Clara Luquero, en su despacho de Alcaldía del Ayuntamiento de Segovia esta semana. / Kamarero
Clara Luquero, en su despacho de Alcaldía del Ayuntamiento de Segovia esta semana. / Kamarero

Está siendo una semana de despedidas para la alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero, que desde que el día 6 anunciara que iba a dejar el cargo ha visto como en su agenda, ya de por sí imposible, se han multiplicado los actos de toda índole y las visitas a la Casa Consistorial de personas que han querido acercarse en persona para agradecerle su apoyo durante los ocho años que ha ejercido como regidora de Segovia.

En el ámbito institucional también se ha multiplicado para estar en todos los sitios, desde una exposición de la Fundación Secretariado Gitano a la inauguración oficial del Colegio de Médicos o la elección de la alcaldesa de las ferias y fiestas, entre otros, acompañada en todos por Clara Martín, llamada a ser su sucesora en la Alcaldía. No en vano, esta última había asegurado que iba a pegarse a ella como si fuera su sombra a lo largo de este mes de mayo para continuar un aprendizaje “de la mejor maestra que podía tener”.

La corporación municipal tomará nota hoy en el pleno municipal, al filo del mediodía, del escrito de renuncia que Luquero presentó el día 20 en el Ayuntamiento. Pronunciará entonces su último discurso como alcaldesa aunque ayer desveló que no como concejala, porque el día 3 de junio intervendrá en el acto de homenaje a Alfredo Matesanz en los jardines de Santo Tomás, que pasarán a llevar el nombre del periodista radiofónico. Al día siguiente, en un pleno extraordinario, participará en la votación que previsiblemente hará nueva alcaldesa a Clara Martín, a quien quiere entregar el bastón de mando, y se hará efectiva su renuncia al acta de concejal.

— Echando la vista atrás ¿han merecido la pena estos 19 años, primero como concejala de Cultura y Turismo y los últimos ocho como alcaldesa? ¿Que ha habido más: satisfacciones o sinsabores o decepciones?

— Merece la pena rotundamente. He vivido una etapa absolutamente apasionante y para mí ha sido un honor y un privilegio poder dedicarme a mi ciudad, y lo he hecho con una entrega absoluta. He crecido como ser humano y eso se lo tengo que agradecer a los segovianos, compartiendo con ellos.

— ¿Pero no negará que ha habido sinsabores?

— Hay algunos sinsabores pero es que cuando alguien asume la responsabilidad de ser alcalde o alcaldesa de una ciudad, o concejal, tiene que tener muy claro que no solo está para planificar el futuro, para hacer grandes proyectos, para atender en definitiva las necesidades de los vecinos y vecinas, que es la función principal. Está también para afrontar problemas y a veces son medios o son graves o son, como hemos vivido con la pandemia, la crisis más grave a nivel personal, de empresas, de instituciones y hay que afrontarlas. Creo que hemos estado a la altura, hemos sido capaces de atender a lo más débiles, tanto desde el punto de vista familiar como a los sectores económicos más perjudicados por las consecuencias, y adaptar todos los servicios municipales a esa realidad y controlar los sobrecostes de manera que las arcas municipales siguieran estando saneadas, y lo hemos hecho. Creo que, dentro de la crisis terrible y absolutamente inesperada que ha supuesto la pandemia para todos, una etapa muy dura y de mucho dolor, el equipo de gobierno ha sabido gestionarlo adecuadamente.

“La maquinaria ha funcionado lo mejor que ha podido dadas las limitaciones a la tasa de reposición”

— Abandona la política por motivos personales pero en un momento en el que parece que pueden culminar proyectos que ha puesto en marcha el Ayuntamiento en su etapa como alcaldesa ¿Por qué no esperar por ejemplo a la puesta en marcha del edificio CIDE o al inicio de las obras de la primera empresa que se instale en el polígono de Prado del Hoyo?

— Falta poco pero tengo en mi cabeza que la ciudad sigue y nosotros caducamos. Utilizo mucho esta expresión entre amigos, conocidos y los que trabajan conmigo. Lo importante es eso, que la ciudad sigue. Hay muchos proyectos que germinan y se desarrollan en una etapa y llegan a la culminación en otra. Por ejemplo, todo lo que fue la enorme inversión de más de 20 millones de euros, en parte con fondos europeos, de la estación depuradora de aguas residuales de Segovia se desarrolló en la época de Pedro Arahuetes como alcalde pero la puesta en funcionamiento se produjo cuando ya era yo alcaldesa, al igual que ocurrió con el Centro Carlos Melero. La ciudad sigue y todos tenemos que avanzar para que Segovia siga avanzando. El proyecto del CIDE está a punto de culminar y será Clara Martín quien inaugure el edificio, la que vea implantarse en él a empresas tecnológicas y el proyecto de innovación, tecnificación y alto rendimiento para la Formación Profesional que anunció el presidente del Gobierno. Y yo estaré feliz porque es la ciudad la que lo tiene que tener. No somos importantes nosotros. Cada uno en su etapa desarrolla proyectos, impulsamos y planificamos estrategias de futuro que se van desarrollando mientras la ciudad sigue.

