Señalización horizontal del Carril City en el barrio de Santa Eulalia, en sentido contrario al de la circulación. / Nerea Llorente
Señalización horizontal del Carril City en el barrio de Santa Eulalia, en sentido contrario al de la circulación. / Nerea Llorente

El vehículo que utiliza de manera única combustibles fósiles está llamado a ser el feo de la película de la movilidad urbana de un futuro no tan lejano. Al menos, así lo sostienen desde el gobierno municipal. La alcaldesa, Clara Martín, señala que en la pirámide de esa nueva movilidad los vehículos privados a motor deben ceder la prioridad, en primer lugar al peatón en los lugares indicados para este y después a los de emergencias y transporte público pero también a los vehículos de movilidad personal (bicicletas, patinetes y asimilados).

“Quiero insistir en que realmente hay que hacer un cambio de mentalidad. Es incuestionable que no solo Segovia, sino todas las ciudades españolas, y europeas, se adaptan con cambios en la movilidad teniendo siempre como prioridad al peatón, que al final es el más vulnerable y el siguiente eslabón es el de los ciclistas y usuarios de patinetes. Ahora mismo no tenemos soluciones para estos últimos en el tráfico de la ciudad y eso es lo que estamos haciendo con las nuevas medidas que se están tomando”, afirma Martín.

La regidora segoviana considera que la moción que ha anunciado el grupo del PP en el Ayuntamiento para suspender el carril bici en ejecución es oportunista —teniendo en cuenta las críticas de algunos vecinos en barrios como Santa Eulalia— y acusa al portavoz de los populares, Pablo Pérez, de lanzar acusaciones sin datos técnicos y sin tener un conocimiento en profundidad.

Martín añade que el gobierno municipal está muy seguro del proyecto que está desarrollando y recuerda que, junto con la segunda fase, todavía sin licitar, cuenta con una subvención de fondos europeos de 3,4 millones de euros (sumando otras actuaciones). Ese dinero, dice, conllevaría la devolución íntegra de ese dinero si no se lleva a cabo la infraestructura.

En definitiva, la alcaldesa reitera que la nueva movilidad “ha llegado para quedarse” y Segovia podrá contar, cuando se desarrolle la segunda fase del proyecto Carril City con una red de 26,7 kilómetros en recorridos adaptados para vehículos de movilidad personal.

Admite que la puesta en marcha “seguramente sea para todos compleja, porque es algo a lo que no estamos adaptados” y apunta que lo recomendable es que todos, especialmente los conductores, “refresquen la normativa que determina que hay que dar prioridad tanto a los peatones como a los vehículos de movilidad personal”, teniendo en cuenta que el carril bici transcurre por vías donde la velocidad estará limitada a 20 ó 30 kilómetros por hora.

Garantías

Por su parte, el concejal de Obras, Servicios e Infraestructuras, Miguel Merino, indica que desde el Ayuntamiento “tratamos de gobernar para todos, desde el que va andando al que quiere ir en bici, en transporte público o utiliza su coche. Lo hacemos pensando en todos ellos y para que circulen por la ciudad con las mayores garantías posibles. Para hacer eso, lo que hemos hecho ha sido recurrir a consultores especializados en movilidad urbana y alternativa para tratar de generar flujos”.

Merino dice entender que los cambios, y más en el contexto de la movilidad urbana, generan dudas sobre la seguridad y otras cuestiones, e incluso crispación, pero responde que ante estas situaciones, el Ayuntamiento de Segovia, y la consultora de movilidad, han tenido en cuenta las características de la ciudad pero también otras experiencias.

Muestra imágenes de París con vehículos de movilidad personal en sentido contrario en calles sin un carril bici propiamente dicho y, en España, hay un sistema similar en Vitoria. Mantiene, además, que en Madrid, gobernada por el alcalde del PP José Luis Martínez Almeida, la ordenanza de transporte y movilidad reconoce en su artículo 169 que en determinadas calles de plataforma única y límite de velocidad de 20 kilómetros / hora, bicicletas y patinetes “siempre podrán ir en contrasentido” aunque no dispongan de señalización específica.

Plazas de aparcamiento

El concejal de Obras, Servicios e Infraestructuras, Miguel Merino, mantiene que la supresión de plazas de aparcamiento por la implantación de un recorrido del proyecto Carril City no ha llegado a la cifra de 86 “como se ha llegado a decir”, y explica que en la avenida de la Constitución, en la zona del recorrido de subida había efectivamente 86 plazas en batería y ahora hay 51 en línea, además de otras tres para vehículos de personas con movilidad reducida.

En la plaza de Santa Eulalia han sido nueve las plazas suprimidas con este proyecto pero el edil socialista indica que “se han recuperado once en la parte alta de la avenida de la Constitución, dos de ellas para vehículos de personas con movilidad reducida, otras seis en la calle de Alonso Sánchez Coello y tres en la calle de la Dehesa”.

Anuncia la creación de tres plazas más en la calle de María de Pablos y otras cinco en la plaza de Carrasco “en los próximos meses”.

Cuando se dio a conocer el proyecto el año pasado también informó de creación de aparcamientos adicionales en la calle de Agapito Marazuela pero ahora ha informado de que esas once plazas “trataremos de recuperarlas en lugares aledaños” y mantener el estacionamiento en línea en la citada vía que ahora está todavía pendiente del asfaltado de uno de sus tramos tras las obras de renovación de redes y pavimento.