Expertos piden más medidas que ayuden a la implantación de empresas en el medio rural

Las jornadas CyL-HUB ponen de manifiesto la oportunidad que tiene Segovia por su cercanía a Madrid como gran mercado económico y social

Los miembros de la mesa sobre Economía Social, con la directoral general de la Junta, Emma Fernández, como moderadora .

Las oportunidades que brinda a Segovia su cercanía con Madrid chocan en ocasiones con las dificultades que entraña la burocracia y la ausencia de facilidades por parte de las administraciones públicas para quienes quieren emprender algún negocio.
Fue esta una de las conclusiones extraídas de la primera jornada sobre emprendimiento que se desarrollan en la ciudad de Segovia dentro del foro CyL-HUB que financia la Unión Europea con fondos Next Generation, y que concluyen hoy jueves en el Centro Cultural Antigua Cárcel.

Representantes de empresas pertenecientes a sectores diversos se dieron cita en el campus universitario María Zambrano de Segovia, para exponer su visión de la situación actual del empresariado.

En una de las mesas redondas, Alicia Belenguer, codirectora y fundadora del espacio de coworking El Arco 75, se mostró convencida de que la proximidad a Madrid que tiene Segovia es “una gran oportunidad”. Destacó como atractivos de la ciudad del Acueducto, su “entorno singular”, el “turismo cultural consolidado”, la existencia de “pequeños mercados que permiten arrancar para experimentar nuevos proyectos”. Y enmarcó a Segovia en la definición de “ciudades de 15 minutos” que permiten rápidos desplazamientos internos.

Aurea Juárez, CEO de Cartonajes Juárez, también señaló que en Segovia se pueden buscar “todas las oportunidades”. Recordó que gracias a iniciativas privadas, la provincia de Segovia es líder en ciertas actividades industriales que no tendrían necesariamente que ubicarse aquí. Citó el ejemplo de las empresas dedicadas a producir material de higiene femenina. Drylock y Ontex son dos empresas que hacen de Segovia la primera provincia en este ámbito fabril, con una alta facturación y elevado volumen de empleo. Contrasta con la necesidad que tuvo en otro tiempo la Real Fábrica de Cristales o la fábrica de loza de los Gil Vargas. Éstas sí requerían situarse cerca del lugar de extracción de materias primas, como el feldespato y la madera para producir. Hoy, las nuevas tecnologías hacen menos dependientes los emplazamientos de las empresas.

REIVINDICACIONES

Pero Aurea Juárez fue la más reivindicativa a la hora de demandar facilidades a las administraciones. Dijo que fallan algunos principios como los de “objetividad”, “eficacia” y “coordinación” a la hora de llevar a cabo proyectos. Basada en su experiencia como empresaria, Juárez puso varios ejemplos, y citó el polígono industrial de Los Hitales en Bernuy de Porreros. Puso a este municipio como ejemplo de la buena gestión administrativa y aprovechó para “felicitar su comportamiento”.

En el lado opuesto colocó a Segovia capital, donde el retraso en la puesta en marcha del edificio para emprendedores, conocido como CIDE (Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial) ha hecho a varias empresas abortar su idea de implantarse en este inmueble, que sigue terminarse.

NUEVAS TECNOLOGÍAS

El papel que desempeñan las nuevas tecnologías puede resultar clave para la implantación de empresas. Pero también causar el efecto contrario, según se comentó ayer.
Para Aurea Juárez, la llegada del fax en su día fue “algo maravilloso” para su sector, el de los cartonajes y el transporte. Sin embargo, estima que la excesiva burocracia supone hoy muchas trabas a la iniciativa privada. Puso como ejemplo la ‘cita previa’ como forma de “complicarnos la vida” a los ciudadanos que antes nos atendían en un mostrador “cuando llegábamos” a él. Aseguró que en la actualidad las instituciones públicas están llenas de “ordenadores, pero sin gente que los atienda”.

Otra visión distinta mostró María Arribas, de la compañía tecnológica Qaleon, dedicada a análisis masivos de datos para “ayudar a las empresas a tomar sus propias decisiones”. Destacó la importancia de tener buenas comunicaciones para crear empresas y defendió su uso para llevar a cabo tareas como la teleasistencia sanitaria, las operaciones bancarias online, o la mejora de la gestión en ámbitos como la agricultura y la ganadería a través de drones “que permite predecir el rendimiento que va a tener en una explotación con análisis previos”. “Acceder a la innovación y a la información es una gran oportunidad”, resumió.

