Ignacio Pando, presidente de la Audiencia de Segovia.
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No se podrá pedir que la Justicia, de repente, se convierta en un centro de modernidad y últimas tecnologías pero, al acceder al despacho del actual presidente de la Audiencia, no se encuentra uno con torres de papeles, lo habitual hasta hace poco…

Ignacio Pando, presidente de la Audiencia de Segovia, ha sido confirmado en su puesto por el Consejo General del Poder Judicial el pasado 4 de noviembre, lo que después de un periplo por diferentes ciudades españolas y alguna fuera de nuestras fronteras, le trae a casa. No se puede olvidar que, para Ignacio Pando, Segovia y El Real Sitio de San Ildefonso son, su rincón en el mundo.

De la situación de la Audiencia de Segovia, de “ese” famoso edificio que sigue…. parado, de la Justicia en general y, de la sensación poco positiva de los ciudadanos de a pié ante ciertas sentencias y resoluciones… nos habla él mismo.

— ¿Cuál ha sido su trayectoria profesional hasta llegar a Segovia?
— Estudié Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, terminé la carrera en el año 1985 y en 1987 aprobé la oposición. Mi primer destino fue en Reinosa (Cantabria), más tarde ascendí a magistrado y estuve destinado en San Sebastián, en el Juzgado de lo Penal. Luego fui a Burgos y, desde allí vine al Juzgado de lo Penal de Segovia, ascendí y pasé a la Audiencia Provincial de Ávila y, desde allí, vine a Segovia en el año 2004. Desde entonces he estado aquí.

Además, a lo largo de estos años estuve fuera, en Croacia, en una misión de cooperación de la Unión Europea. Cuando volví, en el año 2014, como el anterior presidente de la Audiencia de Segovia, Andrés Palomo, ascendió al Tribunal Supremo… me quedé yo.

— Hace muy pocos días, el Consejo General del Poder Judicial le ha renovado en su cargo…
— Así es, el día 4 de noviembre, el Consejo aprobó la renovación.

— Entre todos los destinos que ha tenido hasta hoy ¿qué opina de Segovia? ¿es un lugar cómodo para vivir y trabajar?
— Llevo viviendo en La Granja desde hace muchísimo tiempo y, siempre he veraneado aquí, la familia de mi padre vivían aquí de toda la vida, con lo que tengo bastantes vínculos con Segovia y no sería objetivo si dijera cualquier otra cosa pero, a nivel profesional, lo que es cierto, es que hace unos años era más tranquilo que ahora.

Ahora, ha aumentado mucho el trabajo a todos los niveles. Lo que era antes un destino relativamente cómodo, ahora se hace más complicado y, de hecho, lo que te da un poco de rabia es cuando los compañeros, con los que coincides en algún curso o en alguna actividad, te dicen: ¡Qué suerte! ¡en Segovia! ¡Si no tendrás trabajo! Y pienso… “Tengo, posiblemente, más trabajo que tú” pero, aparte de eso, Segovia está muy bien. Es un privilegio.

— ¿Ese aumento de trabajo en Segovia, en que área se ha observado?
— Para la Audiencia, concretamente, el aumento se centra en dos juzgados.
Aquí hacemos Civil y Penal, indistintamente. Por parte del Juzgado de lo Penal, hemos notado un aumento muy importante de los recursos de apelación del Juzgado pero, precisamente porque estaba muy atrasado, prácticamente en situación de colapso. Con el nuevo juez y con el Juzgado de Refuerzo, han comenzado a trabajar a un ritmo muy intenso.

En materia Civil, sobre todo nos afecta lo mismo que a todos los órganos judiciales de España que son los juicios relacionados con hipotecas y todo lo referido clausulas suelo… ha dado y está dando muchísimo trabajo.

Desde el año 2014 hasta ahora se ha duplicado el registro de materia Civil, y no baja, que es el problema. En materia Penal, este año y el anterior, hemos multiplicado por tres o por cuatro, en algunos casos, el número de asuntos penales que estamos viendo. Todo ello crea una situación de estrés en el trabajo que no es agradable.

— ¿En Segovia hay muchos casos “mediáticos”?
— Temas mediáticos aquí, no se dan muchos. Aquí tuvimos el caso de Caja Segovia, el de las prejubilaciones de Caja Segovia pero, juicios de este tipo, en Barcelona o en Madrid, se desarrollan muy frecuentemente. Homicidios o delitos violentos, que también tienen una cierta repercusión mediática, son asuntos que en Segovia, son muy escasos pero, en otros lugares, son normales.

— Ya que ha mencionado el caso de Caja Segovia, fue un tema que a los segovianos les afectó ¿cree que los segovianos “rasos” han comprendido la sentencia, han comprendido el desarrollo del proceso, o no?
— En general, a los ciudadanos muchas veces les cuesta trabajo entender el “intríngulis” de los procedimientos judiciales. Son muy especializados y tienen unas reglas que a veces no se adaptan a lo que es la creencia común.

