aparcar la celebración de la Semana de la Cocina con el fin de dar tiempo a revisar una iniciativa que fue el buque insignia del sector en la provincia y que en los últimos años la falta de participación de los restaurantes no apuntaba a conseguir su consolidación. El presidente aseguró que la directiva de la patronal estudiará un nuevo modelo para este proyecto que se ajuste no sólo al deseo de los hosteleros de seguir ofreciendo la calidad en sus productos, sino a conseguir animar a la participación de los potenciales clientes en Segovia y fuera de las fronteras provinciales. Haciendo autocrítica, señaló que en las últimas ediciones “hemos tenido menús desproporcionados en su relación calidad –precio,  y de lo que se trata es que en futuras ediciones no baje la calidad pero sí que las propuestas gastronómicas sean más asequibles, y que este evento sirva para recompensar a nuestros clientes con ofertas más atractivas”.

Por otra parte, Moreno expresó su preocupación por el progresivo cierre de establecimientos hosteleros, y cedió la palabra al gerente de la patronal Francisco Javier García Crespo, que señaló que la crisis “ha moderado el mercado, ya que antes había proliferado en exceso el número de bares y restaurantes, y ahora se han reducido de forma más ordenada”.

García Crespo manifestó que en este tiempo “mucha gente ha abierto bares sin tener experiencia concreta sobre este negocio”, y la ausencia de profesionalidad a la hora de aplicar criterios empresariales hace que muchos se vean obligados a cerrar por no poder afrontar las múltiples aristas de un negocio hostelero.

También se refirió a la posible influencia que pueda tener la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los gastos empresariales, y aunque precisó que desde la AIHS ya se previó este problema incluyendo en el convenio colectivo un mínimo de 1.000 euros para los trabajadores, puso de manifiesto que los costes sociales incrementan un 50 %, lo que dificulta la contratación.