— Con frecuencia, la oposición municipal, pero no solo, critica lo que considera falta de autocrítica del equipo de gobierno y de usted misma, que echan balones fuera al culpar a los técnicos, a la Junta de Castilla y León, etc. por proyectos que se retrasan o que no salen. Entiendo que en algún momento tiene que hacer autocrítica pero también que públicamente no es fácil admitirlo. ¿Es así?

— No. Voy a decirlo claro. Creo que en mis etapas como alcaldesa de la ciudad he hecho todo lo que he podido y, en ese sentido, tengo la conciencia muy tranquila; que no es todo lo que hubiera querido porque a veces la realidad pone límites infranqueables y por eso quiero pedir perdón a los segovianos si han sentido que no he atendido algunas de sus demandas o que no he podido resolver alguno de sus problemas. Pero soy sincera cuando digo que hemos trabajado intensamente y hemos puesto en marcha muchos proyectos. Si tengo que hacer un balance somero en mi cabeza tengo el cambio que ha habido solo en espacios urbanos, la transformación que ha vivido la ciudad en estos últimos ocho años y ni siquiera hablo de mi etapa anterior, cuando era responsable de Cultura y Turismo, y a los hechos me remito por el impulso que se dio a estos sectores en esa etapa. Están la renovación de plazas como la de la Morería, las de San José, Zamarramala, Hontoria, la cuesta de San Juan, la avenida de la Constitución, un montón de calles en diferentes barrios, como Tomasa de la Iglesia en San José, donde se han rehabilitado casi 500 viviendas. En fin… la puesta en marcha de infraestructuras como La Cárcel_Centro de Creación, la Casa de la Lectura, el Centro de interpretación de San Lorenzo y los valles, acabamos de construir el Centro Cívico de Nueva Segovia, la Casa del Deporte… Y la renovación de los servicios públicos como el del transporte urbano, con la modernización de la flota de autobuses, el nuevo servicio de limpieza viaria y recogida de basuras con criterios de sostenibilidad al incorporar vehículos eléctricos y pesados de gas natural licuado; nuevos servicios como el de comida a domicilio, que fue inmediato cuando me incorporé a la Alcaldía porque creía que hacía mucha falta a personas mayores…

— En estos años ha tenido en frente a una oposición en ocasiones dura. ¿Valora la relación institucional y personal con los portavoces de otros grupos?

— En el principal grupo de la oposición —el Partido Popular— han sido tres los portavoces: Jesús Postigo, Raquel Fernández y el actual, Pablo Pérez. He intentado siempre que las relaciones personales e institucionales sean correctas y desde el respeto al diferente pero es verdad que no en todas las etapas, sobre todo en cuanto al principal partido de la oposición, han sido igual de respetuosas. Hemos vivido una última etapa con un portavoz que se ha caracterizado por ir a la confrontación y por utilizar un tono muchas veces insultante y poco respetuoso, sobre todo en la cámara de representación de los segovianos, lo que a mí, como alcaldesa, me hace sentir vergüenza ajena. Lo voy a decir claro: nunca ha sucedido en otras etapas y con otros portavoces. Somos muy conscientes de que vivimos una época en política que no es de mayorías absolutas, que los ciudadanos nos dicen en las urnas que estamos obligados a ponernos de acuerdo, a negociar con otras formaciones políticas y lo hemos hecho así. En política siempre… (hace una pausa) Es una frase contundente pero lo siento así: el que no mantiene un planteamiento ético en política tampoco mantiene un planteamiento ético en su vida. En política siempre hay que mantener el respeto al otro porque la esencia de la democracia es precisamente la confrontación de planteamientos diferentes, de visiones de la sociedad diferenciados, y el hecho de que podamos elegir es la esencia de la democracia.

“He planteado al presidente de la junta que mantenga la reunión pendiente con la nueva alcaldesa”

— A diferencia de su antecesor siempre ha sido militante y un activo del PSOE. Entiendo que no es del todo descartable su implicación política en un futuro.

