Felizmente numerosa

La familia Postigo Pich, de origen segoviano, transmite en un libro las claves para disfrutar de un hogar lleno de vitalidad y cómo hacer frente a las dificultades.

No debe ser fácil desenvolverse en la vida teniendo a su cargo a 16 hijos. Pero hay quien tiene la fuerza para hacerlo. Es el caso de la familia de Rosa Pich-Aguilera Roca y José María Postigo. Ella, de Barcelona, trabaja en una empresa de marketing a tiempo parcial; él, consultor de una empresa cárnica, es de Cantimpalos. Se conocieron en un congreso en Valencia. “Nos casamos jóvenes, ilusionados, un poco locos la verdad, pero con ansias de vivir y de luchar para salir adelante”, indica Rosa, la novena de una familia de 16 hermanos. Chema es el séptimo de 14, quizá por eso tenían tan claro desde un principio que ellos querían formar una familia numerosa.

Rosa y Chema han visto cumplida su ilusión de tener una familia numerosa. “Es verdad que los médicos decían que si de tres habían nacido mal los tres, para los próximos había muchas probabilidades”. Sin embargo, ellos no desistieron, decidieron volver a intentarlo, y ahora disfrutan de quince hijos, el mayor de 20 años, y el más pequeño de 4.

Uno de los secretos de Rosa y de su familia para afrontar los duros golpes que les ha deparado la vida es su fe. “Tengo una fe vivida, gracias a Dios, porque si no, no hubiésemos podido soportar la muerte de estos dos hijos en cuatro meses.

Además ahora ha escrito un libro, que se ha editado hace sólo tres semanas y ya se ha vendido más de 2.000 ejemplares. Está pensando en presentarlo en Segovia a finales de este mes, aprovechando una reunión familiar.

Con el titulo ‘¿Cómo ser feliz con 1, 2, 3… hijos?’ el libro se gestó tras una reflexión de regreso de un seminario en Dubrovnik, Croacia, en el que Rosa había estado ayudando a otras personas a cómo ser mejores padres. “Me dije, si escribo un libro podemos ayudar a mucha a gente que con un hijo se desespera, que no saben cómo hacer, porque hoy en día los padres hacen carrera universitaria y un master, saben mucho de su trabajo pero de lo de ser padre y madre… pues no, y esto se aprende siendo padre y madre”.

“Está escrito con el corazón”, confiesa la madre de este ‘hijo número 19’.