En el juicio de Caja Segovia no participé porque fui el ponente de la decisión anterior que acordó que continuara el procedimiento hasta la celebración del juicio. Entonces ya dije en el auto en el que acordamos la continuación, que había que distinguir lo que era “el ser jurídico y el moral”.

Una cosa es que se pueda considerar, por parte de la gente, que un hecho es moralmente inasumible, que se estén cobrando unas indemnizaciones enormes, que se cobren unos salarios muy altos en una situación de crisis…pero, otra cosa es que eso sea delictivo.

Al principio creímos que podía haber indicios pero, cuando se celebró el juicio, mis compañeros consideraron que no había pruebas suficientes. No basta con que se crea que una cosa ha sucedido, hay que probar que esa cosa ha sucedido para que haya una sentencia penal.

— Si le parece, hablamos de la situación de la Audiencia de Segovia. Parece que va unida a la falta de personal, a la antigüedad… ¿cómo están las cosas?
— En cuanto a medios materiales, ya sabemos todos cómo estamos. Un edificio parado… a ver si ya se resuelve la licitación y sale adelante la obra y se acelera. Mientras tanto, estamos “de aquella manera”, no hay más que ver el juicio de Víctor Barrio, la sala en la que se celebró, una habitación adaptada pero, casi inadecuada para un juicio con la relevancia que tenía.

Estamos en una situación de deficiencia de medios materiales y hay que hacer siempre equilibrios para que haya salas de vistas para todos. Ahora va entrar en funcionamiento el Juzgado de lo Penal Nº 2 y, resulta que hay unas obras previstas para realizar en este edificio, aprovechando que el fiscal jefe se ha jubilado, en la vivienda que tenía, se van a crear unas nuevas dependencias pero, al mismo tiempo, en mayo tenían que estar hechas y, decían que para el otoño tendrían que empezarse las obras y no se han empezado. Por lo tanto, nos vamos a encontrar, otra vez con obras, deprisa, corriendo. A veces parece, un poco, falta de previsión.

Por otra parte está la mala suerte. En medios materiales, estamos mal en materia de inmuebles y en materia de informática. El Ministerio está haciendo un gran esfuerzo para liderar la adaptación a los sistemas digitales y eso tiene sus problemas, porque estamos en una fase en la que los medios que nos dan para trabajar a los jueces con el expediente digital no son todo lo adecuados que deberían. Va mejorando pero… en vez de comenzar con un sistema ya contrastado, casi se van haciendo pruebas sobre lo que hacemos pero…

En la Audiencia, a nivel de personal, estamos completos pero, nos haría falta un magistrado más, lo necesitamos por lo que ya he comentado sobre el aumento del trabajo. Tres magistrados, que viene habiendo desde que se fundó la Audiencia Provincial… no damos abasto, es prácticamente imposible asumirlo y hacer sentencias con una cierta calidad. Estamos en fase de sobrevivir, de sacar adelante el trabajo para que no se nos incremente demasiado…

A nivel de órganos judiciales de la provincia, está cubierto todo por jueces titulares, excepto Sepúlveda, donde ascendió la jueza que había que hizo una labor estupenda. Me han comentado que hay una jueza sustituta y que esa plaza se va a cubrir dentro de poco.

Cuando esté en marcha el Juzgado de lo Penal Nº 2, no harán falta nuevos órganos judiciales de momento pero, a nivel de funcionarios, siempre hay deficiencias.

Siempre falta algún puesto de funcionario por cubrir o, hace falta algún refuerzo en algún lugar… cuestiones puntuales que se van sobrellevando como se puede porque, nosotros siempre pedimos más funcionarios pero muchas veces nos encontramos con el no automático por parte del Ministerio, sobre todo cuando avanza el año y el presupuesto se les está acabando.

— Pero tienen esperanzas en que alguien pueda llegar. Con la puesta en marcha de un nuevo Gobierno… quizás tiene esa esperanza…
— Sí pero, para que alguien pudiera llegar, hay que organizarlo. No es decir de aquí para mañana ¡quiero un funcionario más! hay que pedirlo…
Por ejemplo, para pedir el cuarto magistrado, la Audiencia debería cumplir una serie de condiciones: Que tenga un registro de entrada superior a un 30 % del que debe ser durante 5 años seguidos… Una serie de condiciones, que se cumplen… y sí seguimos, yo creo que sí, a la altura que estamos…. Sería pedirlo para que se incluya en los planes de creación de órganos o de ampliación de plantilla. Una vez que se apruebe, tiene sus trámites y, cuando se cumplen, se puede llevar a cabo. Son procesos más o menos largos.

