Los estudiantes segovianos volvieron a responder a la llamada a la participación en el ‘bocata solidario’ de Manos Unidas. / NEREA LLORENTE
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Un bocadillo, una botella de agua, un banco o similar para disfrutar con amigos de la inusualmente agradable mañana de viernes en Segovia y, como fin último, ayudar a alcanzar los proyectos que Manos Unidas se ha planteado para este año 2020.

Con estos ingredientes, cientos de personas acudieron ayer a la llamada del ya tradicional ‘bocata solidario’ que la ONG organiza año tras año con motivo del Día del Ayuno Voluntario. La novedad este año radicaba en la localización, con el campus María Zambrano de la UVa dando paso a la Academia de Artillería, donde los voluntarios, sin los que este tipo de iniciativas nunca es posible, repartían los cerca de 2.000 bocadillos que llevaban preparando desde las primeras horas de la mañana. La exposición ‘La mujer en el siglo XXI’, que apura sus últimas fechas en la provincia antes de poner rumbo a Mallorca, también captó la atención de los asistentes solidarios.

El trabajo impagable de los voluntarios, con especial mención a los alumnos del colegio Claret, así como la colaboración de bares, fábricas de embutido, panificadoras y embotelladoras de agua, permitió disfrutar de una agradable comida para dar inicio a la campaña de Manos Unidas ‘Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú’, con la que la delegación segoviana pretende llevar a cabo cuatro proyectos en India, Guatemala, Filipinas y Uganda. Para alcanzar los objetivos, los distintos arciprestazgos llevarán a cabo más de una treintena de actividades de sensibilización y financiación.