Las cinco piezas de cerámica, creadas por Daniel Zuloaga a principios del Siglo XX, que fueron subastadas en mayo en la sala Ansorena de Madrid. / E. A.

El Ministerio de , a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, al frente de la cual se encuentra el segoviano Isaac Sastre de Diego, ha ejercido el derecho de tanteo sobre un lote de cinco piezas de cerámica, de principios del siglo XX, cuyo autor es el ceramista Daniel Zuloaga, que estaba afincado en la ciudad, donde tuvo su taller en la iglesia de San Juan de los Caballeros, hoy Museo Zuloaga gestionado por la Junta de Castilla y León.

La adquisición de estas cinco piezas: tres platos (uno de mayor tamaño) una placa y un jarrón de 17 centímetros con decoración de paisajes de Segovia y en donde, salvo en una, aparecen figuras de personas humildes vestidas con trajes de labriegos, principalmente, se ha realizado conjuntamente con la de la fotografía ‘Marilyn in Vogue', tomada el 15 de septiembre de 1962, cuyo autor es Bert Stern y pertenece a la edición de 2003.

Por ambos lotes, el Ministerio ha acordado abonar a la empresa subastadora 3.000 euros más los gastos inherentes.

La subasta se llevó a cabo en la sala Ansorena de Madrid el 9 de mayo pero la propuesta de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes se ha publicado esta semana en el Boletín Oficial del Estado.

Los responsables de Cultura han decidido depositar estos objetos de en el Museo del Traje (Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico), que tiene su sede en la avenida de Juan de Herrera número 2, en Madrid.

Daniel Zuloaga (Madrid, 1852 – Segovia, 27 de diciembre de 1921) es para muchos expertos el primer ceramista español considerado artista, muy famoso en su época y con una extensa obra repartida por toda España y también en diferentes países de Europa, ya que participó en exposiciones internacionales. Sin embargo, los expertos también coinciden en que su legado está poco reconocido, en general y muchas de sus obras, incluso murales, aparecen con frecuencia en subastas de arte.

En Segovia, un gran coleccionista de su obra era el empresario hostelero Eluterio Laguna.