En una línea parecida estuvo la periodista y empresaria María Coco, de Audacia Comunicación y de Sushicatessen. Recordó que hoy es posible trabajar para muchos sectores desde una pedanía de diez habitantes. Pero se necesita estar bien conectado a internet. A veces se dispone de fibra óptica, pero se pasan meses sin engancharla a la red, ironizó.

También defendió las oportunidades que tiene Segovia por su cercanía a Madrid. Sobre todo se mostró orgullosa de ser empresaria por la “libertad que da tener tu propia empresa”. Recordó además que para ser emprendedora no se precisa de grandes inversiones ni de que haya amplios polígonos industriales.

A favor de la cultura del esfuerzo

Algunos de los ponentes de las jornadas de ayer criticaron la puesta en marcha de medidas que a su juicio, desincentivan la cultura del esfuerzo laboral y el emprendimiento. Los cheques económicos y ‘subsidios’ aprobados por el Gobierno reducen las posibilidades de creación de empresas, dijeron.

Aurea Juárez se refirió a los denominados “cheques” que permiten recibir una cantidad económica “por no trabajar”. Consideró que debe impulsarse “la satisfacción del trabajo bien hecho” porque, a su juicio, “eso es lo más grande”. Invitó a los estudiantes a probar otras alternativas distintas a preparar unas oposiciones. Dijo que ella encuentra más atractivo ser empresaria que funcionaria. “Poder iniciar algo nuevo, que puede crecer más o menos, es más satisfactorio que opositar”, dijo y aseguró que en los comienzos siempre es posible encontrar el apoyo de otros empresarios.

En parecidos términos habló el gerente de la Unión Regional de Cooperativas Agrarias de Castilla y León (Urcacyl), Jerónimo Lozano, quien recordó que muchas empresas sufren serias dificultades para encontrar trabajadores, tanto con titulación universitaria (economistas, agrónomos, veterinarios…), como básicos (tractoristas, pastores, operarios). “Hay oportunidades de trabajo en Castilla y León”, dijo. También consideró negativa la existencia de “subsidios” que invitan “más a no trabajar que a optar a un empleo”.
Javier Alonso, director de la Unión de Cooperativas de Trabajo de Valladolid (Uctava) destacó las ventajas que tienen este tipo de sociedades, pero lamentó que sea un modelo de empresa “muy poco conocido” entre quienes quieren emprender.

La economía social como localización de industrias

La directora general de Economía Social y Autónomos de la Junta de Castilla y León, Emma Fernández, destacó el empuje que últimamente está tomando la economía social, con el incremento de empresas vinculadas a este sector.

Recordó que este tipo de sociedades persiguen la justicia social y la equidad, además de la rentabilidad económica que buscan todas las iniciativas empresariales.

Consideró que a este empuje está ayudando la regulación normativa y las subvencionesque desde las administraciones se destinan. Pero sobre todo destacó que son “una herramienta de anclaje de la población al territorio”. Añadió también que la mayoría se enclavan en el entorno rural.

En la misma línea habló el gerente de Urcacyl, Jerónimo Lozano, quien destacó que la asociación que él representa agrupa a 40.000 socios de Castilla y León, con 3.500 trabajadores y una facturación de 3.200 millones de euros. Dijo que muchas son pequeñas empresas, pero que resaltan dos por su volumen: Cobadú, en Zamora; y Copiso en Soria; ambas vinculadas al mundo agropecuario.

Ensalzó el papel que desempeñan las cooperativas como empresas cuyo capital es cien por cien del sector y del territorio. Y recordó que los resultados económicos revierten entre los socios en ‘retornos cooperativos’.

Lozano afirmó que el mundo empresarial de Castilla y León necesita de más cuidados por parte de las administraciones para afrontar el reto demográfico. Propuso para ello incentivos fiscales como exenciones, que los jóvenes valoren el medio rural como algo positivo, y compromisos personales y medidas que apoyen la natalidad y el aumento de la población en el medio rural.