En la popular calle de los bares (Infanta Isabel) no hay terrazas de hostelería. / Kamarero
Publicidad

Un grupo de empresarios de hostelería con establecimentos que no disponen de terraza se ha reunido recientemente con los concejales de Obras Servicios e Infraestructuras, Miguel Merino, de quien depende la regulación de la ocupación de vía pública, y con el de Desarrollo Económico y Empleo, Jesús García Zamora, para abordar su situación y trasladar directamente su punto de vista al gobierno municipal ya que consideran que desde la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (AIHS) no se está defendiendo sus intereses.

Se trata sobre todo de un grupo de hosteleros de la zona centro, la mayoría con negocios en el entorno de la Plaza Mayor, que sostienen que no van en contra de sus compañeros –“nos alegramos de que el verano hayan podido trabajar gracias a las terrazas”, afirman– pero creen que “no todos jugamos con las mismas cartas”.

Tanto estos empresarios como fuentes municipales afirman que la propia AIHS admite que la situación económica de los negocios hosteleros con terraza ha sido buena durante los meses del verano, incluso el edil de Servicios comentaba ayer en los micrófonos de Radio Segovia (Cadena SER), que algunos han tenido un resultado “extremadamente bueno”.

Por el contrario, el resto, que el Ayuntamiento estima en torno a 140 en todo el municipio, ha sufrido pérdidas del 30% en agosto, respecto al mismo mes de 2019 y entre el 42-43% en septiembre.

Para estos últimos el debate sobre la situación económica del sector de hostelería en la ciudad se ha centrado exclusivamente en las terrazas, en su ampliación u ocupación de espacios en la vía pública primero y ahora en el cerramiento o utilización de cortavientos, algo que los que no disponen de este servicio al aire libre ven con recelo.

Tampoco ayuda, dicen algunos, la posición de los grupos políticos en el Ayuntamiento, y señalan directamente al PP e incluso a Podemos, por sus propuestas en relación con las terrazas y la tasa de ocupación de vía pública.

Entre otras cuestiones, algunos hosteleros señalan que “no puede entenderse lo de cerrar una terraza porque entonces tendrán que cumplir con el aforo que exige la normativa para espacios cerrados debido a la situación sanitaria”.

En algún caso ponen de manifiesto que la esencia de Segovia, como ciudad monumental y Patrimonio de la Humanidad, no casa con cortavientos u otros elementos que impidan o dificulten la contemplación de los clientes desde las terrazas del Acueducto, Catedral, etc.

Subvenciones

En cuanto a la partida de 150.000 euros que el Ayuntamiento tiene previsto destinar a los empresarios de establecimientos sin terraza, los afectados creen que se queda muy corta, ya que tiene que repartirse entre al menos 140.

Desde este colectivo ponen sobre la mesa la posibilidad de compensar por la vía impositiva o eliminación de tasas a sus negocios, ya que los que tienen terraza han visto como ha quedado suspendida la tasa por ocupación de vía pública para todo este ejercicio (Podemos ha pedido que se extienda a 2021).

Por otro lado, los localizados en el recinto amurallado consideran que la prohibición de acceso al mismo los fines de semana (aunque hay muchas excepciones) está perjudicando la actividad en restauración, por ejemplo. “Los clientes lo que ven es una señal de prohibido y no se paran a pensar si pueden o no acceder aunque tengan reserva”, explica un hostelero.

Peatonalización

Aunque hay opiniones dispares, algunos ven bien la peatonalización definitiva del casco y dicen que se ha pedido muchas veces para la calle de los bares (Infanta Isabel), con la opción de poder instalar terrazas, pero hasta ahora se ha negado.

Tampoco se han permitido veladores en la puerta o miniterrazas que obligarían a eliminar dos o tres plazas de aparcamiento. Esto último “se ha permitido en algunos barrios como Nueva Segovia, por ejemplo en la calle de Dámaso Alonso”, dice un hostelero pero no en el entorno de la Plaza Mayor.

Otra de las circunstancias con las que tienen que lidiar, bares y restaurantes son inspecciones en algunos casos ‘expeditivas’ del interior de los establecimientos en cuanto al cumplimiento de aforos, distancias y obligación de llevar la mascarilla. Un empresario mantiene que “la actuación policial llega a ser intimidatoria y lo mejor sería avisar en un primer momento antes de solicitar la documentación para proceder a sancionar”.

No se suspenderá la ordenanza

El concejal socialista Miguel Merino afirma que el equipo de gobierno no es partidario de suspender la Ordenanza municipal de ocupación de la vía pública con terrazas de hostelería, por ejemplo para permitir cortavientos o cerramientos, “porque consideramos que no solo regula ese ámbito; permite calefactores sin limitar su tipo y regula horarios, superficies, aforos… circunstancias que son reglas de convivencia”.

El edil recordó ayer en Radio Segovia que en la vía pública confluyen muchos intereses, algunos generales como el acceso, el paseo y otros relativos a la actividad económica privada. “La ordenanza es el marco para mantener la convivencia”.

Sí se muestra más abierto a “flexibilizar las opciones que la propia ordenanza permite y lo tendremos en consideración”, dice; eso sí, después de escuchar a todas las partes implicadas.