premio san alfonso rodriguez
Esperanza Diéguez posa con el ‘Llamador’ que simboliza el premio, entregado por el obispo César Franco. / M.G

El obispo de Segovia, César Franco, entregó ayer a Esperanza Diéguez del Río el V Premio San Alfonso Rodríguez en un acto celebrado en la iglesia del Seminario, en el que la palabra del santo segoviano ilustró el reconocimiento que la diócesis concede desde hace cinco años a las personas cuya labor anónima contribuye al desarrollo de la vida pastoral en la provincia.

En su intervención, la galardonada —que colabora activamente desde hace más de cuatro décadas en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Cáritas Dioceana— agradeció este reconocimiento como “prueba del amor que Dios me tiene”, y puso de manifiesto el valor del trabajo de las personas que, como ella, dedican gran parte de su vida al servicio de los demás de forma callada y sin esperar recompensa.

Por su parte, el obispo destacó también la labor cotidiana de “los santos de todos los días”, como definió a las personas que dedican tiempo y voluntad a las tareas diarias de la Iglesia, e hizo votos por que el ejemplo de San Alfonso Rodríguez sirva de estímulo para alcanzar la “sinodalidad” de la Iglesia.

El premio fue avalado por el testimonio de algunos de los beneficiarios del trabajo de Diéguez tanto en las catequesis parroquiales como en Cáritas, así como del sacerdote Alfio Ayuso, como proponente del premio, quienes glosaron sus méritos ante el público asistente.