El Hotel Real Segovia ha funcionado hasta el momento con una ocupación del 20%, que son en su mayoría parejas jóvenes de la comunidad. / NEREA LLORENTE
Turistas en el Hotel Real Segovia. / NEREA LLORENTE

Que la pandemia ha supuesto un duro mazazo para el sector turístico de Segovia es, a estas alturas, una obviedad. El confinamiento y el cierre de fronteras con otros países ha lastrado radicalmente la llegada de visitantes y, por consiguiente, la facturación de la práctica totalidad de negocios hosteleros y hoteleros, pero hacía falta poner negro sobre blanco en relación con el impacto que ha supuesto en el sector la crisis sanitaria.

A tal fin, expertos y estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación del campusMaría Zambrano’ de la Universidad de Valladolid aceptaron el trabajo encargado por el Ayuntamiento para delimitar las repercusiones del covid en el turismo, cuyas conclusiones fueron dadas a conocer ayer por la decana Marta Laguna y el concejal de Turismo Miguel Merino.

Los datos arrojados por el estudio son francamente demoledores. El análisis realizado por la UVa ofrece una visión de conjunto de la evidente caída de visitantes, ejemplificado en el drástico descenso de pernoctaciones desde marzo de 2020 hasta junio de 2021; que conforme a la encuesta de ocupación hotelera del INE señala una caída de 525.988 en poco más de quince meses, un 72 por ciento menos que en el mismo periodo de 2019.

El cálculo de pérdidas económicas realizado en el estudio es aún más preocupante, ya que este descenso ha supuesto una pérdida para las empresas hoteleras de la ciudad cifrado en 50.757.842 euros, cantidad que sale del cálculo del gasto medio por pernoctación que la Junta de Castilla y León calcula en Segovia, y que se cifra en 96,5 euros.

Laguna precisó que la ventaja de Segovia respecto a otros destinos nacionales es que tiene una menor dependencia del turismo internacional, por lo que se benefició a su juicio antes de la recuperación, la buena marcha y el compromiso positivo de los visitantes nacionales. De esta forma, destacó que pudo aprovechar la revitalización que es mayor en el segmento nacional, y en julio y agosto se alcanzaron el 98,5 y el 94 por ciento de la demanda registrada en estos meses de 2019.

En cuanto al resto de variables turísticas y económicas, el estudio no permite mensurar aspectos como el peso del fenómeno excursionista, o el del turismo en apartamentos turísticos o segundas residencias, ya que estos conceptos son difíciles de cuantificar, según explicó la decana.

Todos estos datos se han visto reflejados de forma fundamental en el empleo, ya que la disminución de visitas se ha traducido en un brusco descenso de las contrataciones en el sector hostelero, que en 2020 cayó un 50 por ciento en 2020 y hasta el 62 por ciento en lo que va de año, con una media de contratos de tan sólo 121 frente a los 322 firmados en 2019.

La recuperación sanitaria motivada por la vacunación ha permitido recuperar progresivamente estas cifras, que según el estudio realizado, en algunos casos ya vuelven a ofrecer niveles prepandemia. Así, en julio y de agosto, en los establecimientos hoteleros hubo un aumento importante de reactivación que permitió alcanzar entre el 84 y el 90 por ciento de los niveles de anteriores a marzo de 2020.

De igual modo, la atención a los visitantes en los servicios turísticos de los que dispone la capital también se ha visto lastrada, pero el impacto ha sido menor debido a la favorable evolución del turismo nacional. Este dato queda refrendado por las cifras recogidas en el punto de información turística de la muralla y en el Centro de Recepción de Visitantes, que han visto aumentar sensiblemente el paso de turistas con respecto al año de mayor incidencia de la pandemia.

Turismo internacional

En cuanto al segmento internacional, las pernoctaciones en julio y agosto se duplicaron respecto a las de 2020 aunque aún están lejos de los niveles prepandemia. En este sentido, el concejal de Turismo, Miguel Merino, reconoció que “falta un recorrido importante”, y señaló que los datos de agosto y septiembre de este año han rondado el 11 y el 22 por ciento, respectivamente, mientras que en octubre, ya se acercaron al 20 por ciento.
Así, indicó que Segovia trabaja ya para que este segmento vuelva a alcanzar la cifra del 40 por ciento que llegó a representar en 2019. “Queda un margen”, reiteró y puso como ejemplo del trabajo “intenso” del Área de Turismo, la reciente reunión con Malasia Airlines, para potenciar el turismo asiático y alcanzar ese objetivo.

Marta Laguna resumió que se presenta “una recuperación creciente” pero marcada aún por factores como la inseguridad o las recomendaciones de viajar cerca, y la experta dejó un mensaje optimista al afirmar que “la evolución y las tendencias estadísticas son positivas”.

Plazas hoteleras

El estudio de la UVa pone uno de sus acentos en el análisis del número de plazas hoteleras de las que dispone la ciudad, así como su evolución durante los meses de pandemia, tomando como base los datos de la encuesta de ocupación hotelera del INE. Así, al inicio del año 2019 Segovia disponía de 1.244 plazas, y en el año de inicio de la pandemia esta media bajó hasta la mitad de las señaladas anteriormente con 661 habitaciones, hasta alcanzar un valor medio de 682 plazas. El informe resalta que en el primer semestre de 2021 se ha experimentado un aumento importante de plazas, ya muy cerca de los valores previos a la pandemia.

Calidad y sostenibilidad turística para superar los efectos de la crisis