La Alhóndiga, llena de público en la jornada de ayer sobre 5G. / Nerea Llorente
La Alhóndiga, llena de público en la jornada de ayer sobre 5G. / Nerea Llorente
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Los expertos nacionales pertenecientes al ‘Comité Científico Asesor de Radiofrecuencias y Salud’ (CCARS) que ayer asistieron a la jornada ‘Una visión científica de la tecnología 5G’, organizada por el Ayuntamiento de Segovia, coincidieron en señalar que, a fecha de hoy, “no hay evidencia” de que por debajo del límite establecido en la normativa sobre exposición a campos electromagnéticos se produzcan efectos nocivos para la salud humana.
Miguel Ángel García, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y secretario general del CCRAS, quiso aclarar que España cuenta con una normativa que debe cumplir cualquier tecnología inalámbrica que se implante y, por tanto, el 5G tendrá que hacerlo. Profundizando en ese asunto, García indicó que tal normativa está basada “en una serie de estudios científicos aprobados y avalados por la Unión Europea”.

Este científico aseguró también que, siempre que se llevan a cabo investigaciones se aplica el ‘principio de precaución’, reiterando que por debajo de los niveles de exposición a campos electromagnéticos, “no hay evidencia de efectos malos para la salud”. Además, reveló que las compañías operadoras suelen implantar unos niveles todavía más bajos a los legales, “entre un 1 y un 3 por ciento”.

García relató la evolución sufrida por el teléfono en los últimos años, recordando que ha pasado de ser únicamente un útil para llamar a permitir también mandar mensajes de texto o enviar fotos. “Ahora ya también sirve para pagar en las gasolineras”, agregó, pronosticando que, en breve, “permitirá hacer más cosas” como conectarse con el vehículo. Reconoció que él no es experto en funciones de teléfonos móviles, e incluso admitió que le cuesta “mucho” manejar el suyo, para a continuación decir que sus dos compañeros en la jornada de ayer —Javier Lafuente y Antonio Hernando— “de lo que entendemos es de campos electromagnéticos y efectos biológicos”.

críticas En relación a las críticas vertidas desde la Plataforma Stop 5G Segovia, cuyos integrantes restan credibilidad al CCRAS, por “falta de independencia”, García no quiso entrar al trapo. “No voy a valorar esas declaraciones; yo me dedico a la ciencia, y lo que digo lo soporto con datos, con números y con cálculos; más allá de eso no voy”. En cualquier caso, sí quiso apuntar que los tres ponentes en la jornada de ayer, “llevamos toda la vida en la función pública; en concreto en hospitales, en la universidad y en el CSIC, y los tres con oposición ganada”.

Por su parte, Hernando, cuando fue preguntado su podía garantizar la seguridad para la salud humana con el 5G indicó, visiblemente molesto, que él “como científico que soy, no puedo certificar nada”. “Los científicos —añadió— no podemos decir que haya nada seguro, porque la ciencia tiene su fuerza en la fragilidad, es abierta a corregirse con las observaciones”. En consonancia con lo declarado por García, Hernando recalcó que “no hay pruebas de que por debajo de los límites que marca la ley haya daños evidentes”. Y añadió: “Si un día se ve que hay daños pues habrá que cambiar las leyes”. Para acabar, Hernando declaró que “quienes dicen que el CCRAS está vendido tiene que explicar por qué sostienen eso”.