Publicidad

317 días han pasado desde que a mediodía del  4 de agosto de 2019 saltaran las primeras alarmas del incendio que asoló cerca de 400 hectáreas de la sierra de Guadarrama  en su vertiente segoviana próxima al Real Sitio de San Ildefonso y en la zona próxima a Miraflores de la Sierra en su vertiente madrileña, en pleno corazón del Parque Nacional al que da nombre.

Casi un año después, cuando la devastación ha dejado una profunda huella todavía visible en la sierra, el trabajo policial que el  Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha desarrollado de forma discreta pero constante  ha dado sus frutos con la detención de J.C.T, de 57 años, al que se ha identificado como el presunto autor del incendio forestal más grave que se ha registrado en la historia de este único espacio natural.

Los agentes de la Guardia Civil que llevaron la investigación procedieron a la detención del presunto autor a mediodía de ayer en el marco de una compleja y delicada operación policial de la que hasta ahora no se conocen detalles.

La detención tuvo lugar en las inmediaciones  del puente próximo al embalse del Pontón Alto, en la rotonda que da acceso al área recreativa de Robledo. La Guardia Civil detuvo de forma discreta al hasta ahora sospechoso, y posteriormente fue trasladado hasta la sede del Juzgado de Instrucción número 3 de la capital para ser puesto a disposición judicial, a la que llegó escoltado por dos agentes de la Guardia Civil y sin ser esposado.

La jueza instructora decidió posponer la declaración del detenido hasta hoy miércoles, ya que según explicaron a esta redacción fuentes próximas al caso, el abogado de oficio asignado al detenido argumentó ante la magistrada la imposibilidad de analizar con detenimiento las diligencias previas para garantizar la seguridad jurídica de su representado, por lo que quedó en libertad hasta que hoy se concrete su situación judicial tras prestar declaración.

Fuentes jurídicas consultadas por esta redacción expresaron su “extrañeza” por el proceder de la magistrada al dejar en libertad al acusado, máxime por tratarse de un presunto delito ecológico especialmente penado por su gravedad al producirse en un parque nacional.

Pocos detalles se conocen de las circunstancias que han derivado en la detención del presunto autor del incendio. Desde la Subdelegación del Gobierno solamente se confirmó la detención y en un escueto correo electrónico se remitió a una posterior información que, finalmente, no llegó a facilitarse. En cuanto a la identidad del detenido, fuentes próximas a la investigación señalan que es vecino de Valsaín y trabajador en una explotación ganadera ubicada en el término municipal, cercana a la presa del Pontón Alto.

A la espera de las acciones judiciales emanadas de la declaración del hasta ahora único implicado en este caso, su detención pone fin a un triste episodio que mantuvo en jaque durante 18 días a más de 200 personas que intervinieron en la extinción del incendio, declarado oficialmente extinguido el 22 de agosto.

La  mayor parte de las más de 370 hectáreas afectadas por el incendio forestal en la provincia de Segovia son  de propiedad privada.

Se trata por un lado de una finca de aproximadamente 302 hectáreas (178 de pinar, 100 de matorral y el resto de pastos), denominada ‘El Morete’ –por el arroyo que da nombre al valle-, situada en el municipio del Real Sitio, que está dedicaba a aprovechamiento maderero y pastos con producción de carne ecológica.

Asimismo, otra finca, menos afectada, de unas 90 hectáreas de superficie, y muy mayoritariamente de pinar, se denomina ‘Pedrona’ y se encuentra en término municipal de Palazuelos de Eresma, con los mismos usos y actividades económicas que la anterior.

En cuanto a las especies más afectadas, el fuego arrasó con 153,27 hectáreas de superficie arbolada de pino silvestre y quercus pyrenaica; 210,72 hectáreas de matorral, con predominio de juniperus communis; y 15,75 hectáreas de pasto.