Fallece Guillermo Herrero García, el eterno librero de la Calle Real

Hijo y nieto de libreros, contribuyó al auge de la Libreía Cervantes, símbolo cultural de la ciudad, donde trabajó durante más de 70 años

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Guillermo Herrero García, el eterno librero de la Calle Real, falleció ayer en Segovia, a los 87 años, de los que casi 75 pasó en el negocio familiar, fundado por su abuelo, Cándido Herrero Bernal, en 1906. Nieto e hijo de libreros, Herrero siguió la estela de sus mayores, entrando a trabajar en Librería Cervantes siendo adolescente, con 13 años, en una época difícil, la de la posguerra, en la que conseguir los libros demandados por el público no resultaba nada sencillo.

En su juventud, viendo el auge que tomaba el turismo, publicó Monumentos de Segovia, una pionera guía turística en la que desfilaban, con breve explicación, los principales atractivos de la ciudad. Ya en los años 70, Herrero promovió la construcción de la ‘nueva’ Librería Cervantes en el mismo solar que ocupaba el antiguo edificio, en el número 14 de la calle Cervantes, abriendo sus puertas el remodelado establecimiento en 1975.

En ese momento de cambio, de apertura, Herrero apostó por impulsar la Feria del Libro de Segovia, que en sus primeras ediciones tuvo lugar en el Paseo del Salón.
Tras el fallecimiento de su padre, en 1978, Herrero logró dar un nuevo impulso a la librería, empezando a vender souvenirs propios, como las típicas gomas de borrar ‘gordas’, que despachó a miles de visitantes de los cinco continentes.

Herrero insufló su personalidad a su librería, convertida desde entonces en uno de los comercios más pintorescos de Segovia. Paralelamente, fruto de sus profundas creencias y su amor a la provincia, en los años 80 inició la aventura editorial de Librería Cervantes, que da cabida a cerca de 20 títulos, de temática religiosa o sobre la historia de Segovia.

En 2010, en reconocimiento a la dilatada trayectoria de Librería Cervantes, Herrero recogió el prestigioso premio Marqués de Lozoya, a la mejor tarea cultural, otorgado por el Centro Segoviano de Madrid.

En otro orden cabe destacar que Herrero fue uno de los fundadores, en 1998, de la Hermandad de Santa Columba, cuya finalidad no era otra que la mantener vivo el recuerdo de la antigua parroquia situada junto al Acueducto.