Éxito académico en doble confinamiento

Un interno del centro penitenciario saca el título de Bachillerato a pesar de las dificultades añadidas que ha traído el estado de alarma de la pandemia

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Un interno del Centro Penitenciario de Segovia ha obtenido el título de Bachillerato, superando las dificultades que para todos los estudiantes ha traído la pandemia del Covid-19 y que en su caso se acentúan y se suman a los condicionantes que tiene la cárcel. El bachiller M.A. ha sacado su título viviendo un doble confinamiento.

Hace cuatro años decidió que quería retomar sus estudios y comenzó a cursar Bachillerato a distancia. Consciente de que compaginar estudios y trabajo en el centro penitenciario no iba a ser fácil, planificó sus estudios para hacer cada curso de Bachillerato en dos años. Durante este tiempo, los profesores del instituto Andrés Laguna le han acompañado, enseñado y visto progresar. “Hemos observado cómo iba consiguiendo, año tras año las metas que se iba marcando”, señalan los profesores del instituto segoviano. Los docentes del IES Andrés Laguna, centro que lleva 16 años dando clases en la cárcel, recuerdan que estos alumnos además de estudiar con muy pocas horas de docencia directa con profesores, deben enfrentarse todos los días a “ese sentimiento asfixiante que provoca el hecho de estar privado de libertad”.

La hazaña del bachiller del centro penitenciario de Torredondo es mayor viendo las limitaciones impuestas para afrontar la pandemia del Covid-19.

Desde que se declaró el estado de alarma, se suspendieron las clases presenciales en el centro penitenciario y “como los internos no tienen acceso a internet, los profesores tampoco podían atenderlos on-line”, relata el equipo del ‘Andrés Laguna’. Gracias al trabajo de un funcionario de la cárcel, los profesores pudieron hacer llegar a los alumnos los materiales para que estudiaran durante estos meses. Sin clases. Sin posibilidad de preguntar dudas. Sin visitas de familiares. Confinados todos, pero ellos más. “Tiempo después, —siguen explicando los profesores— el funcionario nos mandó los trabajos realizados por los alumnos del centro penitenciario; los corregimos con curiosidad, conscientes de sus dificultades. Bien. Habían trabajado”.

Tras cuatro años siendo alumno de distancia del IES Andrés Laguna y tras una de las mayores catástrofes sanitarias que ha tenido este país, M.A. consiguió su meta y ya tiene su título de Bachillerato. Un compañero suyo, J.B.G, también lo consiguió el curso pasado y aprobó la selectividad. “Nunca antes había pasado esto. Dos años seguidos con titulados en Bachillerato en el centro penitenciario” remarcan con entusiasmo los profesores de enseñanza a distancia del instituto Andrés Laguna que dicen sentirse realmente satisfechos. “Nuestro trabajo tiene sus frutos” manifiestan sin por ello quitar protagonismo a los estudiantes internos y en especial al nuevo titulado en Bachillerato para el que van sus felicitaciones. “Enhorabuena M.A”.

Mejoras para la Educación de Adultos

El equipo directivo del IES Andrés Laguna, que hasta este curso lidera Rodrigo Santos Álvarez, espera que los logros académicos alcanzados en estos dos últimos años sean un estímulo para otros internos del centro penitenciario de Torredondo, pero también quiere que impulse una mejora en la atención académica de estos alumnos.

Los profesores hacen un alegato a favor de las enseñanzas de adultos y defienden que ahora que “son tiempos de repensar la educación” es también el momento de poner el foco de atención sobre una formación de gran valor para el desarrollo integral de la personas pero que a veces es olvidada. Y así lamentan que en este tiempo de aislamiento impuesto por el Covid, durante el que se ha hablado tanto de las clases telemáticas de los alumnos, de la nueva organización de los exámenes de la selectividad o de cómo será la vuelta a las clases en septiembre… “nadie se ha parado a pensar en cómo ha sido la formación académica de los que llevan confinados mucho más tiempo”.

“Son tiempos de repensar la educación, de plantear cómo queremos que sea la educación del futuro inmediato y del futuro lejano. Pero sin prisas, sin olvidar todos estos estudios menos conocidos, con menos alumnos, pero igual de importantes, que incluyen la educación de adultos. Los estudios de nocturno, de distancia, y la formación académica en centros penitenciarios. Innegable la importancia que tiene esta formación para conseguir el principal objetivo  del sistema penitenciario: la reinserción”, dice el equipo del ‘Andrés Laguna’.