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La concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Segovia puso en macha en mayo el proyecto ‘Increíbles jardines comestibles’, una serie de plantaciones en los parterres situados en el entorno de la Iglesia de San Millán (junto a la Avenida del Acueducto) y en el espacio de especies condimentarias y medicinales del Jardín Botánico. Se trata de cultivos de huerta tradicional y auxiliar y huerta medicinal y condimentaria, con los que, por un lado, se quiere complementar el paisaje urbano de Segovia y, por otro, recuperar el uso tradicional hortícola que se daba en estas zonas en el pasado.

Las plantaciones se llevaron a cabo por el personal de la concejalía junto con el equipo del programa municipal de educación ambiental ‘Segovia educa en verde’, a través de un taller en el que se invitó a participar a varios colectivos y asociaciones, entre ellos Autismo Segovia.

Estos espacios de microhuerta contienen plantaciones distintas a las únicamente ornamentales del resto de la ciudad. Con esta iniciativa, el personal técnico de la concejalía de Medio Ambiente ha querido combinar lo ornamental con el uso tradicional hortícola y etnobotánico, y dotar a Segovia de espacios de colorido y variedad botánica.

En el Jardín Botánico se han plantado especies como la hierbabuena, manzanilla, menta, cebollino, ruda, melisa, perejil, albahaca, tomillo, orégano, caléndula o capuchina; aunque no se pueden llevar. En los huertos de San Millán se ha cultivado albahaca, coles, apios, puerros, acelgas, girasoles, calabazas… Además de flores como tagetes, caléndulas, capuchinas, gazanias, margaritones o lobelias.