Un estudiante alojado en The Factory, con mascarilla. / NEREA LLORENTE
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Desde que el jueves por la tarde se confirmase el primer caso de coronavirus en Segovia no ha habido un tema que haya acaparado más conversaciones en la ciudad.

Uno de los ‘puntos calientes’ es la residencia de estudiantes The Factory, ubicada en el barrio de San Lorenzo, donde su aloja el estudiante italiano contagiado. Tras conocerse el positivo el jueves por la tarde, las autoridades sanitarias se presentaron para dar unas primeras indicaciones a la gerencia del establecimiento que fueron trasladadas al resto de ocupantes de las más de cien habitaciones individuales existentes.

De hecho, un pequeño porcentaje de residentes optaron por hacer las maletas y marcharse de la ciudad, si bien lo más habitual entre los que tiene amigos en Segovia fue pasar la noche en sus casas.

La residencia, en consonancia con los protocolos del Ministerio de Sanidad y la Junta de Castilla y León, no ha impuesto ninguna limitación de movimientos a sus usuarios, que desde el primer momento han podido hacer una vida normal, entrando y saliendo del edificio a su antojo, si bien los que optaban por marcharse fuera de Segovia tenían que dejar sus datos de contacto por si eran requeridos para alguna situación, como así fue una vez que el Servicio Territorial de Sanidad aplicó el sistema de vigilancia epidemiológica. Además, se han colocado carteles informando de la importancia de llamar al teléfono habilitado por Sacyl en caso de notar alguno de los síntomas de la enfermedad.

Entre los que optaron por quedarse, la mayoría, se podían ver algunas mascarillas, si bien eran minoritarios los estudiantes que optaban por salir con ellas a la calle. De hecho, pese a que llevan varias semanas agotadas en las farmacias de la capital, no es habitual ver personas usándolas.

Sin limitaciones

La situación era muy similar en IE University, si bien se notaba un descenso en el número de alumnos presentes mayor a otros viernes. “No se nota que haya pánico, pero sí que hay menos gente que un día normal”, aseguraban Alejandra y Lucía, dos estudiantes de Ciencias Sociales y Diseño que no conocen al italiano infectado.

“Ha sido un día normal, la universidad no nos ha puesto ningún tipo de límite, hemos podido dar las clases sin contratiempos. Sí nos han pedido que nos lavemos más las manos, que nos tapemos si tosemos y que llamemos a los números de teléfono si tenemos algún síntoma y hemos estado en contacto con alguien que haya podido estar en los países afectados”, añadían antes de reconocer que sí les habían pedido que no salieran de Segovia si no era necesario.

En los mismos términos de expresaban Humberto y Juana, también estudiantes de IE University, que ponían en valor las decisiones tomadas por el centro educativo tras conocerse la noticia. “Nos han enviado un comunicado para tranquilizarnos. Están manejando bien la situación, sin crear una situación de psicosis innecesaria que afecte tanto a la comunidad educativa como a la ciudad de Segovia. Sólo nos han pedido que tengamos prevención, que nos lavemos bien las manos y que usemos mascarilla si vamos a algún sitio con gran afluencia de personas, como un aeropuerto”, añadían.