Publicidad

La Navidad ya comienza a asomar, y la Iglesia entró ayer en el tiempo litúrgico de Adviento, que prepara a los cristianos a la celebración del nacimiento de Cristo. La tradición cristiana representa desde hace siglos el relato evangélico de la llegada al mundo del hijo de Dios a través de los denominados ‘nacimientos’ o ‘belenes’. El arte y el mensaje evangélico vuelven a combinar a lo largo del tiempo, y los belenistas han creado a lo largo de la historia magníficos ejemplos que se pueden ver durante este tiempo en lugares emblemáticos de las ciudades.

Este año, la diócesis de Segovia ofrece al público dos espectaculares ejemplos del arte belenístico, ubicados en otros tantos lugares que forman parte de la historia de la Iglesia en Segovia y del patrimonio arquitectónico de la ciudad. El claustro del Seminario Diocesano y la antigua capilla del Palacio Episcopal abrieron ayer sus puertas para que el público segoviano pueda disfrutar durante este mes de los belenes instalados en ambos lugares, con estilos distintos pero con el denominador común de expresar de forma artística este hecho y recrear su entorno.

El obispo de Segovia César Franco, acompañado por el vicario de Pastoral Francisco Jimeno –coordinador y artífice de los dos montajes- bendijo y visitó ambos belenes, donde significó la importancia del belén en la tradición católica, y expresó su deseo de que la visita “pueda ayudar a los creyentes a entender por qué no renunciamos a representar el misterio de Dios encarnado”.

Por su parte, Francisco Jimeno señaló que el belén del Seminario “trata de poner en relación revelación y vocación, porque en el Seminario, además de estudiar, convivir y divertirnos, prestamos mucha atención a lo que Dios quiera decirnos”.

Con una superficie de 40 metros cuadrados, el espectacular nacimiento cuenta con piezas procedentes de belenes de Cantalejo, Riaza, Sepúlveda, y con la colaboración de la Asociación de Belenistas de Alcalá de Henares (Madrid) que han recreado espacios y lugares vinculados a la provincia como la Tierra de Pinares o un antiguo templo ubicado en Domingo García.

El belen se complementa con la exposición de arte sacro ’Revelación y Vocación Cristiana’ vinculada al Adviento y  la Navidad que en cinco capítulos ofrece una selección de obras de pintura y escultura procedentes de los fondos diocesanos.

Más pequeño en su superficie, pero espectacular en su concepción, el belén del Palacio Episcopal ocupa toda la capilla del recinto con un paisaje que recrea el antiguo Egipto, donde entre templos y pirámides se sitúan los episodios del Nacimiento.

Los  dos belenes permanecerán abiertos hasta Reyes, y la exposición del Seminario cerrará sus puertas el 2 de febrero.