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La especialista de Medicina Interna, Inmaculada Fernández Galante, en el Hospital General. / NEREA LLORENTE

La consulta de seguimiento posCovid-19 ha atendido a cerca de 300 personas y ha dado 90 altas desde que se creó en mayo de 2020 en el Complejo Asistencial de Segovia. Estos datos son un reflejo de lo difícil que resulta liberarse de las secuelas de esta enfermedad ya que solo el 30 por ciento de los atendidos en la consulta que lleva la doctora Inmaculada Fernández  Galante ha conseguido estabilizar su situación hasta conseguir volver a la ‘normalidad’. No todo está solucionado con un test negativo o un alta hospitalaria. La batalla es larga, puede durar meses y en algunos casos ya se acerca al año. Para seguir sumando victorias trabaja Inmaculada Fernández Galante moviendo los hilos de una consulta interdisciplinar en la que intervienen profesionales de diferentes especialidades y de Atención Primaria.

Entre los pacientes en seguimiento hay personas que sufrieron la enfermedad en marzo de 2020 y  un año después “siguen con síntomas”. “Estoy viendo pacientes de la primera ola de marzo que siguen con el cansancio, la astenia y no se encuentran como para hacer la vida normal que hacían antes”, comenta la médico del Servicio de Medicina Interna del Complejo Asistencial.

Fueron los primeros arrollados por la explosión de la pandemia causada por una infección de la que aún quedan mucho por investigar pero de la que hace un año prácticamente no se sabía nada. Por eso el impacto que sufrieron fue muy fuerte y alcanza al estado físico pero también a la esfera emocional y psicológica. Fernández  Galante detecta que en estos primeros casos hay un componente multifactorial en el que entran en juego los efectos del aislamiento, el miedo a lo desconocido, el sufrimiento por la muerte de familiares, las incógnitas sobre la evolución de los procesos… “Todo eso crea un impacto emocional que hay que tener en cuenta — dice la responsable de la consulta posCovid—y hace que derivemos casos para una valoración psicológica y para que les ayude un psicólogo a gestionar todas esas emociones”.

La consulta posCovid pertenece al Servicio de Medicina donde se cita y hace una primera evaluación de los pacientes y su seguimiento. Según indique esta valoración se hacen interconsultas con el resto de especialidades. Principalmente, trabajan en red con neumólogos, cardiólogos,  otorrinolaringólogos, neurólogos y psicólogos aunque en estos servicios también tienen sus propios pacientes covid. Desde el inicio de la pandemia hasta finales de diciembre en el Servicio de Rehabilitación se han tratado 57 pacientes covid; y en Neumología hasta febrero se han atendido a 223, según informa la Gerencia de Asistencia Sanitaria.

Por la Consulta de seguimiento han pasado 300 pacientes y se han entregado 90 altas

Inmaculada Fernández Galante elogia la implicación de los compañeros tanto de Atención Especializada como de Atención Primaria. “Siempre hemos tenido una buena respuesta de los compañeros del hospital para la valoración de estos pacientes”. Habla en plural porque aunque ahora “por necesidades del servicio” está sola en la consulta específica, cuando empezó a funcionar contaba con otra compañera. “Con los médicos de Primaria la relación es muy fluida, hay muy buena comunicación y muy ágil”, dice Fernández Galante recordando que para todos lo importante son los pacientes y su mejoría.

El mayor número de los casos que recibe vienen derivados de los centros de salud, son pacientes ambulatorios que no han tenido un ingreso hospitalario, ni han estado en Unidades de Cuidados Intensivos. Los que han estado en UCI representan en torno al 30 por ciento de su agenda. Entre los pacientes que no han estado hospitalizados domina el grupo de personas de 40 años, los ingresados suben la media de edad pero en conjunto se queda por debajo de los 65 años. Es gente joven a la que le cuesta recuperar su salud. “Normalmente entre los cuatro y los seis meses los pacientes experimentan mejoría, salvo los procesos que están más estancados” comenta la internista reconociendo la alegría que siente cuando oye a un paciente decir “ya casi estoy haciendo vida normal” porque el comentario que más escucha es el contrario.

Cansancio persistente

Cansancio, ahogo y palpitaciones son los síntomas más persistentes. La mayoría de los pacientes posCovid presentan “cansancio intenso, muy extremo que limita su vida normal porque al mínimo esfuerzo que hacen tienen que parar y tumbarse”. Además tienen la necesidad de coger aire, la sensación de ahogo y taquicardias. Hay otro porcentaje que aparte de todo eso tienen despistes y dificultad para concentrarse que les genera inseguridad. En muchos persiste la falta del gusto y el olfato. Otros cuentan que sienten oleadas de síntomas, unos días se encuentran muy bien y de repente vuelven a recaer.

Los casos que han permanecido en UCI están dando gratas sorpresas porque “la evolución pulmonar no está siendo tan mala como preveíamos cuando mirábamos las radiografías de los ingresados”, dice Fernández Galante indicado que en aquellos que no tenían patología previa “escasamente vemos secuelas pulmonares”, si bien la especialista de Medicina Interna considera que las conclusiones más precisas las tienen los neumólogos. En todo caso no hay que olvidar, las secuelas de permanecer en cama durante un tiempo prolongado, las polineuropatías del paciente crítico y el proceso de rehabilitación motora por el que muchos tienen que pasar.