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El comercio segoviano duda sobre la eficacia de la campaña ‘Bonos Comercio 2020’ con la que el  Ayuntamiento pretende colaborar a relanzar este dector, y considera que esta iniciativa es “una campaña de maquillaje más que una actuación comprometida con el sector”.

En una nota de prensa, la Agrupación de Comerciantes Segovianos (ACS) considera que existen “muchas dudas legales en la campaña”, y asegura que su cumplimiento “es demasiado complejo tanto para consumidores como para comerciantes y con unos objetivos difíciles de alcanzar, ya que la previsión de que 45.000 segovianos vayan a descargarse el bono, la cifra establecida para ejecutar el presupuesto en su totalidad, es más que optimista”.

“Es una lástima que se tenga tan poco en cuenta la importancia que el sector tiene en la economía de la ciudad. Además, justificar esta acción dirigida al comercio amparándose en la promoción turística de la ciudad es incalificable si tenemos en cuenta que los destinatarios son personas empadronadas en Segovia”, explica la Agrupación.

Igualmente, sin dudar de la capacidad del personal de la Concejalía, que la Agrupación reconoce y agradece, señalan a su vez que “genera cierta inquietud la idea de saber si estarán resueltas todas las solicitudes de subvención de los comerciantes para el día de inicio, dado el corto plazo para presentarlas. Como también, en el caso de que haya que realizar subsanación de errores, que supondría otros 10 días como mínimo”.

Por ello, la patronal del comercio considera poco acertado configurarlo como una subvención por la tarea que conlleva su desarrollo, y cree que hay fórmulas más sencillas por las que otros ayuntamientos se han inclinado.

Otro de los aspectos sobre los que la Agrupación quiere incidir es que estas ventas tendrán un impacto fiscal en aquellas empresas que tributen en régimen de estimación objetiva (módulos), que son la gran mayoría en este sector. Es decir, los comerciantes tendrán que tributar a mayores por estas subvenciones en el IRPF.

En cuanto al requisito de justificar una reducción de la facturación en los meses de duración del estado de alarma de al menos el 60% respecto a marzo, abril, y mayo de 2019, ACS no entiende por qué ese porcentaje y no otro, y advierte que no se establece en las bases qué documentación ha de presentar el comerciante para acreditar esa minoración en sus ventas, por lo que es previsible que muchos comercios tengan dificultades burocráticas y de tramitación para acceder a la campaña.