Fernando Vela Orsi, en el Hotel Mirasierra de Santo Tomé del Puerto.

El domingo 7 de marzo murió en Madrid, a los 88 años, el arquitecto Fernando Vela Orsi. Aunque nacido en la capital de España, mantuvo siempre, como segoviano de corazón, una estrecha vinculación con nuestra provincia, en la que pasó los años de su infancia y su primera juventud, pues su padre, el burgalés Florencio Vela Arroyo, ejerció como farmacéutico en la localidad de Boceguillas desde 1932.

Culminó sus estudios de Bachillerato en el madrileño Instituto de San Isidro y comenzó su formación en la Universidad Central en el año 1950, matriculándose en la Facultad de Ciencias y preparando simultáneamente su ingreso a la Escuela Superior de Arquitectura en la academia López-Izquierdo, donde aprendió dibujo y pintura con profesores extraordinarios, de entre los que es obligado destacar al pintor Eduardo Santonja Rosales.

Se tituló como Arquitecto en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, en la que también se doctoró en 1968

Se tituló como Arquitecto en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, en la que también se doctoró en 1968, y tuvo oportunidad de desarrollar una extensa carrera como profesional independiente desde mediados de los años 60, compartiendo estudio con los arquitectos José Martín-Crespo, primero, Francisco Javier Elizagaray, más tarde, y finalmente con Antonio Vela Cossío, uno de los seis hijos fruto de su matrimonio con Mercedes Cossío.

Integrante de una generación de arquitectos marcadamente comprometida con el alcance social del ejercicio de la profesión en una etapa crucial para el progreso y la transformación de España, fue autor de más de mil proyectos de arquitectura, representativos de una variada multitud de tipologías. Participó, además, como miembro de un prestigioso equipo de urbanistas en la redacción de Planes Generales, Planes Especiales y Normas Subsidiarias por todo el territorio nacional. El Plan General de Ávila (1970), redactado para el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, el Plan Parcial de ‘El Carrascal’ de Leganés (1970), el Plan General del Casco Histórico de Zaragoza (1980) o las normas provinciales de León (1991) son muestras representativas de una labor de planeamiento urbano que, en muchos casos, aún se encuentra vigente.

De sus primeros trabajos como arquitecto, en colaboración con José Martín-Crespo, puede destacarse la Unidad Vecinal Autónoma de Villaverde en Madrid (1967), distintos proyectos de vivienda colectiva en Getafe y numerosos trabajos en Boadilla del Monte, donde proyectó y dirigió la construcción del Club Hípico ‘Las Lomas’ (1971), el nuevo Ayuntamiento (1975) o el convento de Carmelitas Descalzas de la Encarnación y San José (1976), entre muchos otros. De este período hay que señalar su colaboración con la empresa FERSA, con la que intervino en el ‘Parque Ondarreta’ de Alcorcón (Madrid), en un conjunto residencial de la Avenida de Valladolid (Madrid) y en la construcción de varios edificios de apartamentos en la estación de esquí de La Pinilla (Segovia). Proyectó y dirigió obras en el campo de la construcción industrial, la hostelería, los equipamientos, la arquitectura escolar…, además de ejecutar algunas obras singulares, como la Biblioteca ‘Miguel de Cervantes’ de Pozuelo de Alarcón (1988), en colaboración con Javier Elizagaray.

Una parte muy importante de su actividad profesional la llevó a cabo en la provincia de Segovia, de la que hay que destacar su papel decisivo en la creación de la cooperativa ‘San Antonio’ de Boceguillas

Una parte muy importante de su actividad profesional la llevó a cabo en la provincia de Segovia, de la que hay que destacar su papel decisivo en la creación de la cooperativa ‘San Antonio’ de Boceguillas (1969), una iniciativa social que permitió la construcción, en dos etapas, de las primeras 46 viviendas de Protección Oficial en el municipio. Es también el autor de las casas consistoriales de Boceguillas (1978) y de Barbolla (1986), y diseñó las reformas de las plazas mayores de estos dos municipios, a las que se añadirían muchas obras y rehabilitaciones de edificios municipales en otras localidades del nordeste de la provincia, como Carabias, Cedillo de la Torre, Navares de las Cuevas, Sequera de Fresno o Villafranca del Condado, además de los numerosos proyectos, sobre todo de vivienda, que llevo a cabo en los municipios de Sepúlveda y de Riaza.

Sin embargo, si hubiese que destacar un ámbito manifiesto de desempeño profesional como arquitecto en la provincia de Segovia ése sería, sin duda, el de la Restauración del Patrimonio Arquitectónico, un campo de trabajo al que se entregó con una responsabilidad personal inquebrantable. Proyectó y dirigió las restauraciones integrales de las iglesias de Ciruelos de Pradales, Castillejo de Mesleón, El Olmo, Sotos de Sepúlveda, Fresno de la Fuente, Alquité, Riofrío de Riaza y Madriguera, así como la de la ermita de Nuestra Señora de Hontanares. En la iglesia de Nuestra Señora del Manto de la villa de Riaza llevó a cabo la rehabilitación de la torre y el sotacoro, donde se instaló la colección parroquial de Arte Sacro que se encuentra abierta al público en la actualidad.

Desarrolló, además, proyectos de restauración parcial en muchos otros templos, como el de Nuestra Señora del Rosario de Boceguillas, Aldeanueva del Campanario, Barbolla, Becerril, Cascajares de Fresno, Cerezo de Arriba, Navares de las Cuevas o Sequera de Fresno, así como en las ermitas del Santo Cristo del Corporario de Castiltierra y de Nuestra Señora del Lirio en Honrubia de la Cuesta. También se ocupó de la rehabilitación de otros edificios históricos, como la Torre de Santo Tomé del Puerto o la antigua casa cural de Grajera, acondicionada como casa rural, y de muestras modestas, pero muy representativas, del Patrimonio de la Tradición, como la fragua y el potro de herrar de Castillejo de Mesleón. La rehabilitación de la antigua casa rectoral de Boceguillas, un edificio de mediados del siglo XVIII en el que se encuentra instalado el Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional, constituye un buen testimonio de su larga trayectoria como arquitecto, presidida siempre por su firme compromiso ético al servicio de las Instituciones y de la Comunidad. Sirvan estas palabras de merecidísimo recordatorio a su obra y a su memoria.


Jaime de Hoz Onrubia, Subdirector del Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional (CIAT)