El Seprona inició la operación ‘Macorzo’ para localizar estos actos delictivos. /E.A.
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La Guardia Civil de Segovia investiga a una persona como supuesto autor de varios delitos relacionados con el furtivismo de caza mayor. En los pasados meses de noviembre y diciembre de 2019, fueron hallados numerosos restos de animales silvestres (jabalí, corzo y ciervo), en distintos puntos próximos a carreteras de la red provincial de Segovia. Los despojos de estas carnes de especies de caza mayor eran cabezas, pieles, pezuñas y vísceras, entre los que destacaban 41 cabezas de corzo.

Estos hechos generaron una importante alarma social en la zona del hallazgo, especialmente entre los colectivos de cazadores y ecologistas.

A raíz de estos hechos, el Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Segovia inició la operación ‘Macorzo’, dirigida a localizar actos de furtivismo de caza mayor y de comercialización de carnes procedentes de este tipo de piezas.

En el transcurso de la investigación, que se desarrolló durante varios meses, se pudo establecer que el supuesto autor habría estado examinando y certificando carne de caza mayor con destino a comercialización, expidiendo documentos oficiales falsificados. Para ello, reflejaba datos no veraces con el fin de encubrir su actividad, siendo conocedor de la procedencia ilícita de la mayor parte de estos animales, lucrándose con ello, al encargarse él mismo de distribuir las canales a dos empresas cárnicas especializadas en este tipo de carnes.

Durante el periodo objeto de la investigación, que abarca desde enero de 2019 a febrero del presente año, se ha constatado la venta de piezas de caza mayor sin acreditar su legal procedencia, a empresas cárnicas. Concretamente, se han contabilizado un total de 1.001 corzos, 319 jabalíes y 88 ciervos, cazados en las provincias de Segovia, Soria y Burgos; destacando, de este conjunto, los 776 corzos abatidos en la provincia de Segovia.

Al investigado se le responsabiliza de la supuesta autoría de un delito contra la salud de los consumidores al no garantizar el origen ni la trazabilidad de las carnes objeto de la comercialización. Por último, también se le atribuye un delito de falsificación de documentos públicos de los que se habría servido para dar apariencia legal a su actividad.

Para el desarrollo de este operativo se ha contado con la colaboración de personal de los Servicios Territoriales de Sanidad, Medio Ambiente y Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León.

La Guardia Civil recomienda a la ciudadanía la descarga de la App Alertcops, para ponerse en contacto en caso de emergencia con los Centros Operativos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La app permite recibir en el móvil mensajes de aviso, cuando el mismo se encuentre en una zona afectada por incidencias.