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Un interno del Centro Penitenciario de Segovia fue hallado muerto en el interior de su celda el pasado 1 de enero por causas naturales, según informó la Asociación de Trabajadores Penitenciarios Tu Abandono Me Puede Matar, que ha denunciado en una nota de prensa “la alarmante falta de personal de vigilancia y sanitaria” en la cárcel de Segovia.

La asociación relata que el interno, de 53 años de edad, fue encontrado en el interior de su celda durante el recuento de la mañana en el módulo 2 y al no reaccionar a las llamadas de los funcionarios fue trasladado rápidamente a la enfermería por varios funcionarios e internos.

“Una vez allí todavía con vida, y ante la ausencia del médico, ha sido un funcionario quien ha realizado el masaje cardiaco hasta la llegada de una unidad del 112, que no pudo sino certificar su muerte”, asegura la asociación, que precisa como la causa próxima de la muerte una insuficiencia cardiaca.

Tu Abandono me Puede Matar lamenta “la alarmante falta de personal de vigilancia y sanitaria que provoca una deficitaria atención a la población reclusa, a pesar de la profesionalidad y esfuerzo de unos trabajadores desbordados, sin medios materiales adecuados, mal pagados y en muchos casos perseguidos con expedientes disciplinarios o cambios de servicio por el mero hecho de denunciar estas carencias ante la opinión pública.

Por su parte, desde Instituciones Penitenciarias se reconoce la existencia del incidente, y el departamento de prensa precisa que aún no se han determinado las causas de la muerte del recluso, a la espera del preceptivo informe forense. Asimismo, señalan que el centro penitenciario cuenta con un facultativo y un ATS de guardia las 24 horas del día, por lo que la asistencia sanitaria “está garantizada”.

 

Roban en el Mesón de Cándido el medallón de Mesonero Mayor

La familia Cándido, propietaria del emblemático restaurante segoviano del mismo nombre, ha denunciado ante la Policía Nacional el robo de la réplica del medallón de Mesonero Mayor de Castilla de una vitrina del local durante la noche del 31 de diciembre.
Según ha confirmado el nieto del mesonero que dio fama al restaurante en los años treinta, Cándido López Sanz (1903-1992), la réplica de oro fue sustraída durante la pasada nochevieja de la vitrina donde lucía en el local desde hacía muchos años. El nieto del mesonero, también de nombre Cándido, ha manifestado a Efe que se trata de un episodwwio “muy desagradable” para la familia y no ha querido hacer más valoraciones al respecto porque, en su opinión, esto supondría dar publicidad a los responsables, cuya identidad se desconoce por completo.
Cándido ha informado de que el medallón original, un reconocimiento refrendado por el rey Juan Carlos I, se encuentra a buen recaudo de la familia.
El origen del título se remonta a 1949, cuando un grupo de intelectuales y periodistas liderado por el político segoviano Francisco Guillén Salaya, la Cofradía de los Doce Apóstoles, otorgó este credencial al mesonero.
Coincidiendo con el ochenta cumpleaños del hostelero, el entonces rey Juan Carlos I refrendó el título, según la fundación Cándido Mesonero Mayor de Castilla.