— ¿Cuáles son los temas más comunes que ven en estos juzgados de la provincia de Segovia? Herencias, negocios…
— Los temas más habituales hoy son los relacionados con las hipotecas, préstamos y demás asuntos con los bancos. De unos años a esta parte, es recurrente en todos los lugares. Aquí, en Segovia, hay juicios que se plantean que no son excesivamente frecuentes pero sí son más propios de la provincia de Segovia, y del resto de provincias del ámbito rural. No se producen ni en Madrid ni en Barcelona… Por poner un ejemplo, cuestiones de servidumbres, de derechos reales, reclamaciones sobre fincas… estas cosas son más específicas de aquí.

Otra cosa que solíamos tener bastante y que ya no hay tanto porque se va solucionando a través de las compañías de seguros, antes de que el asunto llegue a juicio, son los accidentes de tráfico con animales, con vacas o con piezas de caza como jabalíes, corzos… Era una provincia que tenía muchísimos, junto con Soria, éramos una de las provincias que teníamos más accidentes de ese tipo y luego, reclamaciones.

Después, hay otras reclamaciones más habituales, por cuestiones de arrendamientos, que suele haber mucho por impagos, por desahucios, discusiones por locales de negocio, de la renta, actualizaciones… El resto, son asuntos normales, como los que se presentan en el resto de España.

— En lo que queda de año judicial (hasta que finalice el mes de julio) ¿hay algún tema que se deberá abordar, con cierta repercusión?
— Creo que desde ahora y hasta el verano de 2020, posiblemente se vea en Segovia un asunto que pueda tener trascendencia mediática. Si sigue adelante, que no lo sé fijo, porque aún no ha concluido el sumario, será el caso de la hermana de Diana Quer (Valeria), que podría crear un cierto revuelo mediático.

— ¿Nos recuerda lo que ocurrió?
— Hay un sumario abierto por violación. Salió en su momento en los medios de comunicación pero ahora el asunto está en el Juzgado de Sepúlveda y, como se trata de un asunto muy delicado, este juzgado ha mantenido de forma muy estricta la información sobre los hechos.

Sabemos que ya está en una fase avanzada del sumario y, una vez termine, vendrá aquí, a la Audiencia y se iniciarán los trámites por si procede la celebración del juicio, o no. Aparte de eso creo que no hay grandes temas.

— Ahora que estamos en las puertas de la Navidad ¿qué pediría a los Reyes Magos para la Audiencia?
— ¿Para la Audiencia? pediría un magistrado más. Eso me haría feliz. Si la petición fuese para toda la provincia, para la administración de justicia, de repente, que los Reyes Magos hicieran ¡pum! y apareciera el edificio nuevo de los Juzgados junto a la biblioteca, terminado… ¡eso sería lo mejor!

— ¿Hay alguna fecha? aquello se paró por la crisis y con la crisis continúa…
— No. Se paró con la crisis pero luego se reinició la obra en el año 2016, cuando remontó. El problema fue que la primera empresa, la adjudicataria de las obras, ISOLUX, entró en concurso de acreedores y, como consecuencia de ello, se pararon las obras.

La empresa que se hizo cargo a continuación, que estaba subcontratada por ISOLUX, también entró en concurso de acreedores, por lo que también dejó de trabajar. Pero esto ha sido después de la crisis y, desde entonces está parado y pendiente de adjudicación a una nueva empresa.

Las fechas que se barajaban eran que para antes de fin de año estaría resuelto el concurso y, la nueva empresa, la que fuera, podría entrar a trabajar. También se había previsto una reducción de los plazos, para que pudiese estar terminado en 2022…. esos son los planes del Ministerio de Justicia. Espero que se cumplan pero, después de todos los avatares que han sucedido, hacer pronósticos es imposible.

— Debe ser incómodo que la Audiencia esté aquí, el Juzgado de lo Social por otro lado, el de lo Penal por otro…
— Además de molesto, no permite el desarrollo en Segovia de la nueva Oficina Judicial, un proyecto que ya está instalado en otros lugares y supone, básicamente, una oficina común para los juzgados. Para eso necesitas tenerlos juntos, no se puede tener una oficina común y tener a unos funcionarios aquí, otros en la estación de autobuses, otros en el Tele Pizza… tenerlos distribuidos por toda la ciudad… Es un problema para nosotros y, para los profesionales, mucho más. Cuántas veces, los abogados tienen un juicio y …“estoy en un juicio en el Juzgado de lo Penal y ahora llego”… el abogado tiene que venir corriendo, con la toga a cuestas, estar de un sitio para otro.

— En la Audiencia, lo difícil es aparcar…
— Sí, como en todo el casco histórico pero, las dependencias oficiales en el centro de la ciudad, dan vida. Lo ideal sería que no hiciese falta, que con edificios oficiales o no, la ciudad estuviera viva.

— ¿Cómo le parece que funciona en España la Justicia?
— El problema es la percepción que hay. No es tanto cómo funciona la Justicia sino lo que hacen algunos órganos judiciales. Creo que en general, en España no funciona mal. Los jueces somos independientes, lo de la politización de la Justicia se da más a nivel del Consejo del Poder Judicial. Pero este Consejo no son los jueces y la independencia judicial reside en el juez.