— A ver, porque son dos cosas. Voy a seguir siendo del Partido Socialista. Pienso que un ciudadano no puede vivir al margen de la política, no somos eremitas, vivimos en sociedad, con otros, no aislados. Me siento muy orgullosa de mi partido, que tiene 143 años de historia y firma los mayores avances en derechos y libertades, sobre todo en derechos sociales de nuestra democracia reciente. Otra cosa es la política activa como responsable institucional o público. No lo contemplo ni el futuro. Contemplo una vida tranquila. Mi etapa política ha pasado. Ha sido un honor y un privilegio ser alcaldesa, me emociono solo con pensarlo, pero me voy a una vida más tranquila, más familiar. Mi marido ya está jubilado y voy a poner orden en algunas cuestiones de mi casa, que en mucho tiempo no he podido entrar en ellas, ni siquiera los fines de semana. Y voy a dedicarme a leer, porque me encanta leer poesía, novela e incluso ensayos y he tenido mi tiempo absolutamente acotado y dedicado a leer expedientes administrativos cuando llego a casa.

— Desde la razón, y no tanto desde el corazón, ¿Qué cree que pueden deparar las elecciones municipales del año que viene, teniendo en cuenta que una formación como Vox, todavía sin presencia en el Ayuntamiento, acaba de formar gobierno en la Junta?

— Me preocupa mucho el riesgo de involución. El hecho de que tengamos a la extrema derecha en las instituciones de Castilla y León es algo que me preocupa mucho y basta ver las últimas declaraciones para comprobar que tenemos por qué preocuparnos. Esperemos que eso no pase en el Ayuntamiento de Segovia. Creo que lo que hay que hacer es trabajar intensamente, culminar los proyectos que están en marcha, preparar un proyecto ambicioso para seguir transformando la ciudad de cara al futuro, y después somos demócratas y los ciudadanos tienen la última palabra. Yo confió en que lo ocurrido en las autonómicas, eso de presentar en Segovia una candidata que no es de aquí, que nadie sabe quién es, que no ha concedido ni una sola entrevista, que nadie sabe lo que defiende o piensa, aunque por desgracia lo sabemos aunque no se haya atrevido a dar la cara, y tenga un buen resultado, espero que no suceda en las municipales. Mi experiencia me dice que un ciudadano cuando vota a un alcalde o alcaldesa quiere saber que es una persona seria, competente, trabajadora, de la que se pueda fiar. Clara Martín tiene todas las cualidades, desde el minuto uno. Tiene tres años de experiencia gestionando Urbanismo y tiene en su cabeza los asuntos estratégicos de la ciudad y los controla al detalle y además es incansable, con una capacidad de trabajo fuera de lo común. Es una mujer joven, inteligente, con visión y muy preparada. Me voy absolutamente tranquila con ella y con el resto del equipo.

Clara Luquero Entrevista KAM1345
La alcaldesa, en el Salón de Plenos donde hoy pronunciará un discurso cuando la corporación municipal tome nota de su escrito de renuncia. / Kamarero

Marca personal

“Cuando llegué a la Alcaldía impulsé el criterio de que había que buscar la diversificación de nuestra economía, eso es marca personal, sin olvidarnos nunca de potenciar el desarrollo cultural y turístico, que es uno de los fundamentos de la economía de la ciudad y donde ya habíamos vivido un desarrollo espléndido. Insistí en diversificar la economía de Segovia mirando a las nuevas economías, hacia la innovación, hacia aquello que genera empleo de mayor calidad, a procesos industriales que generan más valor añadido”, afirma Clara Luquero al hablar de la planificación de futuro.

Reconoce la todavía alcaldesa que “algunos especialistas me decían que cuidado con una apuesta tan arriesgada porque las competencias en materia de desarrollo económico y empleo son del gobierno autonómico, no del ámbito local, pero yo pensé que era mucho mejor afrontarlo e intentarlo con todas las fuerzas sea cual sea el resultado”.

Añade que “eso tiene una tarea larga y ardua de siembra pero ahora estamos empezando a ver frutos. Ahora hay unas expectativas desde el punto de vista del desarrollo industrial más interesantes para Segovia que en muchísimos años. En los 19 que llevo en el Ayuntamiento jamás había conocido expectativas de establecimiento de empresas, y por lo tanto de generación de empleo, tan interesantes como estamos viendo ahora”.

Dice Clara Luquero que esas expectativas en parte están ligadas al desarrollo del polígono industrial de Prado del Hoyo. Además, asegura que “estamos cooperando Ayuntamiento, Federación Empresarial Segoviana, Ministerio de Industria y Junta de Castilla y León para la implantación allí de un puerto seco, otro proyecto generador de empleo y, por lo tanto, con potencial de contribuir a fijar población. En esto vamos de la mano con la Junta porque es muy importante para el desarrollo económico de Segovia y lo es también para el de Castilla y León”.

Por otro lado, comenta que el técnico responsable del edificio CIDE (Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial) “el otro día me decía: alcaldesa, en este momento tenemos proyectos para llenar dos edificios, no uno”.