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Cuarenta caballeros alféreces cadetes de quinto curso pertenecientes a la 308 promoción de la escala de oficiales, 87 sargentos alumnos de tercer curso pertenecientes a la XLV promoción y 84 caballeros y damas alumnos de primer curso de la XLVI promoción de la escala de suboficiales  comenzaron ayer de forma oficial el curso académico 2019-20 en la Academia de Artillería.

El patio de armas del Alcázar, donde originariamente estuvo radicado el centro de enseñanza militar hace más de 250 años, acogió una vez más el acto militar con el que se recibe a los futuros oficiales y suboficiales que completarán su formación artillera impregnándose de los valores que se transmiten en este centro desde que el padre Antonio Eximeno, matemático y sacerdote pronunciara el 16 de mayo de 1764 la primera lección del centro a quienes  hace 255 años iniciaran el periplo que ha formado  a todas las generaciones del arma a lo largo de su historia.

El teniente general jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Luis Manuel Martínez Meijide presidió el acto castrense acompañado del coronel director de la Academia, José María Martínez Ferrer, así como de una nutrida representación de las autoridades civiles y militares de la provincia, que al igual que los alumnos y los invitados soportaron estoicamente el frío y la amenaza de lluvia a lo largo del acto.

El teniente coronel  Francisco José Martín Moya, subdirector jefe de estudios de la Academia de Artillería, fue el encargado de dirigir a los alumnos  la primera lección del curso, en la que hizo inevitable referencia a la lección de Eximeno como “excelente guía para programar los estudios de cualquier centro docente militar”, según sus palabras. Así, glosó la importancia de combinar “adecuadamente el estudio de la teoría y la práctica”, sin olvidar la “sólida formación humanística e intelectual” tan necesaria para desarrollar el mando de las unidades con capacidad de liderazgo.

Así, Martín Moya señaló que en el futuro más inmediato, la formación en el centro “debe proporcionar cuadros de mando que sean útiles para  disponer en el horizonte temporal de 2035 de unas fuerzas terrestres  tecnológicamente avanzadas, dotadas de las capacidades para operar en entornos operativos caracterizados por su inestabilidad, y complejidad”.  De forma más concreta, señaló como principal tarea el desarrollo operativo del sistema de ‘fuegos en red’, para gestionar  los objetivos “empleando un abanico de efectos más amplio y minimizando los daños colaterales, lo que supondrá un notable cambio conceptual y el aumento de las relaciones funcionales con las jerárquicas”.

El jefe de estudios hizo especial hincapié en la importancia de la formación en liderazgo con el objetivo de “cohesionar equipos y liderarlos en la incertidumbre para tomar decisiones y gestionar recursos en escenarios y situaciones cambiantes”. Asimismo, señaló  que los alumnos “encontraréis en todas las actividades de la Academia que prevalecerá la cultura de la investigación y de la innovación no sólo para generar nuevas ideas, sino para renovar las que generaron en situaciones anteriores y así poder dar respuesta a las nuevas necesidades”.

La lección dio paso al protocolario acto de homenaje a  los que dieron su vida por España, en el que el teniente general Meijide y la alcaldesa Clara Luquero depositaron una corona en el hito conmemorativo, y posteriormente la formación de alumnos desfiló en la plaza de  la Reina Victoria Eugenia ante las autoridades.

Un artillero al mando de la UME

Pocos días después de su nombramiento como responsable de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el teniente general Martínez Meijide presidió su primer acto castrense desde su nuevo destino en Segovia, donde inició su carrera militar en la Academia de Artillería. Meijide no ocultó su emoción por esta circunstancia y aseguró que la Artillería “es un arma de tradición que defiende los valores tradicionales pero que inculca a sus cuadros de mando la necesidad de ejercerlo con responsabilidad, sosiego y paciencia militar”.

Indicó que llega al mando de la UME “totalmente ilusionado, porque vuelvo a ponerme las botas y el uniforme de campaña  al mando de una unidad querida y respetada pese a su juventud”, y aseguró  que “tener el privilegio de mandar una unidad que sirve para remediar problemas de tus conciudadanos es un orgullo muy superior”.  De este modo, indicó que su trabajo será “mantener el nivel de exigencia y de excelencia de mis predecesores y la organización, rapidez y eficacia en las intervenciones, que es el éxito de esta unidad”.

Dudas sobre la ubicación del inicio de la cabalgata de Reyes

El retraso en las obras de remodelación de la plaza de la Reina Victoria Eugenia –cuya conclusión estaba prevista para finales de año- plantea serias dudas sobre la idoneidad de este entorno para albergar la recepción de los Reyes Magos en la cabalgata del 5 de enero, que desde hace años tiene en el Alcázar el punto de inicio del recorrido del cortejo real. Sobre este aspecto, el coronel Martínez Ferrer aseguró que la plaza “está como está”, pero señaló que la organización depende del Ayuntamiento, y el uso del emplazamiento “no es una decisión nuestra”. “Desde el Ayuntamiento ya lo han estado mirando”, aseguró el coronel “y nosotros vamos a intentar poner la plaza lo mejor posible, y en el caso que no se pueda hacer, para el año siguiente la vamos a tener de maravilla, y siempre estamos a disposición del Ayuntamiento”.

Con respecto a las obras, aseguró que su avance está siendo “muy positivo” tras la reestimación de los tiempos motivada por la mejora de los sistemas contra incendios en el adarve sur de la muralla, y aseguró que en Semana Santa “estará el proyecto completo y podremos enseñárselo a todos los ciudadanos”.